Alpha
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Siempre se ha dicho que el perro es el mejor amigo del hombre. Desde hace muchos siglos la relación entre ambas especies ha ido consolidándose y abrazando estrechísimos vínculos. Ahora bien, ¿Sabemos cómo empezó esta amistad? Una probable respuesta la tenemos en… ‘Alpha’.

“Sé un líder, encuentra tu fuerza” (Tau)

Crítica de Alpha

Primer film en solitario del cineasta Albert Hughes, después de haber firmado junto a su hermano Allen películas como ‘Desde el infierno’ (2001) o El libro de Eli (2010). Para esta ocasión, Albert también ha escrito la historia del film. Un relato que ha sido guionizado por Daniele Sebastian Wiedenhaupt, en lo que ha sido su primer libreto para cines.

Francamente, la historia no es el punto fuerte de ‘Alpha’. Lo que vemos en pantalla no es algo innovador ni fuera de serie. ‘Alpha’ nos entrega una historia de supervivencia y amistad pura y dura entre especies diferentes (un humano y un lobo) que tiene lugar durante un gran viaje en plena época prehistórica. Así pues, es inevitable no ver esta película y acordarse, por ejemplo, de films más o menos recientes como Ice Age (Chris Wedge y Carlos Saldanha, 2002), donde también asistíamos a un viaje de amistad y supervivencia entre especies diferentes (un sable, un mamut, un perezoso y un bebé humano) y desarrollada en la prehistoria.

No obstante lo anterior, en lo que sí destaca la historia y el guión es en las poderosas lecciones que el joven Keda irá aprendiendo a lo largo del metraje. Lecciones que le serán dadas por la propia Naturaleza y, al principio de la cinta, por su propio padre para ayudarle a espabilar con frases como esta: “La vida es para los fuertes. La vida no se regala”.

El principal punto fuerte del film es su ambientación y la logradísima interacción entre Keda y Alpha, el lobo con el que se encuentra el joven y al que termina bautizando de esa manera. Los escenarios naturales que veremos a lo largo del viaje son dignos de la National Geographic y te trasladan por completo a la época prehistórica. Resaltar que la película se rodó en Vancouver y sus alrededores. También se filmó en las praderas y malezas del sur de Alberta y en su Parque de los Dinosaurios. Además, encontraremos localizaciones de la parte oriental de Islandia. Como siempre digo en películas parecidas a esta, si os gusta la Naturaleza es obligado que veáis este film, ya que el lucimiento de los ambientes naturales es máximo.

Respecto a la interacción entre Kodi Smit-McPhee y Alpha decir que está logradísima y se siente totalmente natural. Ambos empiezan desde la hostilidad y desconfianza mutuas y, poco a poco, van entablando una amistad y fidelidad irrompibles. En este sentido, su estancia en una cueva será fundamental para estrechar lazos. Si os van las películas protagonizadas por perros, este es otro motivo para ver ‘Alpha’.

Resulta obligado destacar que si se opta por ver la cinta en versión original nos encontraremos con la sorpresa de que no está hablada en inglés. ‘Alpha’ se ha rodado buscado el mayor realismo posible. De esta manera, los diálogos son recitados en una especie de cromañón básico. Un «idioma» creado por Christine Schreyer, doctora y profesora de antropología que trabaja para Language Creation Society. Ahora bien, este realismo en el idioma contrasta con los ropajes de todos los personajes. Las prendas se presentan impolutas, es decir, como si acabaran de ser compradas en las tiendas más modernas para ser exhibidas en una pasarela de trajes para ambientes nevados. Tan es así que los protagonistas no parecen hombres prehistóricos de hace 20000 años.

En cuanto al reparto resaltan dos nombres: Kodi Smit-McPhee y Jóhannes Haukur Jóhannesson. Kodi interpreta a Keda y para él esta película se convierte en eso que se denomina “un tour de force”. El joven actor trabaja notablemente a su personaje. Destaca su gran esfuerzo físico debido a las penurias que Keda pasa a lo largo del metraje: es dado por muerto, se lesiona, tiene hambre, corre, peregrina al lado de Alpha,… Por su parte, Jóhannesson está bastante bien en los minutos que sale dando vida al padre de Keda, el líder de la tribu que quiere que su hijo aprenda a vivir y a convertirse en un líder. Jóhannesson destaca, sobre todo, en los momentos en los que lamenta la pérdida de Keda sabiendo transmitir un gran dolor. Ojo a cómo grita al borde del abismo y al tótem que deja como recuerdo.

Por otro lado, hay que hablar de Alpha, el lobo que «coprotagoniza» el film al lado de Kodi Smit-McPhee. Ya comenté antes que su interacción con el joven actor es muy notable. La misma se consiguió gracias al entrenamiento conjunto que ambos llevaron a cabo. Alpha supone el “introducing” (así se reconoce en los créditos de la película) de Chuck, un perro lobo de exhibición descubierto en Francia por Mark Forbes y su empresa de Birds & Animals Unlimited.

“El dolor viajará con nosotros” (Keda)

En conclusión.
Finalizo ya esta crítica de Alpha, una apuesta por la aventura y la amistad. Una cinta que nos regala grandiosos escenarios muy bien fotografiados y una sobresaliente relación entre sus protagonistas: Kodi Smit-McPhee y Chuck. Si os gustan las películas de odiseas naturales y perros que ofrecen su amistad incondicional al hombre, entonces, este es un film que no debéis dejar pasar.

Tráiler de Alpha

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