El caníbal de Rothenburg
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Esta es la película basada en la vida de Armin Meiwes, el famoso y mundialmente conocido como “caníbal de Rothenburg”, un tipo que se comió con su consentimiento a un colega con el que previamente lo había acordado todo por Internet. Es la hora de conocer a “un colega” del Doctor Lecter, es la hora de conocer a… ‘El Caníbal de Rothenburg’.

“Se busca varón de edad comprendida entre 21 y 40 años para matar y comer. Si eres serio respóndeme”.-Oliver.

El Caníbal de Rothenburg

Valoración:
Aburrida y lenta. Estos son los adjetivos que en mi opinión definen a la perfección lo que es esta película.
Aburrida: porque carece de la más mínima “tensión” y sentido del ritmo. Aquí todo se reduce a una serie de flashbacks en los que Katie va descubriendo la vida de Oliver y Simon; y a unas reflexiones absurdas y carentes del más mínimo sentido de la protagonista que francamente me importaron más bien poco.
Lenta: porque la historia está contada de tal forma que uno está deseando que la película termine. Así pues, y mientras otros van en coches de carreras… ‘El caníbal de Rothenburg’ va en un seiscientos.

El Caníbal de Rothenburg

Y es una pena, porque una película como esta que lleva a la pantalla la vida del famoso caníbal alemán (Armin Meiwes) pienso que daba para mucho más. Naturalmente que no era de esperar una película como la parte final de ‘Hostel’, pero ¡caramba! tampoco me esperaba “un muermazo” de estas características.
Una película en lo que lo más fuerte puede ser la secuencia en la que Oliver sueña con un montón de hombres colgados en pinchos y cuya foto os he dejado ahí arriba. Eso es lo más “fuerte” de la película… quizás en el medio del camino entre la parte final de ‘Hostel’ y ‘El Caníbal de Rothenburg’ hubiéramos encontrado el equilibrio, porque francamente ver casi toda una película con flashbacks y reflexiones absurdas y vacías a cualquiera le termina por dormir…

Respecto a la actuación, destacaré positivamente el trabajo de Thomas Kretschmann y Thomas Huber que francamente cumplen sin estridencias con sus papeles, y negativamente tengo que destacar el de Keri Russell. Para ser sincero no me transmitió absolutamente nada, y eso en esta película en la que la protagonista se ve sumergida en ese terrible mundo es un fallo verdaderamente importante.

El Caníbal de Rothenburg

En conclusión:
Decepcionante. No perdáis el tiempo con ella. Si queréis saber más sobre Armin Meiwes os recomiendo emplear el tiempo en buscar noticias relacionadas con este sujeto antes que ver esta película que aporta poco o nada.

La historia real:
Este film tiene como base el horroroso suceso que conmocionó a Alemania y al resto del mundo civilizado, cuando Armin Meiwes fue detenido por devorar a un colega al que había conocido en un foro de caníbales mediante la tan “atractiva” idea de dejarse comer.
Meiwes había vivido siempre con su madre con la que estaba tremendamente ligado en una gigantesca casa con 44 habitaciones, tras hacer la mili trabajó como técnico de computadoras en Kassel en dónde estaba bien considerado, no obstante sus aficiones ya delataban que un día armaría una buena… “devoraba” con ansiedad los libros sobre caníbales y asesinos en serie y coleccionaba muñecas…
Tras fallecer su madre en 1999, Meiwes empezó a hacerse un asiduo de Internet de la que se baja cientos de macabras fotos y participa con una actividad enfermiza en foros tan peculiares como “Gourmet” o “Caníbal –Café”… pronto empezó a desarrollar la enfermiza idea de comerse a otro ser humano, pero tenía que haber una condición previa: “el comido tenía que dar su aprobación”.
Tras una serie de intentos frustrados porque los que acudían para ser comidos por Meiwes (si, por increíble que parezca fueron varios los que respondieron al mensaje de Meiwes y quedaron con él) se acojonaban en el último segundo, por fin hubo un tipo, Bernd Brandes al que conoció a través del chat que no se acojonó. Brandes era otro tipo extraño que disfrutaba con las ideas de la violencia, la tortura, la bisexualidad y el canibalismo… el resto es historia.
Meiwes y Bernd disfrutaron de una opípara comida en la que degustaron el pene del segundo y posteriormente Meiwes descuartizó a Bernd, y conservó su cuerpo en la nevera en “ricos cachitos” que serían posteriormente degustados.
Meiwes fue detenido por la policía al ser denunciado por un estudiante de Innsbruck que tuvo el acierto de ver en su figura a un verdadero y real Hannibal Lecter.

La condena:
Como en Alemania el canibalismo como tal no estaba penado en el Código Penal la acusación pedía que Armin Meiwes fuera juzgado como autor de un delito de asesinato con motivación sexual y perturbación del descanso de los muertos. La defensa se basó en el homicidio consentido. Armin se enfrentaba a una cadena perpetua pero finalmente pudo esquivarla y sólo fue condenado a 8 años y medio de cárcel, se consideró que en su caso no hubo motivos especialmente crueles o abyectos. Sin embargo, ante la polémica condena el Tribunal Federal Supremo ordenó la repetición del proceso basándose en la deficiente valoración de las pruebas presentadas. Finalmente, Meiwes fue condenado a cadena perpetua.

“Oliver Hartwin quería comerse a alguien. Simon quería ser comido… formaban la pareja perfecta”.-Katie.

Katie Armstrong