Zombieland: Mata y remata
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Tallahassee, Columbus, Wichita y Little Rock están de vuelta para seguir matando y rematando zombies. Por delante tenemos 99 minutos de acción, metacine y risas que respetan todo el legado anterior. Así pues, sólo queda sentarse y regresar a la tierra de los muertos vivientes en… ‘Zombieland: Mata y remata’.

“Confirma la muerte” (Columbus)

Crítica de Zombieland: Mata y remata

Han pasado poco más de 10 años desde que Ruben Fleischer estrenara en USA Bienvenidos a Zombieland’, su primera película. En este tiempo ha conseguido ganarse un nombre con títulos comoGangster Squad. Brigada de élite (2013) o Venom (2018). Especialmente el éxito de esta última le ha dado la oportunidad de regresar con la secuela de su ópera prima. Una ópera prima considerada por muchos como un film de culto parodiando el subgénero zombie.

En ‘Zombieland: Mata y remata’ están presentes todas y cada una de las características que convirtieron al original en un éxito. Fleischer ha respetado tanto su propio legado que el film se siente como una versión 2.0 de ‘Bienvenidos a Zombieland’. Esto es bueno y malo a la vez. Bueno porque ser fieles y no introducir cambios radicales es algo a tener muy en cuenta. Malo porque apenas hay evolución y eso que en el film también han pasado 10 años.

‘Mata y remata’ sigue apostando por su paródico sentido del humor, los créditos informativos y el metacine. Especialmente exagerado es este último punto porque, junto a las referencias culturales, se lleva al extremo. Casi no hay diálogo, imagen o escena que no remita a algún film o personaje popular. Así pues, se sigue la línea de series como Stranger Things (2016) donde las referencias y/o guiños lo son todo. Por supuesto, también hay que citar aquí aDeadpool (Tim Miller, 2016), ya que los guionistas son los mismos: Rhett Reese y Paul Wernick. Cierto es que no se superan los límites del “mercenario bocazas” pero la línea paródica y referencial es la misma. Personalmente no soy partidario de minar una cinta a base de referencias. Entiendo que esto es un recurso fácil y carente de imaginación. Y la trama de esta secuela me da buena parte de razón…

Y me da buena parte de razón porque la innovación es escasa y el motivo que desencadena toda la acción es cuestionable. Veamos, por un lado los personajes presentan 0 evolución ¡Y eso que han pasado 10 años! Por otro lado, el hecho de que el desencadenante de la trama sea la búsqueda de pareja para Little Rock es ridículo y más en un mundo apocalíptico. Además, en esta segunda parte también se intenta emparejar a todos los protagonistas sea como sea. Para colmo es clímax es similar al original…

Ahora bien, no todo es criticable en el libreto. También hay aspectos destacados y muy divertidos. Unos ejemplos de esto serían la aparición de nuevos personajes. Entre estos sobresale Madison, una chica que es la total parodia de la típica rubia tonta. También tremendamente divertido es el encuentro con los personajes-espejo. Dos tipos que son el puro reflejo de Columbus y Tallahassee. Finalmente, se vuelve a replicar el plus de road-movie del original con lo que disfrutaremos de localizaciones y escenarios nuevos. Esto sigue funcionando a tope.

Respecto a los zombies, estos siguen estando tan bien recreados como en la primera película. Y, por supuesto, serán exterminados de muy diversas formas. Además, nuestros amigos “podridos” sí que presentan peligrosas evoluciones. A lo largo del metraje encontraremos varias clases de zombies definidos por el propio Columbus como: “el Homer, el Hawking, el Terminator o el Ninja”. Por supuesto no voy a desvelar el motivo de los motes…

“Bienvenidos a Graceland”. Zombies Party 2.

Pasando al casting volvemos a encontrarnos con el cuarteto protagonista del film anterior y también con nuevas incorporaciones. Respecto a nuestros “cuatro fantásticos” nuevamente es Woody Harrelson el que sale mejor parado volviendo a disfrutar de su papel de Tallahassee como si por él no hubieran pasado 10 años.

Por su parte, Emma Stone y Jesse Eisenberg suben algo de nivel en relación a ‘Zombieland’, especialmente Stone a la que ya se le nota más suelta. Por el contrario, Abigail Breslin ya no destaca tanto como en la primera entrega. Ha crecido y con ello ha perdido parte de la frescura que le otorgaba su adolescencia encarnando a Little Rock.

Pasando ahora a las nuevas incorporaciones decir que la que más destaca claramente es Rosario Dawson. La poderosa actriz neoyorquina le coge el punto a su personaje (Nevada) y al film desde aparece en pantalla currando a Tallahassee. La pena es que sus minutos no son tantos como hubiera sido deseable, pero sí que son importantes. Menos tiempo en pantalla tienen Luke Wilson y Thomas Middleditch como Albuquerque y Flagstaff. Ambos vienen a ser dos espejos de Tallahassee y Columbus con los que te partes de risa, especialmente con Flagstaff.

También importante es la labor de Zoey Deutch y Avan Jogia. La primera hace una gran parodia interpretando a Madison, el ejemplo perfecto de la típica rubia cañón y “tonta”. El segundo resulta demasiado soso dando vida a Berkeley, el típico hippy pacifista. Finalmente, B.M. regresa para las escenas post-créditos. Especialmente protagonizando la última de ellas de bastante duración para lo que son este tipo de secuencias.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Zombieland: Mata y remata, un film que se pliega totalmente al original. Si eres de los que pasaste un divertido rato viendo ‘Zombieland’, entonces, no tienes excusa para no ver esta secuela. Aquí encontraremos más de lo mismo y nuevos personajes con los que echarnos unas risas. Amén de nuevos tipos de podridos que darán más sentido que nunca al “mata y remata”.

PD: Hay dos escenas post-créditos. Una al principio de todo y otra al final.

Tráiler de Zombieland: Mata y remata