Camino a la libertad
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En 2010 Peter Weir trajo a nuestras pantallas de cine la increíble odisea de siete hombres en busca de su libertad. Siete hombres que, para conseguir un derecho tan preciado y tan poco valorado, recorrieron más de 6000 Kms a pie. Es la hora de empezar el camino, el ‘Camino a la libertad’.

“Enemigos del Pueblo. Vuestra prisión es Siberia… y no conoce piedad” (Guardia gulag)

Camino a la libertad

Crítica de Camino a la libertad

Con ‘Camino a la libertad’ estamos ante un film que se basa fundamentalmente en la lucha del hombre por su libertad. Una lucha que se desarrolla, salvo las escenas iniciales de la detención y las del gulag, prácticamente en campo abierto. Aquí veremos a un grupo de hombres luchando contra las más diferentes adversidades que la madre Naturaleza puede oponerle. Por delante miles de Kms por recorrer en busca de recuperar uno de los derechos más preciados. De esta forma, seremos testigos de la indómita voluntad de supervivencia del ser humano en los terribles desiertos nevados siberianos, en las zonas costeras repletas de mosquitos, o en los abrasadores desiertos de Mongolia.

Es cierto que en el film se nos muestra la cara más terrible del comunismo más extremo. No obstante, esto se hace de forma breve y se limita a ser denunciada en el aberrante proceso por el que el protagonista principal, Janusz, es deportado a Siberia y en el tiempo que pasa detenido en el gulag. Amén de otras historias que pueden contar otros protagonistas sobre sus vidas (Irena, por ejemplo), o en ciertas destrucciones que se encuentran en determinados lugares del camino.

gulag

El film se centra en mostrarnos la increíble odisea de los siete hombres fugados. En su huida veremos todas las penurias y calamidades (hambre, agotamiento físico y mental, heridas, sed…) que tendrán que soportar a lo largo de miles y miles de kms. Es increíble recordar, por ejemplo, una escena en la que el grupo espanta a unos lobos que estaban devorando una presa para, inmediatamente después, pasar ellos mismos a devorarla como si fueran los propios lobos. Todo eso ante la mirada atónita de uno del grupo que no se une “al festín”, increíble. Cómo increíble resulta la voluntad humana de buscar la libertad por encima de todo. Aunque ello implique arrojarse a un imposible viaje de futuro incierto.

Extraordinariamente bellas son las imágenes y fotografía que esta película exhibe en pantalla. Resaltar en este apartado la labor de Russell Boyd. El director de fotografía retrata impresionantes paisajes nevados, desiertos abrasadores, montañas,… Destacar que la propia National Geographic Entertainment, a través de National Geographic Films, estuvo metida de lleno en la producción del film. Esto último se nota para bien. Como dato informativo comentar que la película se rodó en exteriores de Bulgaria, Marruecos y la India.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, más que ante un film de “denuncia del comunismo y sus efectos” lo que estamos con ‘Camino a la libertad’ es ante una extraordinaria aventura de un grupo de hombres enfrentados a la Naturaleza para tratar de conseguir su libertad. Por consiguiente, no se puede esperar encontrar aquí grandes efectos visuales, explosiones y/o cámaras lentas. En pantalla lo que tenemos es al hombre y a la Naturaleza. Algo tan sencillo pero a la vez tan complicado de filmar.

Camino a la libertad

“La Unión Soviética es una gran prisión…”. La gran evasión.

En cuanto al elenco decir que es muy notable en su conjunto. Ahora bien, justo es resaltar la labor de los actores protagonistas y también la actuación de la única joven co-protagonista. Os hablo de gente como Jim Sturgess que interpreta bastante bien a Janusz, un joven que pasa por ser el líder del grupo de fugados con una piedad a prueba de bombas. Colin Farrell, por su parte, se marca una resaltable actuación con el papel de Valka, un asesino sin escrúpulos que ama al comunismo y a sus líderes (Lenin y Stalin) pero que, por temor a su vida, se une al grupo de fugados. Farrell, que no está presente en todo el metraje, sí que está por encima del resto del reparto en cuanto a la personalidad de su personaje.

Por otro lado, también nos encontramos con Ed Harrisactor que me encanta y que en esta cinta interpreta con su profesionalidad y solvencia habituales a Mr. Smith, un norteamericano que, por desgracias del destino, ha terminado encerrado en el gulag. Por supuesto, citar también la sobresaliente actuación que realiza Saoirse Ronan en su papel de Irena. Aquí tenemos a una jovencita que, huyendo del comunismo, se unirá al grupo en su odisea en busca de la libertad. Saoirse tiene un par de escenas verdaderamente buenas y agradecidas. Por último, y sobre Mark Strong muy poco se puede decir. Strong sale unos minutos en el tiempo que los protagonistas pasan detenidos en el gulag como uno de los reclusos. Ahí queda casi toda su aportación.

En conclusión.
Esta es una película totalmente recomendada para amantes de las odiseas naturales y espectadores que huyan de cualquier efecto de estos modernos que nos invaden actualmente. Como apunte final de esta crítica de Camino a la libertad, tengo que recomendar que se abstengan de verla los fans de los films con estilo videoclipero o de los superhéroes. Sinceramente, no creo que esta sea su propuesta ya que seguramente se aburrirán tremendamente.

“No todos sobrevivirán…”.-Khabarov.
“Pero al menos morirán como hombres libres”.-Janusz.

Camino a la libertad

Curiosidades.
-La palabra gulag es un acrónimo de Glavnoye Upravleniye Lagere que era el aparato de seguridad soviético que llevaba los campos.
-La presencia de un norteamericano en la cinta (Mr. Smith interpretado por Ed Harris) tiene su explicación en que durante “La Gran Depresión” muchos norteamericanos fueron a Rusia motivados por ofertas de trabajo. Allí se les obligó a renunciar a su ciudadanía y a convertirse en ciudadanos soviéticos para acceder a puestos laborales. En la época de las purgas stalinistas estos exciudadanos norteamericanos intentaron volver a EEUU, pero su embajada los dejó tirados y terminaron en los gulags soviéticos como “enemigos del Pueblo”. Se calcula que unos 7000 norteamericanos desaparecieron en los gulags.

Tráiler de Camino a la libertad