Plan oculto
Comparte con tus amigos










Enviar

“Me llamo Dalton Russell. Presten atención a lo que digo porque escojo las palabras cuidadosamente y no las repetiré otra vez. Les he dicho mi nombre, soy “el quién”. El “dónde” podríamos describirlo como una cárcel. Pero hay una enorme diferencia entre estar en una celda diminuta y estar en la cárcel. El “qué” es fácil. Hace poco planeé y puse en marcha la ejecución del atraco perfecto a un banco. Eso incluye el “cuándo”. Y el “por qué”, aparte de la motivación económica, es así de simple: porque puedo. Lo cual nos deja solo el “cómo” y, señores, “he ahí la cuestión” como diría Shakespeare”. Clive Owen tiene su propio y personal ‘Plan oculto’.

“Lo tengo justo donde quería. Detrás mía y yo con los pantalones bajados por los tobillos. Pero ya es un comienzo” (Frazier)

Crítica de Plan oculto

En 2006 Spike Lee heredó un proyecto que debía haber protagonizado Russell Crowe con Ron Howard en la dirección. Pero estos prefirieron hacer equipo en el muy reivindicable drama pugilístico ‘Cinderella Man’ (2005). Así las cosas, la silla de director y la plaza de protagonista de ‘Plan oculto’ quedaron libres. En la primera se sentó el ya citado Lee contando con Clive Owen y Denzel Washington al frente del elenco. Todos ellos se pusieron al servicio de un guión ejemplar a cargo del debutante en cines Russell Gewirtz. Este último luego demostraría que sus habilidades en los lápices fueron flor de un día cuando, dos años después, entregó el script de la muy rutinariaAsesinato justo (Jon Avnet, 2008). Ese guión fue su fin de trayecto en cine hasta el día de hoy.

‘Plan oculto’ empieza siendo la típica “heist-movie” (película de robos). Un thriller policíaco urbano y neoyorquino que va mutando hacia una trama que termina salpicando a las altas esferas. Además, históricamente, se apoya en el hecho comprobado sobre las fortunas que los hombres ambiciosos cimentan en mentiras pasadas, pisando a quien sea con tal de llegar a un puesto respetable. Contar más sería entrar en graves destripes que pueden lastrar la experiencia y disfrute que ofrece un primer visionado.

‘Inside Man’ (titulo original) se estrenó en USA el 24 de marzo de 2006 con un rodaje por debajo de los cuarenta días. Su presupuesto fue cifrado en unos muy controlados 45 millones y recaudó unos más que notables 188 a nivel mundial. Como curiosidad apuntar que, Universal, bajó el paraguas de su filial para secuelas en el mercado del VOD, lanzó ‘Inside Man: Most Wanted’ (M.J. Bassett, 2019). Por si fuera poco, Jason Statham y Wesley Snipes protagonizaron una “exploitation” de serie B nada disimulada titulada ‘Caos’ (Tony Giglio, 2005). Esta última se rodó al mismo tiempo que ‘Inside Man’, siendo estrenada a todo trapo en mercados internacionales y calificada despectivamente como “Plan oculto para tontos”.

‘Plan oculto’ fue un meditado paso de Spike Lee desde el tipo de cine que venía haciendo. Lee se movió aquí a una clase de cine más comercial al que también trufó de referencias a cintas del mismo género en un juego de metacine nada casual. El realizador ofreció así la impresión como si no quisiera tomarse a sí mismo en serio en esta aventura. A lo largo del metraje se mencionan films claves del policíaco de Nueva York como ‘Serpico’ (Sidney Lumet, 1973) y Tarde de perros (1975), si son muy cinéfilos incluso localizarán a dos actores de aquella en este film. También los ecos a ‘El secreto de Thomas Crown’ (Norman Jewinson, 1968) no son nada descabellados.

Lo mejor de la propuesta pasa por el plan que quiere ejecutar durante el robo el misterioso caco. A esto se le suma ver al negociador siguiendo los pasos del manual de la policía, sin tener muy claro qué quiere de verdad el atracador. Cierto que, aunque el libreto no descubre la pólvora, sí que nos propone un tremendamente intrigante plan de asalto a un banco. Y un mcguffin marcado en rojo casi desde el comienzo: la caja 392. Amén del juego de intelectos a tres bandas entre el ladrón, el policía y una misteriosa mujer. Si ‘Plan oculto’ no llega a la altura de las elegidas es porque resulta confeso el hecho de que se apoya en ellas para buscar una personalidad propia que no tiene. Sin embargo, sí que le llega para ser un más que buen film de género alcanzando el notable.

En cuanto a la fotografía tenemos un trabajo obra de Matthew Libatique, no por casualidad colaborador habitual de Darren Aronofsky. Ojo al tono degradado que se le da al film cuando pasamos a ver intercalados los interrogatorios a los testigos/rehenes. También cuando se nos muestra ese innecesario y muy videoclipero momento de Frazier subido en una plataforma yendo hacía el banco tras un acto inesperado por parte de Dalton. Por su parte, la música es obra de Terence Blanchard, un habitual de Lee que inserta a petición de este el tema principal que abre y cierra la película: “Chaiyya, Chaiyya” de Sukhwinder Singh, Sapna Awasthi y Panjabi MC en su versión remix.

Los personajes están muy bien construidos y el humor hace acto de aparición de forma lo suficientemente bien esparcido como para amenizar la situación con los rehenes. El montaje del film intercalando, llegado el momento, los interrogatorios con los secuestrados y el robo en pasado mientras el tiempo va pasando… hace que todo se mueva más rápido de que lo parece y no se hagan largos sus 129 minutos contando créditos.

Al frente del elenco nos encontramos con un trío de actores protagonistas muy potentes. Aquí tenemos a un carismático Denzel Washington (Frazier), un astuto y enigmático Clive Owen (Russell) y una Jodie Foster (Madeleine) en modo ejecutiva agresiva come-hombres. Con este tridente se puede dar por asegurada la calidad interpretativa. Por si fuera poco, en el apartado de secundarios, aparece un gigante del nivel de Christopher Plummer (1929-2021) en un papel hecho a medida. Además sería injusto no citar a un tipo tan solvente como Willem Dafoe (muy comedido en esta ocasión) junto a Chiwetel Ejiofor, quien da vida al compañero de Frazier. Del resto, y si acaso, mencionar a James Ransone como uno de los miembros de la banda de atracadores.

“Todas las mentiras y todas las maldades apestan. Puedes ocultarlas un tiempo, pero no desaparecen” (Dalton Russell)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Plan oculto, una rara avis de Spike Lee que le sirvió para ir completando su filmografía con películas comerciales junto a sus ya conocidos proyectos personales. Funciona a la perfección como una pérfida puesta al día de ‘Tarde de perros’ y ‘Testigo silencioso’ (Daryl Duke, 1978). Esta última precisamente protagonizada por Christopher Plummer, que aquí tiene un papel vital en la trama.

Tráiler de Plan oculto