Hush
Comparte con tus amigos










Enviar

Antes de tocar su cima particular con La maldición de Hill House (2018), el director y guionista Mike Flanagan fue dejando muestras de su calidad en una serie de películas de cine de género bastante rescatables. Hoy nos vamos a acercar a una de ellas procurando guardar el silencio de ‘Hush’.

“Puedo entrar cuando quiera. Ya lo sabes, ¿verdad? Vamos a disfrutarlo” (Asaltante)

Crítica de Hush

Cuando en 2016 Mike Flanagan estrenó ‘Hush’ ya llevaba varias películas escritas y dirigidas a sus espaldas. Entre ellas, la más conocida sería Oculus: El espejo del mal (2013), un film en el que ya apuntó maneras de cineasta destacado. Con ‘Hush’ esas maneras se confirmaron y bien puedo decir que le abrió alguna que otra puerta importante.

Teniendo en cuenta lo anterior, cabe comentar que ‘Hush’ la presentó Mike Flanagan en el SXSW Festival de Austin (Texas) en marzo de 2016. Su exhibición allí hizo que varios medios se interesaran en la misma. Entre ellos destacó Netflix, que adquirió sus derechos de exhibición pasando a formar parte de su catálogo desde entonces. Así fue como, finalmente, terminé por visionarla.

La historia del film fue ideada por el propio Flanagan en colaboración con su esposa, la actriz Kate Siegel. La propia intérprete es la gran protagonista de la función junto al malvado de turno. En el caso de Siegel hablamos del primer y único (hasta el momento) libreto para cines. Toda la trama es tan sencilla como se deduce de la propia sinopsis: una mujer sordomuda se ve acosada implacablemente por un extraño individuo que la acecha como un cazador jugando con ella al gato y al ratón.

La sencillez comentada provoca que en la película apenas haya diálogos. La mayor parte de los mismos se concentran al principio cuando una amiga visita a Maddie, la protagonista. Posteriormente, cerca del clímax, tenemos otro tramo con diálogos del que no daré pistas. En el resto del metraje tan sólo escucharemos al acosador hablar en según qué momentos. Todo lo demás son los sonidos propios de una morada que se ve asaltada: alarmas, objetos que se caen y rompen, maderas que crujen, golpetazos contra puertas y ventanas,… En consecuencia, no tiene sentido alguno ver ‘Hush’ doblada al español.

La ya comentada ausencia de diálogos no significa que la trama y la película no sean disfrutables. Todo lo contrario. Si os gustan los típicos films de psicópata asesino que acosa ferozmente a una víctima indefensa, entonces, en ‘Hush’ tenéis material de sobra para pasar un buen rato. Además, en este caso, se suma la angustia de que la víctima tiene una doble discapacidad. Atención con esto porque es muy bien empleado por Flanagan para recrear el problema de audición de Maddie. En varias escenas “escucharemos” lo que ella “escucha” siendo este efecto muy logrado y generando más empatía hacia ella.

Todo el terror que veremos es real y basado en el incansable acorralamiento hacia Maddie. Aquí no tendremos los, en ocasiones, molestos jumpscares sino que iremos estando expectantes a las próximas jugadas del asesino. Un asesino que tiene todas las de ganar y que no quiere entrar en la casa hasta que decida terminar con el juego. Lo que sí que veremos es mucha, muchísima sangre… sobre todo en el tramo final. Sangre que se mostrará sin tapujos y que incluso servirá de improvisada “tinta”. Atención también a la violencia de determinadas escenas que nos dejarán totalmente impotentes al no poder entrar en la casa para ayudar a Maddie apaleando a su verdugo.

La película se filmó en Alabama en apenas dos semanas y contando con un escaso presupuesto de 1 millón de $. Casi toda la acción transcurre de noche pero Flanagan se las apaña notablemente con los focos de luz para que no perdamos detalle de todo lo que va sucediendo dentro y fuera de la morada. También sobresalen las escenas de acción en las que no tendremos tembleques ni similares. En este aspecto la violencia es mostrada de manera muy hábil, cruda y nítida. Ya expuse antes que, por ejemplo, la sangre se dejará ver bastante. De hecho, yo no esperaba nada semejante en este aspecto.

“Caeré luchando…”. Sola en la oscuridad.

En el reparto pasaremos la mayor parte del tiempo en compañía de Maddie y el criminal. Kate Siegel interpreta a Maddie y destaca por una interpretación puramente física que incluye lenguaje de signos. Su despliegue es muy alto y el reflejo de sentirse acosada está muy logrado. A destacar que Maddie no es la típica tonta del bote de los films slasher. Aquí tenemos un personaje trabajado y con inteligencia para tomar decisiones de vida o muerte. Tengamos en cuenta que el asesino lleva mucha ventaja y Maddie tendrá que sopesar muy claramente los pasos a seguir.

Por otro lado, el rol de asesino acosador recae en John Gallagher Jr. Lo cierto es que su personaje resulta muy misterioso pues nada se nos revela del mismo. Lo único que llegaremos a ver es una especie de contador que lleva apuntado en su ballesta, su arma de asalto junto a un cuchillo. Este marcador o “contador” nos apunta a que muy probablemente se trate de un cazador humano, un depredador que caza a personas indefensas. Así las cosas, el asesino se dedica a hacerle la vida imposible a Maddie. El tipo experimenta y se relame con ella como el científico que tiene al ratón atrapado en su laberinto.

Del resto del casting poco o nada se puede decir porque apenas tienen minutos. Me refiero a la pareja formada por los televisivos Samantha Sloyan y Michael Trucco. Simplemente decir que sus personajes sirven para aderezar la trama en determinados momentos generando más tensión.

“Si sales estás muerta” (Maddie)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Hush, un film ciertamente típico en su planteamiento pero que termina por superarlo para convertirse en una pequeña sorpresa. En este caso hablamos de una película cuya filmación y tramo final la elevan de manera notable. Si, como es mi caso, eres fan de las cintas de “invasiones domésticas”, entonces, no puedes pasarla por alto.

Tráiler de Hush