Tango y Cash
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Uno es el mejor policía de la parte oeste de la ciudad. Y el otro es el mejor policía de la parte este. Por separado mantienen el crimen a raya. Sin embargo, cuando las tres grandes bandas se unan para acabar con ellos van a tener que formar equipo aunque no quieran. Sylvester Stallone es Ray Tango y Kurt Russell es Gabe Cash. Juntos son ‘Tango y Cash’.

“¿Rambo? es una nena” (Tango)

Crítica de Tango y Cash

A la película que hoy nos ocupa no le falta ni un solo ingrediente para dejar bien claro que es un film de los años ochenta. Una cinta de esas que solemos escribir son imposibles de hacer/ver hoy en día. Actualmente impera lo políticamente correcto y los héroes ya no llevan placas como escudos para finiquitar malosos con total impunidad. Así pues, decir que ‘Tango y Cash’ es una película netamente ochentera sería lo más acertado. Y sin que esto, en ningún momento, deba sonar de forma despectiva.

La dirección del film fue asignada al director ruso Andrei Konchalovsky, quien aceptó esta película por dos razones muy claras. La primera debido al fracaso de El tren del infierno (1985) que prácticamente había enterrado sus posibilidades de hacer carrera en Hollywood. Y la segunda debido al sueldo que cobraría por filmarla. Su minuta sería el mayor de su filmografía. Ya desde la pre-producción, Konchalovsky empezó a tener problemas con el tono que Stallone (máximo “jefe de patio” del proyecto) tenía y el que él quería imprimirle al conjunto. Ilusamente, el realizador pensó que una vez empezaran a rodar Stallone se concentraría en sus escenas y dejaría de controlar también lo que pasaba tras las cámaras. Sin embargo, esto no sucedió. Así las cosas, Konchalovsky se bajó del carro antes de acabar la filmación aunque mantuvo su crédito de director. Fue sustituido por Albert Magnoli.

El cambio en la dirección comentado en el párrafo anterior apenas se nota. Si acaso en un montaje algo brusco del clímax final. En esa parte sí que podemos intuir que la post-producción en la sala de montaje y edición seguro que fue algo movidita… ‘Tango y Cash’ se estrenó por todo lo alto en Estados Unidos el 22 de diciembre de 1989. Aunque su recaudación se elevó hasta los 63 millones nunca logró ser nº1 en su exhibición en pantalla grande. Eso sí, en el mercado doméstico fue un auténtico bombazo.

Con los años se especuló con la posibilidad de volver a unir a la dupla protagonista para una secuela. No obstante, Kurt Russell nunca la terminó de ver factible. Todo por unas declaraciones pasadas en las que admitía que el momento más bajo de su carrera fue la secuencia en donde debe vestirse de mujer en esta cinta, a la postre uno de los momentos más recordados de la propia película.

El libreto fue a manos de Randy Feldman, responsable de otras cintas de acción claramente menores a este film como ‘Sin escape: Ganar o morir’ (Robert Harmon, 1993) o ‘Negociador’ (Thomas Carter, 1997). Además del tono, las perlas en forma de diálogos, el tipo de acción, las situaciones delirantes y el no parar de acción… uno de los elementos que más marcan el estilo de la película es la música. La banda sonora es obra del rey de los sintetizadores Harold Faltermeyer, todo un clásico que hizo carrera en los gloriosos ochenta y que no podía faltar a la cita en un film como este.

Los grandes protagonistas e indiscutibles ganadores son Sylvester Stallone (Tango) y Kurt Russell (Cash). Ambos cumplen a la perfección con sus cometidos adoptando un enorme entusiasmo el segundo y una pose de chulería elegante el primero. Imposible pedirles más. Por separado son pura dinamita, juntos son unas máquinas imparables de finiquitar criminales.

Por el lado de los buenos también destacar a Teri Hatcher como Katherine. Atención a su primera irrupción en el film como bailarina dejando embobado a Cash al ritmo del “Don’t Go” de Yazoo. Además tenemos al gran Geoffrey Lewis como el Capitán Schroeder y a Michael J. Pollard como Owen. El rol de este último es una especie de Q de las armas y coches tuneados para los polis.

Por el lado de los malos encontramos a un rabioso Jack Palance como el súper-jefe criminal Perrin, un tipo empeñado en hundir en el fango a Tango y Cash al precio que sea. La verdad que, salvando el hecho de que su plan de acabar con los dos policías no tiene sentido ninguno, Palance rebosa maldad en cada plano, luego se limita a esperar en su fortaleza a que los polis le vayan a visitar. Pero claro, es una peli de los ochenta y los villanos eran un poco de ese palo. Su mano derecha es Brion James (Requin), apodado “Coco liso”. Impresionante el porte de James y como disfruta haciendo de malo-malísimo. Lástima que lo tengan que ridiculizar en una escena puramente de lucimiento cómico a mitad de metraje, puesto que su amenaza física lo tenía como un rival a la altura de los colosos protagonistas.

Otros papeles de peso van para James Hong (Quan) y Marc Alaimo (Lopez), los dos jefes menores de la ciudad que se pliegan a las órdenes de Perrin. Finalmente, ojo a la aparición de Robert Z’Dar (Face) alias “Maniac Cop” como un cabreado criminal deseoso de finiquitar a Tango.

“No quiero que me mate un inmigrante capullo. ¡Quiero que me mate un americano capullo!” (Cash)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Tango y Cash, una película de colegas con aura de clásico de la acción de los 80. Un film que llegó a tiempo para cerrar una década donde las buddy-movies eran las auténticas reinas de la taquilla. Uno de esos films que no defrauda y que da justo lo que se le debe pedir a una cinta de sus características: hora y media de evasión al más puro estilo USA.

Tráiler de Tango y Cash