Polizón
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¿Que pasaría si en una misión de dos años hacia Marte en una nave pensada para tres tripulantes apareciera un cuarto e inesperado pasajero? Joe Penna nos traslada al espacio en una odisea intimista y claustrofóbica que provoca un dilema moral de mucha intensidad. Descubramos ya mismo al ‘Polizón’.

“Michael estaba muerto en cuanto despegamos” (David)

Crítica de Polizón

Joe Penna, antiguo realizador de cortometrajes, debutó en la gran pantalla hace dos años con la notable Ártico’. En aquella ocasión nos ofrecía la historia de un hombre contra el entorno nevado. Una historia de supervivencia sólida en muchos aspectos. Ahora nos presenta ‘Polizón’, su segunda película estrenada en Netflix el 22 de abril de 2021.

‘Polizón’ comparte ciertas similitudes con ‘Ártico’, pero los cauces por donde se mueve son muy distintos. Eso sí, aquí utiliza parte de la premisa del hombre contra el entorno, pero lo mete en un concepto moral muy potente, a saber: ¿Qué pasaría si en una nave pensada para tres en una larga odisea apareciera un cuarto tripulante? Como podemos ver, el problema es tremendo para los tripulantes oficiales: ¿Qué deberían hacer en pos de su supervivencia? ¿De verdad se puede elegir si alguien vive o muere por un simple error humano? Estas son algunas de las preguntas que nos plantea la película.

Lo anterior se ejecuta con la forma de un intenso, claustrofóbico e intimista drama. Atención a los diálogos que mantiene el personaje de Toni Colette con el mando, sin llegar a escuchar la voz de ellos, solamente ella para mantener más el carácter intimista y el drama. El guión es obra de Ryan Morrison y el propio Penna. Recordemos que Morrison ya fue co-guionista y editor de ‘Ártico’, aquí repite labores. Queda demostrado que esta unión les da buenos resultados ambos.

Teniendo en cuenta lo comentado, ‘Polizón’ es una obra intimista y centrada en los personajes por encima de todo. En esta línea, la propuesta resulta mucho mejor que la reciente Cielo de medianoche (George Clooney, 2020). El trabajo de edición de Morrison es reposado pero creciente en cuanto a intensidad. Atención al plano secuencia del inicio con el despegue del cohete que lleva a nuestros protagonistas. Y también ojo al clímax final compartiendo ciertos elementos con ‘Ártico’. Quizás algún punto muerto en el principio de la odisea o el hecho de que los tres pasajeros tengan mejor desarrollo emocional que el polizón sean los puntos más flojos de la propuesta. No obstante, Penna logra salir muy airoso del desafío.

Por otra banda, resulta estimulante como Penna emplea sabiamente la música de Volker Bertelmann y la fotografía de Klemmens Becker. Esta última con su correspondiente planificación visual incluida. El director se apoya en la labor de Bertelmann y Becker para plantear un film tenso sin acudir a parafernalias visuales. Aquí la frase “menos es más” la veo perfecta, tengamos en cuenta que ‘Polizón’ no busca la épica espacial de films como Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Penna maneja la cámara sin ínfulas visuales (los planos de la MTS en el espacio son impecables) y logrando la tensión necesaria con planos simétricos (vuelvo al clímax porque, probablemente, sea el mejor exponente de esto). Con estos elementos, el director brasileño se mueve como pez en el agua y logra hacer partícipe al propio espectador de la situación propuesta. Una situación que puede suceder en la vida real en muy diferentes ámbitos.

Por último resaltar que estamos ante una película de actores. Daniel Dae Kim, Toni Collette y Anna Kendrick interpretan a los astronautas de la MTS. Los tres destacan en sus capacidades interpretativas, incluso si sus personajes no tienen una historia previa. Eso último hecho a propósito para sumergir más al público en la trama. Además el trío logra que empaticemos con ellos desde el primer minuto gracias a su compenetración. Especialmente destacado es el caso de Anna Kendrick. Aquí tenemos a una actriz que merece estar más en primera plana. Su naturalidad y expresividad habituales hacen que su personaje caiga mejor que el resto.

Por el contrario, el punto flojo del casting es el polizón del título. Me refiero a Shamier Anderson interpretando a Michael Adams. El guion, y también el actor, no logran que nos acerquemos tanto a él. Justo es decir que Shamier le pone esfuerzo para conseguir que su personaje tenga un empaque emocional. Sin embargo, no se puede negar que sus tres compañeros son superiores en muchas cosas.

En conclusión.
Termino esta crítica de Polizón, una nueva y estimulante película de Joe Penna. Una buena cinta que nos presenta un drama de supervivencia con dilema moral incluido que consigue implicar al espectador. La propuesta se redondea con una buena planificación audiovisual gracias a la fotografía de Klemmes Becker y a la música de Volker Beltermann.

Tráiler de Polizón