El regreso de los muertos vivientes
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Esta película, cuyo 35 aniversario celebramos hoy, la descubrí cuando no había tantos medios como actualmente. Una madrugada, viendo la vieja antena3TV, la cogí ya empezada y la puse bajo seguimiento. Con el tiempo logré verla en su totalidad y me gustó tanto que la adquirí en DVD. Preparaos para comer cerebros en… ‘El regreso de los muertos vivientes’.

“¿Viste la película ‘La noche de los muertos vivientes’? ¿Sabes que está basada en un caso real?” (Frank)

Crítica de El regreso de los muertos vivientes

Dan O’Bannon (1946-2009) pasó a la historia por su libreto de Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979). No obstante, también tuvo tiempo para probar en las labores de dirección. Así fue como en 1985 nos legó su ópera prima: ‘El regreso de los muertos vivientes’. El propio O’Bannon se dejó atrapar por su espíritu de guionista y firmó el libreto del film haciendo algunos cambios sobre la historia original de John A. Russo que le había sido entregada. Una historia que veía demasiado seria y excesivamente deudora de la obra del mítico George A. Romero: ‘La noche de los muertos vivientes’ (1968). Todo el humor negro y risas que nos saca el film se las debemos a los lápices de O’Bannon.

‘El regreso de los muertos vivientes’ es un divertido guiño a ‘La noche de los muertos vivientes’. Tan es así que el libreto no se toma ninguna molestia en disimularlo. Basta con decir que el film de Romero es tomado como punto de partida de la historia de ‘El regreso’. Así las cosas, y nada más empezar, el personaje interpretado por James Karen deja claro que lo visto en ‘La noche’ estaba basado en “hechos reales”. Y la “continuación” a esos “hechos reales” son los que tienen lugar aquí con todo el caos que provocan unos bidones del ejército que esconden unos misteriosos cadáveres “conservados” en la trioxina 245 de la sinopsis. Como pueden apreciar, estamos ante un guiño de metacine absolutamente genial. Y esta no será la única referencia a la película de George A. Romero…

Los “zombies” que nos presenta O’Bannon son un poco diferentes a los que estamos acostumbrados. Para empezar yo no los llamaría “zombies” en el sentido estricto de la palabra. En este caso estamos ante muertos que han vuelto a la vida y conservan varias facultades humanas. Por ejemplo: son capaces de hablar, organizar encerronas y manejar diferentes instrumentos como radios. Eso sí, todos ellos tienen un aspecto putrefacto y una rabia infinita hacia los humanos. En el film se llega a capturar a uno de estos seres que confiesa, en una increíble y surrealista escena, los motivos que les llevan a atacar a los vivos.

Siguiendo con los “zombies”, decir que están bastante bien realizados. En su mayor parte son personas maquilladas y esto hace que el paso del tiempo no les afecte visualmente. El “zombi” más cantoso es el primero que resucita y que es troceado por Frank y Freddy. Y, por su parte, el “zombi” más recordado es la mujer partida por la mitad a la que consigue “interrogar” Ernie. Para la escena se usó un animatrónico creado por el especialista en efectos Tony Gardner y que, todavía hoy en día, luce bastante bien.

Por otro lado hay que destacar que entre la parodia, las risas y los “zombies”… también tenemos la crítica hacia el estamento militar. Todo el brote de los muertos vivientes es causado por los bidones extraviados del ejército y su extraña sustancia. Pero aun siendo esto grave… lo más terrible es la drástica decisión que un imperturbable y acomodado coronel toma para taparlo todo. ¡Ojo con eso!

En cuanto a la banda sonora sobresale el tema principal conocido como “The Trioxin Theme” por Francis Haines. Además, la soundtrack está repleta de temas cañeros. Entre ellos puedo citar: “Dead Beat Dance” (The Dammed), “Party Time” (Zombie versión, 45 Grave), “Surfin Dead” (The Cramps) o el “Burn the Flames” (Roky Erickson).

“Es una forma de vida”. La divertida noche de los zombies.

El reparto es casi lo mejor de la propuesta con unos intérpretes que retratan a unos personajes muy variopintos. Entre los primeros en aparecer están James Karen como Frank y Thom Mathews como Freddy. El primero es un veterano del almacén que se las da de listillo y enterado frente al segundo que es un inocente novato que acaba de entrar en Uneeda. Para la historia queda el análisis médico al que son sometidos con resultados “no concluyentes”, las inenarrables manchas de sudor de Frank, sus caretos y su destino final. El jefe de estos dos elementos es Clu Gulager interpretando a Burt, un tipo con mucha personalidad al que recurrirán Frank y Freddy cuando ya hayan creado la grave incidencia.

Párrafo al margen para Don Calfa encarnando a Ernie, un amigo de Burt y embalsamador en la funeraria local. Ernie es un tipo muy peculiar que bien podría ser un evadido nazi. Si uno se fija con atención hay varios detalles que así lo delatan: la música que escucha, su Walther P38 de la Wehrmacht o su dominio del horno crematorio… Atención al momento en que el brazo amputado le trinca el tobillo o al ya comentado interrogatorio a la mujer zombi. Calfa completa su performance vestido con un chillón mono rojo en claro contraste con su pelo blanco.

Finalmente tenemos la pandilla de los punkies que organiza una fiesta en el cementerio local. El primero en sobresalir es Mark Venturini como “Suicida”, el jefe de la banda para quien el movimiento es “una forma de vida”. La pena es que resulta de los primeros en caer cuando habría dado mucho más juego. Otro punk destacado es Miguel A. Núñez Jr. como Spider que bien podría haberse escapado de ‘Warriors’ (Walter Hill, 1979). Entre las chicas es inevitable hablar de Linnea Quigley como Trash. La suya es una performance totalmente desinhibida y mostrándose completamente desnuda durante todo el metraje. Para el recuerdo queda su baile encima de una de las tumbas y su final previamente anticipado por ella misma. También está Beverly Randolph en su primer film acreditado interpretando a Tina, la novia de Freddy. Y completando el grupo quedan Jewel Shepard, John Philbin y Brian Peck.

“¿Cómo se mata algo que ya está muerto?” (Frank)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de El regreso de los muertos vivientes, todo un film de culto tremendamente divertido. Por si fuera poco, no cansa por muchos visionados que le vayan cayendo encima y es un imprescindible en cualquier filmoteca zombi que se precie. Si eres fan de nuestros queridos “podridos” y no la has visto todavía, entonces, replantéate la etiqueta “fan”.

Tráiler de El regreso de los muertos vivientes