Al borde del abismo
Comparte con tus amigos










Enviar

Un hombre sin nada que perder situado en la cornisa de la planta 21 del Hotel Roosvelt de NY. Una negociadora de la policía de trágicos antecedentes. ¿Hay algo oculto en todo este drama?… parecer ser que si, pero, de momento, la suerte está echada. Es la hora de vivir unos intensos 100 minutos… ‘Al borde del abismo’.

“Hoy es el día en que todo cambiará”.-John Walker.

Al borde del abismo

Crítica de Al borde del abismo

Con ‘Al borde del abismo’ estamos ante un trepidante film sobre el que no conviene contar muchas cosas ni tampoco ver su tráiler porque es claramente destripador de buena parte de la trama. No sé quién demonios hace los promocionales a las productoras porque bien parecen montados por enemigos. Esta es una película para verla sabiendo lo mínimo y así disfrutarla plenamente y segundo a segundo para que toda ella sea una gran sorpresa. El conocer de antemano ciertos detalles de la misma (como se pueden apreciar en el tráiler) es del todo perjudicial para su completo disfrute. Digo todo esto con conocimiento de causa, porque visioné la cinta sin haber visto antes las promos y con una mínima información y la disfruté mucho, luego pude ver el tráiler y me llevé las manos a la cabeza.

Como digo, la película es trepidante y con un excelente ritmo (fijaos que en todo el metraje sólo hay un flashback que resulta muy acertado, repleto de acción y bastante breve). Así, desde el momento en el que John Walker sube a la cornisa del Hotel Roosvelt se pondrá en marcha toda una montaña rusa de acontecimientos. Acontecimientos que llevarán al público a conocer los motivos reales que han impulsado a este hombre a intentar suicidarse. Y es que este no es “un suicidio normal”. Aquí hay mucha tela que cortar y el “suicidio” simplemente es el punto de partida para el estallido de una serie de sucesos que mantendrán al espectador sentado en su asiento.

Lydia Mercer

Es inevitable que, en el film, además de grandes dosis de acción, encontremos también (por su temática de hombre impulsado a suicidarse, aparentemente) cierta crítica a la sociedad actual. Critica plasmada a través de determinados personajes de la película y de los espontáneos que se concentran abajo del edificio para presenciar “el show”. Tenemos de todo: los que se ríen y le piden suicidarse, los que lo graban con el móvil, los inesperados fans que le surgen, los que le insultan por romper la “normalidad”… Es un reflejo un tanto rápido de los personajes de nuestra sociedad pero ahí está.

Tampoco podemos visionar esta cinta del, por entonces, debutante en la dirección Asger Leth sin recordar, por ejemplo, el film Tarde de perros que Sidney Lumet dirigió en 1975. Es claro que la cinta de Lumet tenía unos personajes muchísimo mejor desarrollados (aquí prima más la acción pura y dura) pero como expongo, el “show” que se monta a los pies del Hotel Roosvelt nos hará recordar ese film protagonizado por el mítico Al Pacino, de hecho, incluso uno de los personajes que presencia el suceso pronuncia varias veces una frase que también pudimos escuchar en la cinta de Lumet: “¡Acordaros de Attica!”… en clara referencia al sangriento incidente ocurrido en la cárcel de neoyorquina de Attica en 1971. Clarísima crítica al poder y a ciertas maneras de resolver los conflictos a golpe de mano armada.

La película es muy interesante, sabe captar muy bien la atención del espectador, y también bebe en cierta manera de fuentes  u homenajea en determinados momentos a films como Misión Imposible (Brian De Palma, 1996) o series como ‘Prison Break’. Además, resulta francamente entretenida de todas-todas. Asier Leth tuvo un buen debut en la gran pantalla con esta película.

Al borde del abismo.

“¡Salta, salta! No tenemos todo el día”… Hombres y mujeres de NY.

En el reparto principal de ‘Al borde del abismo’ figuran entre otros/as: Sam Worthington, Elizabeth Banks, Jamie Bell, Genésis Rodríguez, Anthony Mackie, Edward Burns, Ed Harris, Kyra Sedgwick o Titus Welliver. Tanto unos como otras se dividen en “Hombres y Mujeres de NY”. Vamos con todos:

Hombres de NY.

Encabeza el reparto masculino Sam Worthington como John Walker, cuyo verdadero nombre es Nick Cassidy. No soy precisamente un fan de Sam Worthington, más bien al contrario. No lo considero para nada un buen actor y tampoco tiene el carisma que sí tienen otras grandes estrellas cuyo talento actoral tampoco es muy elevado. Sin embargo, debe de tener un buen agente, o un buen ojo para escoger los papeles… ya que se ha colado como cabeza de cartel en algunas de las más grandes producciones comerciales recientes. Expuesto esto, si que tengo que reconocer que en esta película está por encima de su nivel habitual y no me desagradó para nada, de hecho, para mi esta es una de sus mejores actuaciones. Un trabajo más que correcto, que es más de lo que puedo decir de sus papeles carentes de personalidad y carisma en las grandes producciones que había protagonizado hasta la fecha de este film.

Jamie Bell interpreta a Joey Cassidy, el hermano pequeño de Nick. Jamie es un muy buen actor que siempre hace creíbles a sus personajes y que, además, ayuda a subir el nivel a sus compañeros de reparto. Esta película es otra buena prueba de ello. A destacar también la buena labor que realiza Anthony Mackie (Detective Ackerman), un actor que me gusta bastante. También intervinen en papeles destacados: Edward Burns (Inspector Dougherty) y un tipo como Titus Welliver (Nathan Marcus, operaciones especiales) que casi nunca desentona.

Mención especial para Ed Harris como David Englander, un rico empresario que tiene mucho que ver en la trama. Es curioso lo de su personaje, y digo que es curioso porque no es que tenga muchos minutos en pantalla, sin embargo, su presencia es casi constante… Nadie puede descubrir a estas alturas el talento de Ed Harris que, en mi opinión, es uno de los mejores actores de los últimos tiempos, un intérprete válido para casi cualquier tipo de papel. En esta cinta además va sobrado, pero los años ya le empiezan a pasar factura y físicamente lo noté ciertamente envejecido y delgado.

David Englander

Mujeres de NY.

Al frente del reparto femenino nos encontramos con una muy buena Elizabeth Banks en el papel de la Negociadora Lydia Mercer, una policía que viene de no poder evitar un trágico suceso y que verá en este caso una oportunidad para redimirse. Personalmente, Elizabeth Banks es una actriz que para nada me desagrada y que aquí cumple a la perfección con su rol. La he visto en películas de diferentes géneros y nunca ha desentonado, más bien al contrario.

Atención también a una espectacular Genesis Rodríguez en el papel de Angie, la novia “todoterreno” de Joey Cassidy. Fue toda una “sorpresa visual” la de esta chica que venía de rodar telenovelas. Hay que ver como nos alegra el panorama al sector masculino con su espectacular figura. ¡Tremenda sorpresa! Posteriormente a esta cinta, la hemos podido ver en el film que marcó el regreso de Arnold Schwarzenegger al cine, El último desafío(Jee-woon Kim, 2013). Cierra el reparto principal femenino la televisiva Kyra Sedgwick como Suzie Morales, la típica periodista repelente que hace del “todo vale” su lema para conseguir exclusivas y dar noticias.

Angie

En conclusión.
El debutante Asger Leth firmó en este su debut una entretenidísima y trepidante película que capta la atención del espectador desde el principio hasta el final. Una película que cuenta con la acción y la intriga como sus principales bazas. A mi me enganchó desde el principio y pasé 100 minutos de buena emoción. Poco más tengo que decir al respecto en esta conclusión final de esta crítica de Al borde del abismo.

Curiosidades.
-El productor Lorenzo di Bonaventura (Trilogía ‘Transformers’, ‘GI Joe’ o los tres primeros films de ‘Harry Potter’ entre muchos otros títulos de éxito) llevaba interesado en convertir el guión de ‘Al borde del abismo’ en una película desde sus días como presidente de producción de Warner Bros. Por ello, cuando abandonó la WB lo adquiriría a través de su sello, di Bonaventura Pictures.
-Sam Worthington rodó con un increíble temple muchas de las escenas del abismo en la cornisa de verdad del Hotel Roosevelt en pleno Manhattan, a más de 60 metros de altura sobre la calle 45 y en un reducido espacio de tan sólo 35 cms de ancho. Las escenas más peligrosas fueron rodadas ya en un plató que simulaba el escenario.
-Al final, se acordó que la cornisa debía estar entre las plantas 18 y 22, lo suficientemente alto para provocar inquietud y lo bastante bajo para que la gente y la calle fueran algo más que pequeñas motas y pudieran interactuar con Sam Worthington.
-El Hotel Roosevelt, también conocido como “la gran dama de la avenida Madison”, fue construido en 1924 y está situado en la esquina de la avenida Madison con la calle 45 en el centro de Manhattan. Fue sin lugar a dudas el escenario ideal para el equipo de producción del film.

“Saldré de este mundo como entré en él: Inocente”.-John Walker.

John Walker