Enola Holmes
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“Lo primero que debéis saber es que mi madre me puso de nombre Enola. Insistió mucho en ello. Sé que es un nombre inusual pero mi madre es muy dada a los juegos de palabras. Y Enola al revés es “Alone”, es decir, “Sola” en inglés. Continuamente me decía: te las apañarás muy bien sola. Y, sin embargo, siempre estábamos juntas… No era una madre corriente, hacíamos cosas diferentes. Madre decía que éramos libres de hacer cualquier cosa… Y de ser quienes quisiéramos”. Millie Bobby Brown es ‘Enola Holmes’.

“Quizá el mundo necesite un cambio” (Enola)

Crítica de Enola Holmes

Con esta película llega a Netflix el intento de una nueva franquicia que pueda ir creciendo a medida que su actriz protagonista. Me refiero a Millie Bobby Brown, la gran promesa deStranger Things (2016-2021), que también produce el film. Un film en el que puede dar rienda suelta a su verdadero acento en la versión original, y no tener que “americanizarse”. Además, encara un rol claramente adulto y con potencial.

‘Enola Holmes’ es un film que quiere, en todo momento, dejar claro que es moderno, divertido, ingenioso, de rabiosa actualidad y que aspira a ser un pequeño fenómeno de masas dentro del gigante del streaming. Sin embargo, todo eso en la batidora de sus dos horas, contando créditos, no termina de encontrar un balance. El balance necesario entre un film de inicio, una película de época, una cinta de suspense ingeniosa y un largometraje en pro del empoderamiento. Pasando además por la comedia, las aventuras, la acción o el drama sobre la perdida y encontrar tu camino en el mundo. Como consecuencia, al final se acaban dejando como meras comparsas a personajes que todo el público conoce, o debería conocer. Hablo de mitos como Sherlock Holmes o su hermano Mycroft. Ambos oscurecidos por un amasijo de intenciones que, aunque buenas, acaban resultando más fallidas que acertadas.

La trama es una adaptación de ‘The Case of the Missing Marquess: A Enola Holmes Mistery’, novela escrita por Nancy Springer que es la creadora del personaje. A cargo del guión tenemos a Jack Thorne, autor del libreto de Wonder(Stephen Chbosky, 2017). La dirección va a parar a un “funcionario” licenciado en series como Harry Bradbeer, quien dota a la cinta de cierta velocidad (más que ritmo) para condensar en algo más de 120 minutos todo lo que tiene que contar acerca de los personajes principales que van apareciendo y las ramificaciones de los mismos.

Todo el trabajo de resumen anterior queda echado por tierra cuando se resuelve el misterio de quién quiere muerto al joven marqués y por qué. Al final resulta todo tan simple y repetitivo que uno se replantea el tiempo empleado en visionar el metraje precedente. Al mismo tiempo de ese “gran misterio” la cinta debe cerrar las historias de Enola y la desaparición forzada, o no, de su madre. Los tres personajes referenciados son sobre los que va realmente el film: Enola Holmes, Marqués Tewkesbury y Eudoria Holmes.

Visualmente pocos peros se le puede poner a este producto. Lo cierto es que luce muy bien y es algo que ni siquiera entro a debatir. Tema distinto es entregar una historia que, más allá de lo visual y de las ganas que le pone su protagonista, no deja de ser un film normalito. Así las cosas, en esta ocasión no puedo decir que Netflix haya logrado apuntarse un tanto digno de pasar por salas de cines o de recibir cientos de elogios. Más bien estamos ante una cinta que entretiene de forma justa y que, a ráfagas, muestra un poco de lo que pudo ser y no fue.

El tridente protagonista está formado por Millie Bobby Brown como Enola, Louis Partridge como el Marqués Tewkesbury y Helena Bonham Carter encarnando a Eudoria Holmes. De este trío sobresale, y con toda la razón del mundo, Millie Bobby Brown. No es solo que su personaje de nombre al film, sino que ella hace que el resto de protagonistas se muevan y tengan algo que decir. La personalidad de Enola es arrolladora siendo una auténtica dinamo humana. Enola no para de hablar en prácticamente todo el metraje, siendo numerosas las ocasiones en que se dirige directamente al espectador derribando la cuarta pared. Es de total justicia que el entusiasmo de Millie Bobby Brown es lo mejor de la cinta y, como tal, debe quedar escrito y reflejado en esta review.

Louis Partridge interpreta a un personaje que, en determinado momento, puede llegar a ser considerado cabeza de cartel. No obstante, literalmente salta por la ventana para desaparecer al gusto del guionista durante parte de la proyección. Posteriormente vuelve a entrar en escena cuando estiman oportuno desde los lápices y la sala de montaje. Para Helena Bonham Carter van la inmensa mayoría de escenas en forma de flashbacks sobre la infancia, educación e instrucción de Enola y poco más. No entrega un mal trabajo, pero sus momentos van tan atropellados que no podemos sentir apenas nada por ella. Y eso es un mal asunto, ya que el film arranca cuando ella desaparece y sino has empatizado con la relación que se crea entre madre e hija, entonces, es muy difícil que luego te interese su destino.

En el apartado de apariciones cortas dignas de mención encontramos a Sam Claflin como el tremendamente recto Mycroft. Y también se deja ver un calmado Henry Cavill como el mítico Sherlock Holmes. Finalmente, para Burn Goorman va directamente el papel de esbirro acechador y rival físico de Enola.

“¿En serio no sabes bordar?” (Marqués Tewkesbury)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Enola Holmes, una amalgama de conceptos mezclados cual “baticao” cinematográfico que no termina de cuajar totalmente. Un film puesto claramente a mayor gloria de Millie Bobby Brown pero ni siquiera sus buenas intenciones interpretativas logran sacarlo de la monotonía. El intento de crear un ejercicio de cine cool ha terminado por no ser top.

Tráiler de Enola Holmes