Escalofrío en la noche
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“Los hombres han destruido los caminos de las maravillas y sus ciudades se juntan como sapos negros en los huertos de la vida. Nada es limpio y real. O como una chica desnuda para ser amada. O comportarse como un verdadero hombre. Dave Garver les saluda con un poco de poesía y cinco horas de música para incitarles a ser cariñosos el uno con el otro”. Clint Eastwood nos invita a sintonizar ‘Escalofrío en la noche’.

“Hola. Ponga ‘Nebuloso’ para mi” (Evelyn)

Crítica de Escalofrío en la noche

Como primer trabajo tras las cámaras ‘Escalofrío en la noche’ (‘Play Misty for Me’, en el original inglés) es un film realmente curioso en la filmografía de Clint Eastwood. No es un film que podamos catalogar de “mayor”. Sin embargo, sí que resulta imprescindible para entender las motivaciones de su, por aquel entonces, debutante director: el propio Eastwood. Sin duda, este fue un paso muy valiente en su carrera. No tengo ninguna duda de que si Clint no se hubiese involucrado en la película (dirigiéndola, produciéndola y protagonizándola), el guion nunca hubiese visto la luz, por lo menos no de la misma forma.

Bien se puede decir que el ambiente de ‘Escalofrío en la noche’, y la figura de maniaca-manipuladora de Evelyn (cuando, por ejemplo, porta el pica-hielos) puede ser claramente inspiradora de la Catherine Tramell de Instinto básico (Paul Verhoeven, 1992). Aunque claro, vista hoy, la trama puede resultar muy rutinaria. Más que nada por el paso de los años y las películas de temática similar.

No es ‘Escalofrío en la noche’ un film que esconda demasiadas sorpresas. Ya prácticamente desde la presentación de Evelyn uno puedo averiguar por donde van a ir los tiros. Por no hablar de cómo Dave se ve incapaz de prever el tremendo desastre que se le viene encima. Pero, y sí no es lo correcto actuar como lo hace Dave, ¿Qué harían ustedes? Eso es algo que la cinta también se encarga de dejar caer sabiamente, dando así al conjunto un plus global.

Apuntar que el guión del film, firmado por Jo Heims, fue ofrecido a Steve McQueen antes que a Eastwood. Clint, que acababa de rodar una cinta de temática parecida, ‘El seductor’ (Don Siegel, 1971), se mostró altamente interesado. Además, el argumento le recordaba a un caso parecido que tuvo con una novia posesiva durante sus años de juventud. Posteriormente, el argumento de ‘Escalofrío…’ sería en gran parte reescrito en su versión ochentera para ‘Atracción fatal’ (Adryan Lyne, 1987), la conocida cinta protagonizada por Michael Douglas y Glenn Close.

Este tipo de films son realmente angustiosos de por sí… siempre que estén bien realizados. Y aquí, lo justo es admitir que Eastwood mueve muy bien sus cartas como director, apoyado en un más que solvente script, a pesar de su inexperiencia. Ni que decir tiene, a la sazón de los tiempos del “MeToo” actuales, que visto el film cincuenta años después de su estreno en Estados Unidos, sí algún hombre decidiera actuar como lo hace Dave con Evelyn, cuando esta revela su verdadera personalidad, acabaría encarcelado, sentenciado públicamente, sin esperar juicio previo y enterrado vivo.

Destacar de Eastwood, en su labor como director, el timing intrigante que le da al relato. Y también unos cuantos momentos realmente muy bien resueltos como ese plano desencajado de Dave cuando Evelyn le pide que no la suelte (ojo a como la cámara vuelve a él con la misma expresión en ese mismo momento dando la sensación de que ha pasado horas en blanco inmóvil y acorralado). También sobresalen las iluminaciones específicas del personaje de Evelyn. Y, por supuesto, las secuencias de reencuentro amoroso entre Dave y Tobie, que rompen con todo lo visto anteriormente acompañadas del bello tema original “The First Time Ever I Saw Your Face” de Roberta Flack. Imposible pasar por alto la retranca de su final, con la voz grabada de Dave sonando en la radio.

El grueso del rodaje tuvo lugar en menos de un mes en localizaciones reales. En las mismas destaca su magnífico aprovechamiento de los paisajes de Carmel y Monterrey en la costa de California. La primera de ellas una ciudad por la que Eastwood siempre declaró su amor y de la que llegó a ser alcalde entre 1986 y 1988. La fotografía corrió a cargo de Bruce Surtees, habitual de Siegel y del propio Eastwood en adelante. Por su parte, la partitura fue a parar a la batuta de Dee Barton, con la inevitable versión de Misty (“Nebuloso”) que suena de lleno en los minutos finales.

En el reparto Clint Eastwood clava sin mucho esfuerzo un rol que uno intuye le sale natural, pocas dificultades para él. Si acaso, destacar los minutos de acción finales tras el aviso del sargento de policía de lo que le va a pasar. Sobre Dave/Eastwood las malas lenguas decían que su personaje se acercaba mucho al amante incansable que era Clint en aquellos años en la vida real… Por su parte, Jessica Walter entrega una inquietante interpretación desde el minuto uno. Su Evelyn es capaz de poner nervioso al más calmado. Sin duda, su personaje es la razón de existir del film y su línea de presentación la que le da título. Tremendo y desasosegante papel. De esos que son recordados y que le posibilitaron una lustrosa carrera, tras foguearse durante años en seriales en la pequeña pantalla.

Tampoco puedo dejar pasar la dulce labor de Donna Mills como Tobie, una chica que quiere hacerse fuerte para que Dave no le vuelva a hacer daño, pero que acaba cayendo de nuevo en sus brazos… Finalmente, en el apartado de secundarios/cameos, tenemos a James McEachin como Al Monte, el compañero de Dave en la KMRL. Don Siegel se prestó encantado al chiste como apoyo de Clint en un rol de barman amigo del protagonista. John Larch, también amigo de Eastwood en la vida real, da vida al sargento de policía amante de Mantovani que trata de avisar a Dave de lo que se le viene encima. Y aunque fugaz, imposible dejar pasar la caricaturesca labor de Duke Everts en una suerte de parodia de Truman Capote, al que Dave manda a buscar marineros para que se distraiga un poco.

“Y ahora tenemos una melodía para amantes solitarios en una noche fresca y tranquila: ‘Nebuloso’, el gran clásico de Erroll Garner. Especialmente dedicado a Evelyn” (Dave)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Escalofrío en la noche, un film de horror real. Una película claramente inesperada, en su tono y conjunto, por la leyenda de Eastwood de antihéroe hasta ese momento. Sin embargo, y contrariamente a esto, muestra gran parte de su personalidad. Como mínimo, estamos ante una incursión curiosa en el thriller psicológico por parte del legendario actor/director. Aunque vista hoy, caiga clara esclava de su tiempo.

Tráiler de Escalofrío en la noche