Memento
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Antes de que Christopher Nolan fuera mundialmente reconocido por sus dos grandes cintas de Batman (con la tercera que se estrena esta misma semana), empezó haciendo films interesantes y muy, muy recomendables como esta “Memento”, cuyo mayor acierto reside en su estilo narrativo y una atmósfera cuidadísima.

“Recuerdo a mi mujer, mi último recuerdo es ver a mi mujer muriéndose”.-Leonard.

Guy Pearce en Memento

Crítica de Memento:
Mucho antes de los Batmans, magos realistas y los sueños hipnóticos que le elevaron a la fama, Christopher Nolan se presentó al mundillo del cine con esta cinta que aunque venía envuelta como si se tratara de un thiller noir (uno de los temas más recurrentes del realizador londinense), es más una película sobre la memoria, el engaño y especialmente la psicología. Es más, uno de los predominantes de la filmografía de Nolan es la de los personajes dolidos emocionalmente y totalmente tocados (véase al personaje de DiCaprio en Origen o al Batman de Bale en El Caballero Oscuro) y de eso trata “Memento”, el muy posible viaje a la locura de Leonard, quien vio fallecer a su esposa y que ha perdido la memoria (además de tener la incapacidad de crear nuevos recuerdos) y lo único que le mueve, a parte de sus fotografías y recuerdos, es el ardiente deseo de venganza.

Uno de los puntos fuertes de “Memento” (quizás el que provocará una auténtica división entre críticos especializados), es que la cinta no es narrada como cualquier otra película, de hecho, “Memento” se encuentra narrada en dos tiempos: las escenas rodadas en B/N transcurren hacia delante y las de color hacia atrás, hasta que finalmente confluyen al final del film para dar lugar a una historia (que bajo el punto de vista de este servidor), es la más inteligente que ha escrito el británico.

Memento

También hay que sumarle a Christopher Nolan una grandísima capacidad de contar historias y atrapar al espectador en ellas, en “Memento”, toda la labor de Nolan en la dirección se puede clasificar de sublime (aun más que en las dos entregas del Hombre Murciélago), gracias a unos cuidados planos, unos diálogos potentes (atención al uno de los diálogos entre el personaje de Guy Pearce y el de Carrie Ann-Moss, que sucede durante una conversación y que tiene miga) y a un estilo narrativo de enorme potencia visual (véase el mismo inicio del film).

También destaca en “Memento” su gran elección de un más que tremendo reparto (aunque eso si, tiene uno de los mayores errores de la filmografía de este director que es la de que los personajes femeninos para Nolan importan un pepino), encabezado por un tremendo Guy Pearce (“MS1: Máxima Seguridad”), un carismático Joe Pantoliano (“Dos Policías Rebeldes”) y a un interesante Mark Boone Junior (con quien repetiría Nolan en el reboot de la saga del Hombre Murciélago: “Batman Begins”) y a unas (desaprovechadísimas) Jorja Fox y Carrie Ann-Moss en los papeles de esposa de Leonard y Natalie, confidente de Leonard que le ayudará en su camino de venganza. Es este uno de los mayores problemas de Christopher Nolan: sus personajes femeninos acaban siendo tremendamente planos y sin chicha, cosa que no ocurre con los personajes masculinos en su obra.

Memento

¿Se puede decir que “Memento” es una obra maestra? si, ¿se puede decir que es la mejor película que tiene Christopher Nolan? un rotundo si y lo respalda todo lo dicho anteriormente, unas grandes interpretaciones, un gran guión, una narración sorprendente y un estilo visual de impacto. Los que finalmente hagan la pregunta de los 100.000.000 millones: ¿es Christopher Nolan el mejor director del último siglo? no, el problema es que se le ha elevado demasiado en los últimos años y eso va terminar pasándole factura, de hecho se podría decir que ahora ya está pasando factura, pues los Nolanistas adoran más sus últimas obras que las que dirigió en un principio (aunque tenga una filmografía corta).

En conclusión:
Resumiendo esta crítica de Memento, hablamos de una obra maestra por los cuatro costados, brillantemente dirigida, guionizada e interpretada. Sus mayores virtudes son su narración (el punto más fuerte de la cinta) y la cuidadísima atmósfera del film, así de sencillo.

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