La fría luz del día
Comparte con tus amigos










Enviar

Esta es una cinta con la que los espectadores españoles, especialmente los madrileños, nos vamos a entretener un rato reconociendo los monumentos, calles, plazas y lugares típicos de Madrid. Unos entornos madrileños que lucen especialmente bien cuando llega… ‘La fría luz del día’.

“Diría que estás pasando por un mal momento” (Martin)

Crítica de La fría luz del día

Antes de entrar a valorar el film me siento obligado a hacer una referencia a lo que me sucedió, en su momento, en el pase de prensa de esta película, ya que fue algo totalmente censurable. Durante la proyección, un grupito de impresentables metidos a “críticos/redactores” de cine crearon tal ambiente de cachondeo contra la película que la reventaron por completo. Como pueden apreciar, la mala educación y falta de respeto se da también en los círculos más supuestamente «respetuosos y profesionales» con el cine… y no sólo en el público casual.

Realizada esta “denuncia” inicial, que he considerado imprescindible, entramos ya en lo que nos ofrece  ‘La fría luz del día’. Con este largometraje, Mabrouk El Mechri (director de la aclamada JCVD) dirige un thriller de acción cuya narración y montaje resultan, por momentos, tan apresurados y caóticos como algunas de sus increíbles escenas de acción. Esto de entrada…

En el libreto, y en pantalla, todo sucede a ritmo de vértigo. En consecuencia, Henry Cavill pasa de improvisado asesor financiero a héroe que recorre la capital de España a toda la velocidad que le dan sus piernas. Hay momentos en los que parece que la única intención de Mabrouk El Mechri es filmar a Cavill recorriendo las más emblemáticas calles, parques y monumentos de Madrid. El film, en este sentido, parece casi rodado a la mayor gloria de nuestra capital.

Entre los lugares más reconocibles de Madrid «visitaremos» la Plaza del Callao, el Rastro, la Plaza Mayor, el Parque del Retiro, la Cibeles, el Metro e incluso la discoteca Fabrik,… Pocos monumentos o calles «famosos» deja de sacar El Mechri en esta película. Madrid queda convertido así en el principal protagonista de la cinta junto a un esforzado Cavill. El actual «hombre de acero» recorre la ciudad de principio a fin para encontrar a los suyos. De hecho, en palabras de Trevor Macy de Intrepid Pictures: “El público internacional no ha visto tanto de Madrid ni de España en el cine como de, por ejemplo, Francia, Inglaterra o Italia. Así que nos pareció un lugar diferente en el que ambientar la película”. 

Al margen del homenaje a Madrid, El Mechri también nos ofrece una intriga tan increíble y caótica como la propia película. Aquí tenemos personajes que no son lo que parecen, dobles vidas increíbles, espías sin identidad, policías alocados, diálogos y frases un tanto “peculiares”,… Un caos tremendo en el que parece sentirse muy cómodo el director francés mientras castiga a «Superman» con una odisea de locura. Una odisea que incluye alguna que otra escena de acción tremendamente complicada de creer para el espectador…

A uno le queda la sensación de que el director firmó esta película a la mayor gloria de la ciudad de Madrid y de Henry Cavill. Lo demás parece que realmente importaba más bien poco. Mucho Madrid, mucho Cavill y mucha acción. El resto mejor lo dejamos… y eso que por aquí se dejan ver intérpretes del calibre de Bruce Willis o Sigourney Weaver, que ahora mismo vemos qué papeles les cayeron en suerte… A todo esto, a la propuesta le pone música, «lógicamente», el compositor madrileño Lucas Vidal. Nuestro compatriota y maestro «alumbra» unas composiciones francamente buenas y trepidantes que pasan por ser parte de lo mejor del film.

“¿Quieres salvar a tu familia?”… Cavill y cia.

Está claro que en ‘La fría luz del día’ el papel principal recae en el por entonces pujante Henry Cavill, una joven promesa actualmente ya consolidada. Aquí le apoyaron como “padrinos” dos estrellas del nivel de Bruce Willis y Sigourney Weaver. También cuenta con un papel destacado nuestra Verónica Echegui. En el caso de Henry Cavill decir que interpreta a Will Shaw, un «chico bien» norteamericano que, sin comerlo ni beberlo, se ve metido de lleno en una trama de espías y conspiraciones que en nada tienen que ver con su vida diaria de asesor financiero. Cavill se intenta lucir, sobre todo, en las escenas de acción, en las que ofrece casi todo lo que puede. Eso sí, y tal como ya comenté antes, pasa buena parte del metraje corriendo de una punta a otra de la capital de España. También pega algún que otro tiro, pero sin mucho acierto.

Al lado de Cavill tenemos a Bruce Willis. El legendario actor ya empezaba su cuesta abajo dejándose ver simplemente como secundario en producciones de muy diferente «pelaje». En ‘La fría luz del día’ da vida a Martin, el padre de Will Shaw. Advertir que la presencia del mítico John McClane es casi testimonial. Sus minutos en pantalla están muy reducidos, aunque su papel es de importancia máxima en la trama. El nombre de Willis en el póster simplemente es un truco de marketing. Un «engaño» que, todavía a día de hoy, se sigue usando aunque las producciones en las que sale este legendario actor ya no son para cines, sino para directos a televisión… con esto ya lo digo todo.

Por otro lado hay que destacar a Sigourney Weaver interpretando a Carrack, una vieja compañera de Martin. En un principio intentará ayudar Will, pero sus intenciones son poco claras. En este caso el cartel del film no engaña y la presencia en minutos de la mítica Ripley es satisfactoria. Por lo visto en pantalla parece que Sigourney no lo pasó del todo mal con este papel. Como curiosidad, y como ya le ha pasado en otras producciones, su rol estaba reservado para un hombre, pero decidieron convertir a Carrack en una mujer para darle a la trama un nuevo giro.

En el reparto patrio nos encontramos con Verónica Echegui, que vendría a desarrollar (salvando muchas distancias) un papel similar al que Emmanuelle Seigner tenía en Frenético(Roman Polanski, 1988), o al que la propia Diane Kruger tenía en Sin identidad(Jaume Collet-Serra, 2011). Me refiero a que Echegui hace las veces de acompañante y «guía» local del héroe norteamericano de turno. Finalmente queda hacerle un hueco a una breve aparición de Oscar Jaenada con las pintas con las que suele presentarse habitualmente en cines…

“El maletín o tu familia morirá”

En conclusión.
Termino esta crítica de La fría luz del día, una película que apuesta por Madrid con mucho de Cavill, algo de Weaver y muy poco de Willis. Esto, y una acción y trama bastante alocadas, es lo que nos vamos a encontrar en este film. Y, desgraciadamente, no hay mucha más historia que contar.

Tráiler de La fría luz del día

Escucha nuestro último episodio del podcast