Insomnio
Comparte con tus amigos










Enviar

Para el gran público Christopher Nolan nació con ‘Batman Begins’ (2005). Sin embargo, ya tenía tres buenas películas a sus espaldas. Para la tercera de ellas contó con un presupuesto moderado para llevar a cabo un remake de un desconocido film noruego de intriga y suspense. El resultado final fue una fascinante magnum opus protagonizada por el gran Al Pacino. Es tiempo de padecer… ‘Insomnio’.

“Bajo presión no siempre los árboles te dejan ver el bosque” (Walter Finch)

Insomnio

Crítica de Insomnio

‘Insomnio’ fue el tercer film dirigido por Christopher Nolan (antes vino la desconocida y casi amateur Following’ y la multi-alabada Memento). Además, este fue el primer film (y único hasta la fecha) que no tenía guión propio o de su hermano, Jonathan Nolan (‘Batman Begins’). ¿La razón de este remake? Nolan se quedó prendado de un film noruego de 1997 del mismo título y protagonizado por el siempre excelente Stellan Skarsgard, un habitual secundario de Hollywood (en la línea del gran Ed Harris) que tenga la calidad que tenga el proyecto, él siempre da la talla y con nota. Por ello, convenció a George Clooney para que protagonizara y produjera el film junto a su amigo Steven Soderbergh bajo la compañía que tienen ambos, Section Eight. Por cosas del destino lo de Clooney no pudo ser, y puestos a soñar Nolan le mando el guión a Al Pacino, que tras leerlo y reunirse con el joven realizador aceptó protagonizar la cinta. Para arropar a Pacino se contrató a dos ganadores del Oscar: Hillary Swank y el tristemente fallecido Robin Williams.

Con un presupuesto estimado de 46 millones de $ ‘Insomnio’ se rodó en diversos estados de Canadá, exceptuando algunas escenas claves y la fotografía aérea de la película que sí se rodó en Alaska. Si hablamos en cifras, el film resultó ser un éxito moderado recaudando la nada despreciable cantidad de 113 millones de $ alrededor del mundo, amasando sólo en Europa y en su recorrido en cines su presupuesto, lo que dio luz verde a Nolan para hacer lo que quisiera… y lo que quiso hacer fue reinventar la franquicia de Batman, pero esa es otro historia de la que ya hablaremos otro día…

A título personal tengo a ‘Insomnio’ entre mis favoritas del género de intriga policíaca de los últimos años. Un film que se muestra en todo momento como un grandioso juego del gato y el ratón, entre bueno y malo, policía y asesino, interpretados de forma espectacular por Al Pacino y Robin Williams. Al Pacino da un auténtico recital de interpretación con Will Dormer, un personaje plagado de capas grises, un veterano detective de homicidios con más de treinta años de carrera a sus espaldas y que se enfrenta a los últimos años de actividad en el cuerpo con la conciencia en entredicho por algunos casos del pasado que pueden salir a a la luz… Al mismo tiempo, se verá puesto al límite por un hábil asesino que utilizará un fatídico hecho fortuito para intentar coaccionarle. Pero este viejo lobo no va a dejarse ganar por un cualquiera. Para Dormer la presencia de Finch y su malévola mente tienen el mismo misterio que para un fontanero un wc embozado. Para ver una y otra vez (y aprenderse de memoria) serán los varios encuentros que tendrán uno y otro durante el film. La persecución por encima del río de troncos, realmente espeluznante y agobiante, será su desenlace. El cara a cara en el ferry (sólo diálogo, pero de primer nivel) y la explosión de furia de Dormer en el interrogatorio a Finch en comisaría (cuando este se da cuenta de que Finch intenta jugar con él como si fuera un pelele) son puro masterpiece.

La otra cara de la moneda es Robin Williams y su Walter Finch. Williams se dedicó a principios del año 2000 a interpretar a personajes más dramáticos, alejados de su bien ganada fama de humorista, entre ellos el film que hoy nos ocupa, donde Williams (con su pose pausada y su controlada sucesión de gestos fríos y distantes) logra dar vida a un asesino realmente espeluznante. Un sujeto obsesionado con las mujeres y que una vez ha probado la sensación de matar no piensa parar. Atención a su clímax final, donde el personaje deja ver su verdadera cara oculta durante el resto del metraje.

Y la tercera en discordia es Hillary Swank. La dos veces ganadora del Oscar consigue no ser devorada en pantalla por Pacino, lo que ya es un logro a tener en cuenta, además de sacar a flote un personaje que es con todo el menos desarrollado de la función. Básicamente esta ahí para unir pistas. Swank es Ellie Burr, una joven agente de policía de un pueblo en mitad de Alaska (que es lo mismo que decir en mitad de la nada), en donde los delitos que suelen investigar son peleas entre matrimonios o fraudes al seguro, y que de pronto se ve junto a un condecorado y veterano agente de la ley de la gran manzana, a quien admira y del que lo conoce todo sobre los casos que que este logró cerrar en el pasado. La protagonista de ‘Million Dollar Baby’ (Clint Eastwood, 2004) raya a buen nivel, teniendo en cuenta que está entre dos bestias pardas hipermotivadas.

Antes de dar el pelotazo definitivo con sus dos Batmans, Christopher Nolan dirigió esta cinta que es su película menos apreciada, pero para el que escribe estas líneas es su mejor y más personal film. Nolan filma con total libertad, sin atender a ningunas necesidades de merchandansing, sin tener que respetar mitologías ni basarse en novelas respetadas y haciendo uso de un montaje tradicional y una narración lineal… Nolan muestra a plena luz del día su talento como director. Su film logra cotas de gran cine en la mayor parte de su metraje y el resto alcanza grandes niveles. Una fotografía realmente cautivadora cuando tiene que ser y claustrofóbica cuando manda (como en esos instantes en donde tiene que entrar en el insomnio de Dormer, y donde el espectador logra sentir la impotencia y agobio del protagonista por no poder conciliar el sueño). La interpretación de Pacino es perfecta pero es que el talento de Nolan lo completa y la redondea. Y así en todo momento: el tiroteo en la niebla (terriblemente tenso), los cara a cara de Dormer con los posibles sospechosos y testigos, en donde se ve a un policía muy listo ante cuatro niñatos que van de duros.

En resumidas cuentas. 
Finalizo esta crítica de Insomnio, el film con el que de verdad nació Christopher Nolan. ‘Memento’ era un experimento genial para darse a conocer rodando algo diferente pero ‘Insomnio’ era la oportunidad de oro para enseñar al mundo su talento y Nolan lo logró y con nota. Lo de menos es que esta cinta sea un remake porque la original era una buena idea desperdiciada, con buenos momentos pero con un guión mucho menos complejo y elaborado que el que entregó Hillary Seitz, y que se apoyaba casi exclusivamente en la portentosa creación de Stellan Skarsgard para la ocasión. Sin embargo, aquí todo es de primer nivel y Nolan lleva la idea original en volandas hasta elevarla a la máxima potencia… y eso sólo está al alcance de los grandes.