Underwater
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Este film parecía estar condenado al olvido. La cinta fue rodada entre 2017 y 2018 pero, tras la compra de Fox por parte de Disney, se ha estrenado en 2020. En pantalla contamos con la presencia de actores solventes, un presupuesto generoso y un cineasta competente. Sin más dilación, adentrémonos en las profundidades de la Kelper y descubramos la realidad que oculta ‘Underwater’.

“¿Ha sido un terremoto?” (Rodrigo)
“No lo sé” (Norah)

Crítica de Underwater

Siento cierta debilidad por las películas de género, más concretamente aquellas que transcurren en sitios cerrados o inhóspitos, como puede ser el espacio o el fondo del mar. En mi más tierna infancia sentía fascinación por el fondo oceánico y los diversos misterios que podía ocultar. Diversos realizadores también compartían esta fascinación y nos entregaron películas con este tipo de ambientación, sobre todo a finales de los 80. En ese momento se vivió cierto boom con lo de producir films desarrollados en las profundidades del mar. James Cameron fue el más destacado en ese sentido con Abyss (1989). Tampoco podemos negar la influencia en este tipo de cintas del gran clásicoAlien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979).

Muchas de estas producciones submarinas no contaron con el presupuesto o medios que tuvo Cameron para rodar su película. En consecuencia fueron fracasos de taquilla y la crítica se cebó con ellas. Sin embargo, algunas se han convertido en producciones ciertamente nostálgicas. Algunos ejemplos de esto serían Profundidad seis (Sean S. Cunningham, 1989), Leviathan (George P. Cosmatos, 1989), o incluso La grieta (Juan Piquer Simón, 1990). Estas cintas, en cierta medida, han influenciado a la película de esta reseña, ‘Underwater’. De hecho, el propio William Eubank confesaba, en un fan-screening, ser fan de ‘La grieta’. Además, desde un principio, fue consciente que mucha gente compararía su film con las mencionadas películas y se sentía ciertamente privilegiado por ello.

El camino de ‘Underwater’ a cines no ha sido un camino de rosas. La película empezó su rodaje allá por 2017 con visos a estrenarse en 2018. Sin embargo, la ya citada compra de Fox por parte de Disney hizo que varios proyectos se quedasen en el limbo sin saber qué hacer con ellos. Cuando parecía que Fox tenía la luz verde para estrenar ‘Underwater’ en 2019, entonces, Disney paralizó el estreno. Además, sacó otros films del estudio de su calendario e incluso retocó otros que ya estaban terminados. Al parecer, ‘Underwater’ se salvó de esto último porque la compañía del ratón no sabía qué hacer con ella. Finalmente programó su estreno en USA para enero de 2020. Para los legos, decir que enero es el mes de las producciones “menores” antes de los grandes blockbusters.

Resulta increíble todo lo que le ha pasado a este film de William Eubank. Cierto es que no está a la altura de ‘Abyss’ o ‘Alien’ (de esta última bebe mucho en cuanto a diseño de producción), pero sí que se puede defender como un producto de entretenimiento sumamente eficaz. Un film cargado de un buen apartado visual y con un casting que cumple sobradamente los mínimos.

‘Underwater’ puede presumir de ir directamente al grano. Sin bien, esto le cuesta desarrollar un perfil más interesante para sus personajes que están descritos a brocha gorda. En este aspecto, nuevamente ‘Alien’ planea sobre sus perfiles. Así pues, no resulta difícil decir que el personaje de Kristen Stewart (Norah) es un claro referente de la Ripley de Sigourney Weaver. También el rol de Vincent Cassel (el capitán Lucien) es parecido al interpretado en su día por Tom Skerritt. Stewart y Cassel logran buenas interpretaciones siendo acompañados por el resto del cast en general. Eso sí, algunas de las bromas del personaje de T.J Miller (Paul) no dan en la diana como, seguramente, esperaban los guionistas.

El film también consigue atraparnos gracias a la muy eficaz dirección de Eubank. El director mantiene varios de sus tics visuales que ya pudimos ver en La señal (2014). Destaca como logra colocar la cámara dentro de los cascos de los protagonistas. Esto le vale para conseguir que se note más la sensación claustrofóbica de estar atrapados con ellos bajo el fondo marino. Por otro lado, destaca la fotografía de Bojan Bazelli quien, con sus colores verdosos, da un buen punto a la ambientación del fondo oceánico y a los diversos sets en los que se mueven los personajes. Sobre la música de Marco Beltrami y Brandon Roberts decir que se apoya en el terreno electrónico y cuasi Vangelis acoplándose perfectamente a lo que vemos.

En lo que concierne al diseño de la criatura (no entraré en ella excesivamente por temas de spoilers) decir que es tremendamente lovecraftiano y funciona estupendamente. El trabajo ha sido realizado gracias a la potencia de MPC y de Image Engine. Si bien no son ILM (y similares) sí que resultan estupendos. Un detalle importante es que aunque la película haya sido calificada no apta para menores de 12 años bordea, en varios momentos, la calificación más adulta. Tan es así que podremos ver varias muertes bastante brutas e inclusive algún que otro desmembramiento.

En conclusión.
Termino esta crítica de Underwater, una película que no reinventa la rueda ni es la panacea cinematográfica. Ahora bien, juegan a su favor la discreción de su estreno y la sensación de estar ante un film “maldito”. Al final termina destapándose como una cinta la mar de entretenida, eficazmente dirigida e interpretada. El típico producto honesto que funciona como producción de entretenimiento puro y duro.

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Tráiler de Underwater