Fast & Furious 9
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“No esperaba volver. Estaba convencido que, después de las cuatro películas que había dirigido, la saga había llegado a su fin para mí. Pero me desperté una buena mañana pensando que faltaba algo por explorar en la mitología Fast…”. Justin Lin retorna a la casa de los Toretto para contarnos su pasado en ‘Fast & Furious 9’.

“No se trata de ser el más fuerte, Dom. Se trata de ser el más sensato” (Jack Toretto)

Crítica de Fast & Furious 9

Increíblemente ya vamos por la novena entrega de una saga que nació en el año 2001 con A todo gas (Rob Cohen). Creo que nadie podría imaginar que, a estas alturas, Dom Toretto seguiría conduciendo su Dodge Charger en cines. Tal y como está ahora el mercado, más que de una saga de películas quizás tendríamos que estar hablando de una miniserie de streaming en toda regla. De hecho, pocas miniseries llegan a presentar temporadas con 9 capítulos. Y aquí no se va a quedar la cosa, puesto que ‘Fast & Furious 9’ deja temas abiertos para continuar con, al menos, dos entregas más.

Ahondando ya en este noveno capítulo, lo primero que hay que resaltar es que Justin Lin regresa a la franquicia. Recordemos que Lin se había “retirado” después de su labor tras las cámaras en Fast & Furious 6 (2013). Ahora vuelve a plena potencia como director, productor y guionista. En el caso de Lin hablamos de un gran artesano de la acción “rápida y furiosa” que también ha dirigido:A todo gas: Tokyo Race (2006),Fast & Furious: Aún más rápido (2009) y Fast & Furious 5 (2011). Esta última todavía, a día de hoy, la mejor entrega de la serie. Como vemos, el director nacido en Taiwan conoce sobradamente el universo de Toretto y familia…

Y hablando del “universo de Toretto y familia”, en ‘F9’ vamos a saber más del pasado de Dom. En este sentido, y a través de una serie de flashbacks intercalados, seremos testigos del instante en que cambió la vida de Toretto. Me refiero al brutal accidente de Nascar que le costó la vida a su padre en 1989. Aquí presenciaremos los momentos del suceso, los motivos y lo que pasó luego. Esta parte de los flashbacks es lo mejor del libreto y me atrevería a decir que también es lo mejor de toda la propuesta. Afirmo esto porque es una vuelta a las raíces. Una mirada atrás, a cuando todo era más sencillo y los protagonistas todavía eran humanos con problemas cotidianos.

El resto del libreto recoge la misma historieta que se viene repitiendo desde ‘Fast & Furious 6’. Me refiero a que Toretto y familia deben conseguir hacerse con un importante aparato tecnológico. Si, por ejemplo, en Fast & Furious 7 (James Wan, 2015) era “El ojo de Dios”, ahora es “El proyecto Aries”, un peligroso mecanismo de dos piezas que puede controlar todo el armamento nuclear del mundo. Como vemos, cero originalidad y a seguir inventando artefactos imposibles para que nuestros amigos tengan trabajo y se enfrenten a otro equipo de mercenarios. Misma rutina que se viene repitiendo, punto por punto, desde el capítulo sexto. Al menos, en esta ocasión, esta búsqueda sirve para justificar el resucitamiento de Han.

Siguiendo con el libreto, también es justo destacar dos puntos interesantes. Por un lado está la teoría de la invencibilidad que elabora Roman Pearce. Digamos que la “reflexión” de Roman es como una especie de guiño que Justin Lin hace a un público ya totalmente consciente de que los personajes han dejado de ser “humanos” para pasar a otro nivel. Esta “teoría” serviría para explicar todas las proezas pasadas, presentes y futuras. Ahora bien, al ser una tesis de Roman no tiene ninguna base y no deja de ser un elemento autoparódico introducido por Lin… Por otro lado están los guiños que se dedican a otras películas famosas tanto de la Universal como de la competencia. Ojo a las durísimas palabras que le dedica Cipher al legendario y querido Maestro Yoda. Seguro que a más de un fan de ‘Star Wars’ le escocerán mucho.

Toda película de ‘F&F’ que se precie siempre nos lleva en un recorrido por el mundo al estilo James Bond, amén de presentar una galería interminable de vehículos potentes en espectaculares set-pieces. En esta ocasión visitaremos territorios como Londres, Edimburgo, Tailandia, Tiflis y Los Ángeles. Respecto a los vehículos, el gran monstruo de esta novena entrega es el Armadillo del tremebundo clímax en Tiflis. Hablamos de un vehículo de tres secciones de 4,5 metros de altura y 25 toneladas. Dennis McCarthy, supervisor de vehículos del film, lo define así: “Es como Hulk con ruedas”. Creo que no hace falta decir nada más…

Por supuesto, Toretto sigue fiel al Dodge y esta vez conducirá un Charger SRT Hellcat 2020 y un Mid-Engine Charger. Destacar también el blindado Marauder de Roman y el Ford Mustang 2016 modificado a cuyo volante se encuentra Jakob, el hermano de Dom. Ahora bien, la gran estrella de los vehículos “normales” son los denominados como “coches de 10 segundos”. Me refiero a los Pontiac Fiero con los que experimentan Sean Boswell y sus frikis amigos. Uno de estos “coches de 10 segundos” será pilotado por Roman y Tej en la secuencia más inenarrable de toda la historia de la franquicia y carne segura de memes…

“¿Quién es Jakob?”. Hermanos.

Del reparto apenas hay que comentar nada puesto que cada intérprete conoce a la perfección a su personaje y actúan a trabajo hecho. Este es el caso de Vin Diesel que mejora sus prestaciones respecto al film anterior en el que se limitaba a conducir poniendo cara de enfadado. En esta entrega, además de pisar el acelerador, tiene un par de combates y corre por los tejados. Uno de esos combates es contra John Cena pero resulta decepcionante y breve. Queda claro que Diesel ya no está físicamente para tratar de tú a excampeones de la WWE.

Del resto del equipo decir que Michelle Rodríguez protagoniza una espectacular secuencia en moto y tiene una pelea contra varios esbirros ayudada increíblemente por Jordana Brewster. La hermanita de Toretto también reparte galletas sin que le toquen ni un pelo. Por su parte, Tyrese Gibson y Ludacris siguen con sus pullas personales y protagonizan la escena más indescriptible de toda la franquicia… Nathalie Emmanuel continúa con los ordenadores y ahora encima conduce un camión ¡sin saber conducir! Finalmente, Sung Kang regresa para protagonizar un par de peleas y ser, junto a Anna Sawai, el nexo de unión de esta trama con anteriores películas.

En cuanto a los villanos destaca John Cena como Jakob, el hermano perdido de Dom y Mia. Las razones de su existencia están en los flashbacks. Decir que Cena pasa toda la película con rostro pétreo sabiendo muy bien lo que pide Jakob. Cena es un tipo inteligente que siempre responde a los personajes para los que firma y que resulta mejor actor de lo que la gente piensa. En la película Jakob trabaja para Otto, un millonetis hijo de papá que es puro cliché y al que interpreta Thue Ersted Rasmussen. Guardándole las espaldas aparece un sobrehumano Martyn Ford. Este coloso realmente sorprende tanto por su descomunal físico como por sus prestaciones en el film. Finalmente, con ellos también está Charlize Theron. La actriz repite como Cipher humillándolos a todos a través de una “pecera”.

Los cameos y/o apariciones más o menos breves van para Helen Mirren, Kurt Russell y Michael Rooker. Por su parte, Lucas Black y amiguetes quedan para fabricar los ya citados “coches de 10 segundos”. También mención para Vinnie Bennett y Finn Cole que dan bastante el pego como las versiones jóvenes de Dom y Jakob. Y, finalmente, JD Pardo hace del hombre que lo inició todo: Jack Toretto.

“El coche no hace al conductor” (Dom Toretto)

En conclusión.
Concluyo esta crítica de Fast & Furious 9, un auténtico delirio desde que empieza y hasta que termina. ¿Disfrutable? Sí, sin duda. ¿Mejor que la octava? También. Sin embargo, la línea que separa este film de la parodia es tan fina que yo diría que casi ni existe. Una última recomendación: Cuando vayan a verla abandonen toda esperanza de realismo y simplemente déjense llevar…

AVISO: Hay una escena a mitad de los créditos finales.

Tráiler de Fast & Furious 9

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