Reprisal
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Hoy repasamos esta nueva cinta con la participación del mítico Bruce Willis. Un Willis que sigue empeñado en hundir y finiquitar su filmografía. No estamos ante una cinta absolutamente mediocre pero tampoco hay nada que resaltar en la misma. Llega el momento de tomar represalias en… ‘Reprisal’.

“Vamos a tener que arreglar esto” (James)

Crítica de Reprisal

Brian A. Miller es, junto a Steven C. Miller, otro de los directores que ha hundido la carrera de Bruce Willis. Naturalmente con la estimable colaboración del actor, por supuesto. En el caso de Brian hablamos de otro aspirante a realizador que ya había trabajado previamente con Willis en los fallidos films tituladosThe Prince (2014) y ‘Vice’ (2015). Así pues, ‘Reprisal’ supuso su tercera colaboración conjunta. Y no ha quedado aquí la cosa, ya que en 2019 Miller y Willis volvieron a unir fuerzas en ‘10 minutos o menos’. En consecuencia, Willis sabía y sabe de sobra por y para lo que firma. Y lo que firma son trabajos fáciles para directores mediocres. Ni más ni menos.

Entrando en materia, ‘Reprisal’ no es tan abominable como algunas cintas que nuestros viejos colosos de la acción vienen protagonizando. Eso sí, ni de lejos es un film a la altura de la filmografía clásica de Bruce Willis (la actual ya es otra cosa). En cualquier caso, estamos ante una película de bajo coste en la que se intentan hacer las cosas bien. Aunque no todas terminan yendo por el buen camino…

Entrando en la filmación de Brian A. Miller decir que, claramente, esto es lo peor. Hablamos de una filmación y fotografía que se alejan totalmente del ámbito cinematográfico y que se adentran en el televisivo. Con esto quiero decir que ‘Reprisal’ es la típica cinta que te pueden poner en cuatro o laSexta un fin de semana por la tarde. De hecho, la cinta fue estrenada por cuatro en septiembre de 2019 tras haber sido editada en DVD y Blu-ray. Lógicamente, y dada su nula calidad como espectáculo para cines, no pasó por las grandes salas.

En el libreto se presenta Bryce Hammons con su primer guión importante y su trama cuanto menos es “rescatable”. Digo que es “rescatable” porque no estamos ante un argumento puramente accionero. Tan es así que sus primeros 40 o 50 minutos encajan más en el drama que en el thriller o en la acción pura y dura. En esa parte se “analizan” las consecuencias personales que el atraco deja en Jacob y cómo le afecta a su vida familiar. También se nos presenta, a brochazos, al villano de la función (aunque nunca queda claro por qué hace lo que hace). Además asistimos a la investigación personal que llevan a cabo Jacob y su vecino James. Quizás esto último es lo más chocante, ya que ver a un empleado de banca y a un viejo policía retirado ser más listos que el FBI no es algo que cuadre mucho…

Todo lo que acabo de comentar no significa que en la película no haya acción, puesto que la hay. Ahora bien, toda la acción está concentrada en los 25-35 minutos finales. La misma se desata para ya no parar desde que Jacob descubre la base de operaciones del villano. Las set-pieces no son gran cosa pero al menos logran transmitir cierta tensión y te deja la sensación de que con más pasta sobre la mesa podrían haber sido mejores.

“No os hagáis los héroes”. El bueno, el feo y el malo.

Pasamos a comentar el apartado actoral puesto que ya no hay mucho más que rascar en la película. Y realmente tampoco hay mucho qué decir en cuanto al casting. El gran protagonista es Frank Grillo en el rol de Jacob, el director bancario que queda sumido en una crisis tras no haber podido hacer nada durante el atraco. Lo cierto es que Grillo es un buen actor y, a pesar de que el rol no le pega, logra sacar adelante a su personaje: el “bueno” del film. Y lo logra sacar adelante porque se quita rápido el traje de oficinista que no va para nada con su personalidad. Sus mejores secuencias de acción tienen lugar en el clímax y cuando evita un asalto a un furgón.

En el casting familiar acompañan a Grillo la actriz Olivia Culpo como su esposa y la casi adolescente Natalia Sophie Butler como su hija enferma. Ambas cumplen para lo que es este tipo de film. Sobre Natalia añadir que no tiene muchas líneas de diálogo y que básicamente simula tener diabetes. Este film supuso su debut delante de las cámaras.

El rol del “feo” de la función va para Bruce Willis que, a pesar de ser “coprotagonista”, no entra de lleno en la película hasta pasados 20 o 30 minutos. Willis encarna a James, el veterano policía ya retirado que ayudará a Jacob en su desesperada situación. Poco o nada se puede decir de Willis. El antaño John McClane se limita a recitar sus líneas de diálogo sentado o de pie frente a una pizarra. Sólo en el clímax se mete una pequeña carrera escopeta en mano. Desde luego que si eres fan de Bruce (como yo) esta película no te va a satisfacer en nada.

Finalmente, el villano de la función le corresponde a Johnathon Schaech, un habitual de este tipo de producciones que ha tenido su mejor momento encarnando a Jonah Hex para la CW. Más que nada, Schaech destaca por su presencia física capaz de empequeñecer y maltratar a Grillo. De su personaje sabemos que tiene a su padre hospitalizado y nos podemos hacer a la idea de que culpa al sistema por esto.

“Una vida por otra. Ojo por ojo” (Gabriel)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Reprisal, otro olvidable directo a video con Bruce Willis fichando para otra “pachanga”. Al menos, en esta ocasión, podemos contar con un tipo como Frank Grillo que, claramente, merece mejores oportunidades como protagonista que esta cinta de perfil tan bajo.

Tráiler de Reprisal