12 valientes
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Jerry Bruckheimer une fuerzas con el debutante Nicolai Fuglsig para llevar al cine la historia real de la ODA 595. Hablamos del primer grupo de operaciones especiales que llegó a Afganistán tras el horrible atentado del 11 de septiembre. Estos soldados tuvieron que combatir en un terreno desconocido y montados a caballo, debido a las dificultades del terreno. Bienvenidos a la verdadera historia de los ‘12 valientes’.

Crítica de 12 valientes

El cine bélico nos ha regalado grandes y potentes obras ya desde sus primeros años. En esos inicios estuvieron casi ligadas a la parte más propagandística que a otra cosa. Sin embargo, llegado el momento, diversos realizadores empezaron a incidir en mostrar la humanidad en una situación tan cruda como la guerra. Una de las películas más famosas (y recientes) en este sentido fueSalvar al Soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998). Desde aquel preciso instante, y con la ayuda de las nuevas tecnologías, muchos directores se empezaron a sumaron a esa línea para mostrar diferentes conflictos o escaramuzas bélicas.

El productor Jerry Bruckheimer no es ni mucho menos un desconocido. Entre sus muchas producciones de éxito destaca en este terreno la magnífica ‘Black Hawk derribado’ (Ridley Scott, 2001). No obstante, algunos sonados trompazos a lo largo de su carrera fueron sacándolo del trono. El trono de aquel productor que cualquier cosa que tocaba directamente se convertía en oro. Viendo sus más recientes varapalos con la saga de Piratas del Caribe o su “intrusión” enGeostorm (Dean Devlin, 2017), debieron dejarle muy tocado dentro del cine más comercial. Aunque bien es cierto que este proyecto que hoy nos ocupa surgió un tanto antes de las mencionadas cintas.

‘12 valientes’ narra un suceso ocurrido los primeros días de la invasión de Afganistán por parte de los Estados Unidos. Un ataque que tuvo lugar después del cruento atentado del 11-S. Fuerzas especiales norteamericanas recibieron órdenes de entrar en el país, concretamente la ODA 595. La misión era la toma del baluarte talibán en Mazar-i Sharif (aliados de Osama Bin Laden). La dificultad del terreno, los cambios de clima y la poca experiencia del grupo en torno al hecho de montar a caballo (método usado por los insurgentes de la Alianza del Norte para atacar las posiciones de los talibanes) hicieron presagiar un fracaso absoluto de la operación. Sorprendentemente la unidad superó todas las dificultades, tanto dentro del terreno como fuera (la escasa confianza con los insurgentes y las constantes luchas entre las diversas facciones de la Alianza).

Resulta curioso que Bruckheimer fichase para este proyecto al debutante Nicolai Fuglsig. Ahora bien, resulta que Fuglsig fue reportero y fotógrafo de guerra antes de meterse en el negocio del cine. Así pues, si algo destaca en la película es el intento de Fuglsig en humanizar la relación entre el capitán Nelson (Hemsworth) y el general Dostum (Navid Negahban). En ese sentido, el film tiene un punto cuanto menos loable: se trata de narrar una historia más allá de un patriotismo edulcorado. Aunque lo cierto es que no hay un gran desarrollo de personajes… siendo este el mayor problema del guión.

Insistiendo en el guión decir que, pese a contar con una enorme retahíla de actores importantes, los únicos personajes bien “desarrollados” son los de Chris Hemsworth (y su relación con su mujer, una fugaz y pasante Elsa Pataky, su esposa en la vida real), Michael Shannon y Michael Peña. Esto es algo que en otras películas de este género no sucede. Otras cintas dotan de ciertos parámetros de personalidad a los secundarios para empatizar con ellos. En este caso, el guión de Ted Tally y Peter Craig (sobre el libro de Doug Stanton, ‘Horse Soldiers’) no incide ni un detalle en el resto de personajes.

Por otro lado, Fuglsig sí que logra dotar a su película de un ritmo bastante aceptable y con cierta pericia en las set-pieces. Además, la estupenda fotografía de tonos grises de Rasmus Videbæk dota al escenario afgano de un aura de estar en un terreno inhóspito y decadente tras años de régimen talibán y los restos de las habituales escaramuzas. Así mismo, Fuglsig busca cierta sensación de tensión que se refleja en los tiras y aflojas entre Nelson y Dostum. Discusiones sobre cómo avanzar en el terreno y el uso de los caballos en la situación. Esto último algo en lo que los ODA 595 eran inexpertos, salvo el propio Nelson que vivió en un rancho y enseñó a sus hombres a montar.

En el apartado musical resaltar que Lorne Balfe sí que sabe captar la intención del director a la hora de dotar a los diferentes combates y situaciones de un acertado grado de tensión y épica. Destacar el asalto de Tangi, donde Balfe y Fuglsig sacan adelante la escena en lo que es uno de los mejores ejemplos recientes de “acoplamiento” entre música e imagen. En lo concerniente a los FX estamos ante una producción de Jerry Bruckheimer y, desde luego, se nota.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de 12 valientes, puede que no sea uno de los productos de cine bélico más memorables de los últimos tiempos. Sin embargo, resulta una película la mar de loable sacada adelante por su debutante realizador con cierta maña visual y empaque.

Tráiler de 12 valientes