Mulán (2020)
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Nueva adaptación live-action de Disney de uno sus Clásicos. En esta ocasión se trata de uno de sus más modernos (en retrospectiva) y uno que ya, por su mera existencia, apela al mercado chino. Un mercado del cual Hollywood, y en especial Disney, busca sacar tajada. Por ello hicieron muchos cambios con tal de ganárselo. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados en ninguno de sus apartados. Conozcamos a esta nueva ‘Mulán’ (2020).

Crítica de Mulán (2020)

Disney ha vuelto a hacer una adaptación de un Clásico de la forma que menos gusta. Me refiero a aquella en la que se alejan tanto del original que, básicamente, no queda nada de este. Algo que ya hicieron, por ejemplo, enMaléfica (Robert Stromberg, 2014). Ahora han modificado Mulán con la única intención de apelar al mercado chino… ¡y el tiro les salió por la culata! Los chinos quedaron totalmente insatisfechos con el producto por la reinterpretación de sus costumbres y la recaudación pinchó. Independientemente de las circunstancias que llevaron a estrenarla en Disney +, la cinta resultó un fracaso económico y con escasa aceptación del público en general. Que esto sirva de lección a Disney, y a otros estudios, como ejemplo para no mendigar en el mercado de China.

Entre los cambios caben destacar los siguientes: No hay canciones. El dragón Mushu no existe y en su lugar tenemos un fénix. Los hunos no son los malos sino los rouranos. El villano, en teoría, pasa de ser Shang Yu a Böri Khan; aunque en realidad se trata de la bruja Xian Lang. El capitán e interés romántico de Mulan (Yifei Liu) ya no es Li Chang sino un compañero soldado. Y, finalmente, se le otorga una hermana a la heroína. Además, hay un cambio tan radical en el personaje central que viene a ser lo peor de todo y al cual le dedicaré un párrafo más adelante. Ahora entro a analizar en detalle todo esto y ver cómo afecta a la película.

Uno de los errores principales ha sido eliminar las canciones, especialmente teniendo en cuenta que el público las acepta y espera escucharlas. Este es, justamente, uno de los elementos distintivos del estudio. Habrá momentos donde, de fondo, se pueden escuchar sus melodías pero nada más. Así las cosas, el conjunto termina por resentirse grandemente.

Otro gran error es la ausencia de Mushu, uno de los más entrañables animales y compañeros de princesas. Su ausencia claramente afecta a esta adaptación. Pudieron haberlo obviado totalmente y podríamos haberlo “aceptado”. Sin embargo, en su lugar, nos meten un fénix del que no se explica nada su participación y se limitan a hacerlo aparecer volando de manera esporádica.

Seguimos con la bruja Xian Lang (Gong Li). Ella no tendría que haber sido la antagonista por defecto. Podrían haberla incluido como una segunda villana (situación que se ha dado en otros clásicos) y más aún cuando, con su habilidad de cambiar de forma, suele optar por un halcón (precisamente la mascota de Shang Yu).

También tenemos cambios que podemos considerar innecesarios. Entre ellos destaca el hecho de que si Disney iba a mantener a un enemigo masculino para Mulán no entiendo por qué reemplazar al original por Böri Khan (Jason Scott Lee). Tampoco se entiende el hecho de pasar de hunos a rouranos.

También se había dejado saber en un comienzo que Mulán no tendría interés romántico (por motivos que todos podemos imaginar en estos tiempos). Sin embargo, en la práctica, esto no es del todo cierto. En el film se puede apreciar que uno de los soldados ocupa ese puesto. Se trata de Chen Honghui (Yoson An). Entonces, ¿por qué descartar a Li Shang? Siguiendo con los soldados está el tema del grillo de la buena suerte que acompañaba a Mulán (Cri-Kee). En esta ocasión, y en cierta manera, se conserva… sólo que en lugar de ser un insecto se trata de un soldado más llamado Grillo. Para eso, directamente, habría sido mejor eliminarlo.

Otros cambios que tampoco veo bien son la ínfima participación Fa Xiu (Xana Tang), la hermana de Mulan. En la versión animada cuando Mulán se hace pasar por hombre se nombra Fa Ping mientras que aquí es Hua Jun. En VO a Disney no le convenció el acento de Jet Li por lo que optaron por doblarlo en su rol de emperador de China. El personaje de la abuela quedó descartado así como el de los ancestros (estos últimos era muy previsible y no se resiente). Para finalizar decir que los personajes que sí se conservan son los padres de Mulan (Tzi Ma y Rosalind Chao), el consejero del emperador (Nelson Lee) y los compañeros/amigos del ejército: Ling (Jimmy Wong), Yao (Cheng Tang) y Po (Doua Moua) pero apenas aportan nada y son muy poco memorables.

No obstante todo lo anterior, el peor cambio de todos es concebir a Mulán como una guerrera desde pequeña. Si recordamos, en el clásico, Mulán adquiría sus habilidades entrenando en el ejército y, gracias a su inteligencia, lograba salir adelante. Esto no sucede aquí. Tan es así que la primera vez que la vemos en escena es de niña y ya demuestra una impresionante agilidad y habilidades sorteando obstáculos sin cometer el más mínimo fallo y saltando por los tejados de las casas sin sudar. Según el remake esto se debe a que nació con chi. Esto es algo que nunca se explica al espectador y que sólo aquellos que hemos visto anime de combate sabremos de lo que se trata.

Esta nueva Mulán resulta tan infalible en todo que no hay manera de empatizar con ella más que en lo personal/emocional. Y esto también es complicado ya sea por el guión, la interpretación dramática Yifei Liu o una combinación de ambas. Por descontado, y vistas sus habilidades, ya intuimos que en los combates jamás sufrirá daño alguno.

En cualquier caso, y pese a tanto cambio, la historia viene a ser la misma. Por otro lado, la cinematografía está muy conseguida y, de igual manera, el vestuario. Las escenas de acción son lo mejor ¡siempre que estés familiarizado con lo visto en películas como ‘Tigre y Dragón’ (Ang Lee, 2000)! de lo contrario te parecerá absurdo.

Conclusión.
Termino esta crítica de Mulán (2020), un live-action regular. La ves, mantiene tu atención (con esfuerzo) y ya no te acordarás de ella. Estamos ante un film que cualquier otro estudio podría haber hecho sin necesidad de llevar el sello de los clásicos Disney o de apelar al film original.

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Tráiler de Mulán (2020)