El mito de Bourne
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Nos adentramos directamente en la secuela de ‘El caso Bourne’. Siguiendo la estela de su anterior entrega, Jason se enfrenta a los fantasmas del pasado. Por si esto fuera poco, tendrá que vérselas cara a cara con la conspiración que intenta destruir su propia identidad. Es tiempo de mitos. Es tiempo de… ‘El mito de Bourne’.

«Tú la mataste cuando te metiste en su coche. Estaba muerta en cuanto entraste en su vida» (Ward Abbott)

Crítica de El mito de Bourne

Pese a que, en principio, no tenían pensado realizar esta secuela (no digamos montar una trilogía o posteriores entregas) debido a que no creían poder mejorar el trabajo anteriormente realizado. No obstante, lo cierto es que las críticas y recaudaciones positivas de la primera película motivaron que este film viese finalmente la luz. Ciertamente no era para menos, puesto que la cinta anterior rebosaba una gran calidad. Ahora bien, la pregunta planteada es esta: ¿Podría esta segunda entrega igualar a la primera? Sinceramente, creo que la respuesta es un «Sí» más que rotundo, al menos personalmente.

Debido a los problemas que surgieron entre la productora y Doug Liman, el anterior director, Paul Greengrass fue contratado para realizar la secuela. Greengrass había saboreado el éxito reciente con la película de TV ‘Bloody Sunday’. Su estilo quedaría reflejado durante las escenas de acción de ‘El mito de Bourne’, consiguiendo realzarlas de forma increíble.

A cargo del guión volvería Tony Gilroy, esta vez con la colaboración de Brian Helgeland (en sustitución de William Blake Herron). Robert Ludlum, escritor de la saga literaria original, seguiría vinculado al proyecto… pero ya desde otro plano de existencia. Nuevamente tenemos cambios respecto a su obra. Cambios que serían varios, bastante destacables y modificando el transcurso de la trama. En la música volvemos a encontrar a John Powell. Sus pasajes musicales resultan en vibrantes melodías durante las persecuciones del film. El resto de los integrantes que hicieron de la primera película un éxito también regresaron.

En el reparto tenemos a Matt Damon nuevamente a encarnando a Jason Bourne, el protagonista absoluto de la saga. Lo cierto es que Damon se ha desenvuelto en bastantes papeles y siempre ha sabido amoldarse para sentirse cómodo. Algo que también hace en esta ocasión… Del anterior film también vuelven a aparecer Brian Cox (Ward Abbott) y Julia Stiles (Nicky Parsons). No me olvido de la breve aparición de Franka Potente (Marie Kreutz). Por otro lado, se unen a esta nueva aventura artistas como Joan Allen (la Directora adjunta de la CIA Pamela Landy) y Karl Urban (el asesino Kirill).

Cabe decir que todo el reparto realiza una más que decente interpretación. Eso sí, como en la anterior entrega, resalta el buen hacer de Brian Cox. Como detalle más personal, mencionaré que el personaje de Karl Urban (Kirill) queda algo desaprovechado con respecto a lo que podrían haber realizado con su duelo frente a Jason Bourne. Por otro lado, la «relación» entre Bourne y Pamela queda menos forzada que la de Marie, en esencia, más conseguida.

La película se desenvuelve entre entramados de conspiraciones. Al espectador se le da la información a cuenta gotas, recogiendo los trozos del puzzle. Confusa, en parte, al principio… consigue que el rompecabezas tenga sentido llegados al punto final de esta entrega. Debido a que ya en la primera parte se presentaban a los personajes y las pinceladas iniciales que cubrirían toda la saga, esta secuela abandona parte de esa intriga sobre la identidad real del protagonista. Así las cosas, se recrea con una mayor cantidad de escenas de acción. No me malinterpretéis, eso no significa que el argumento quede totalmente descuidado o que los personajes se muestren más planos. Eso no pasa. Aunque si es verdad que la calidad queda un poco más reducida comparada a su anterior entrega.

Como ya he dicho en el anterior párrafo, en esta entrega la acción adquiere un cariz más importante. Aquí se recorren diferentes escenarios y países (en sitios tan pintorescos para el espectador yanqui como puede ser Moscú, Múnich o Nápoles) y vemos una serie de trepidantes escenas. Escenas que desembocan en una increíble persecución por tierras rusas que dejará a cualquiera con la boca abierta. Si antes decíamos que el apartado argumental era inferior a la anterior entrega, en el de la acción mejoran considerablemente lo conseguido. De lo mejorcito de la década pasada.

Conclusiones finales.
Termino esta crítica de El mito de Bourne, una cinta que cumple sobradamente como película y como secuela. Aunque flojee como adaptación su acción trepidante hará las delicias del público. Un público al que, pese a su (en ocasiones) estrambótico argumento, no le dará tiempo a apartarse para dejar de ver lo que ocurre en la pantalla. Es un film que destaca en cada uno de sus apartados, lo cual resulta difícil de conseguir hoy en día.

Tráiler de El mito de Bourne

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