The Liberator
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Netflix se ha convertido, oficialmente, en el padrino de los “proyectos imposibles”. En este caso nos trae, en formato miniserie, la historia de Felix “Shotgun” Sparks y los Thunderbirds. En pantalla tenemos a un grupo de soldados del ejército americano formado por mexicanos, indios y blancos. Un pelotón que combatió en la 2ª Guerra Mundial haciéndose tristemente famosos por liberar el campo de concentración de Dachau. A continuación viviremos las enormes dificultades que llevaron a Felix Sparks a ganarse el apodo de ‘The Liberator’.

“Os digo una cosa: Me importa una mierda cual sea vuestra raza. Lo único que me importa es si sois verdaderos soldados” (Felix Sparks)

Resumen.
A continuación, una breve descripción-sinopsis de los cuatro capítulos que componen ‘The Libertator’. Esta serie fue vista en exclusiva a través de Netflix. Los resúmenes se presentan con los títulos en español y sin importantes destripes.

Episodio 1: Por qué luchamos.
Atrapado bajo un fuego intenso en Salerno, Felix ‘Shotgun’ Sparks recuerda cómo llegó a comandar la escuadra J. También recordará cómo los convirtió en verdaderos soldados llegando a recibir el apodo de “Thunderbirds”.

Episodio 2: Una palabra: Anzio.
Los “Thunderbirds” reciben órdenes de defender la única carretera por la cual podrían pasar blindados con destino a la ciudad de Anzio. El enemigo cuenta con artillería y está dispuesto a todo para tomar la carretera y acabar con la escuadra. En consecuencia, Felix tomará decisiones difíciles.

Episodio 3: El enemigo.
Después de acabar la toma de Normandía, los “Thunderbirds” se adentran en Alemania. El pelotón piensa que la guerra podría acabar pronto. Sin embargo, el enemigo defenderá con uñas y dientes sus últimas posiciones.

Episodio 4: Vuelta a casa.
En pleno corazón de Alemania, los hombres de Sparks son testigos de las atrocidades del ejército alemán al ver de cerca el campo de concentración de Dachau. Los soldados terminarán poniendo en duda la humanidad de su adversario.

Crítica de The Liberator

Cuando en la intro dije que Netflix se ha convertido en el padrino de proyectos perdidos, lo dije en serio. ‘The Liberator’ es una nueva prueba de ello. La obra de Alex Kershaw intentó ser llevada a la pequeña pantalla en la pasada década a través del Canal de Historia. Por aquel entonces el proyecto contaba con 8 capítulos, es decir, cuatro más de los que tenemos aquí. Sin embargo, el abandono de su presidente hizo que la miniserie quedara en el limbo. También influyeron los continuos reproches de algunos de los productores por el excesivo presupuesto que conllevaría la miniserie. Todo ello incluso cuando ni siquiera habían contratado al reparto o a los directores.

Frustrado el intento en Canal de Historia, Jeb Stuart, uno de los guionistas de Jungla de cristal (John McTiernan, 1988), consiguió que el proyecto se mantuviera más o menos vivo. Así hasta llamar la atención de Netflix. Más concretamente de John Derderian, supervisor de contenidos de anime del canal de streaming. Derderian se acercó a Stuart y Kershaw con la propuesta de hacer ‘The Liberator’ mediante la técnica de animación hiperrealista.

Gracias Trioscope, una empresa polaca, y al director Grzegorz Jonkajtys, quien dirige todos los episodios, se ha creado la primera serie de animación hiperrealista. Una ficción basada en una historia real acontecida en la 2ª Guerra Mundial. Dejando a un lado la técnica en sí misma, que tiene aciertos y errores, ‘The Liberator’ queda lejos de otras grandes series inspiradas en el conflicto bélico. Y no me refiero a cuestiones presupuestarias. Me refiero a cuestiones dramáticas y emocionales que no están bien conseguidas.

Hablamos de 4 episodios que dan saltos gigantescos y con personajes que no sufren una evolución constante a lo largo del conflicto. Por ejemplo: la historia ya nos mete en plena mitad de la guerra en Italia con un flashback de 20 minutos en un capitulo que dura 50. Así es cómo conocemos a los miembros de los “Thunderbirds”. Por otro lado, la serie sólo alcanza su cenit en el cuarto episodio. Un episodio que relata el hecho por el cual se hicieron tristemente famosos los “Thunderbirds”. Es ahí cuando Jeb Stuart y Alex Kershaw consiguen la emoción necesaria para lograr el empaque dramático y conectar con los personajes. Antes nada de esto se consigue.

Nadie debe esperarse encontrar secuencias de acción bélicas de un impacto similar a ‘Hermanos de sangre’. Al estar realizada con una técnica hibrida entre CGI, animación de dibujo e imagen real, no se permite a los responsables crear set-pieces de impacto o escala. No obstante, se ofrecen algunas secuencias lo suficientemente logradas, especialmente en el segundo episodio dedicado a la defensa de una carrera donde nuestros protagonistas deberán aguantar oleadas de soldados enemigos.

Respecto al casting de actores decir que está formada por una amplia mayoría de desconocidos. El que más sobresale es su protagonista, Bradley James (Felix Sparks), quien se convierte en el ojo del espectador en cuanto a la narrativa de la serie. El resto del elenco creo que, en general, cumple bien con los mínimos. Eso sí, sin dejar huella tras acabar los cuatro episodios.

En conclusión.
Termino esta crítica de The Liberator, una miniserie que deja sensaciones encontradas. Por un lado, la idea original es sumamente interesante. Pero, por otra banda, el resultado final no es quizás el más “apetitoso”. Debajo de su buen apartado visual hay carencias que no ayudan a encontrar la memorabilidad necesaria, salvo quizás, en su mejor episodio, el cuarto.

Imágenes: Netflix.

Tráiler de The Liberator