Dale duro
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Eres un tipo de éxito y de la noche a la mañana te condenan a ingresar en una de las prisiones más duras del país. Tu nuevo panorama es desolador y las más negras sombras se ciernen sobre ti. En estas circunstancias ¿qué puedes hacer? La respuesta ya mismo en… ‘Dale duro’.

“Ayúdame a no convertirme en una zorra”.-James King.

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Crítica de Dale duro

Lo que me atrajo de este film fueron sus dos protagonistas y la divertida trama que revelaba la sinopsis oficial. Tanto Will Ferrell como Kevin Hart son dos buenos baluartes de la comedia actual. Dos cómicos que, más que menos, te garantizan unas buenas risas. Por otro lado, el “tema carcelario” siempre me ha llamado la atención. Así pues, aquí tenía un 1+1.

Es cierto que ‘Dale duro’ no es una película de cárceles en sentido estricto, pero sí que es una “buena preparación para el ingreso en las mismas”. Así pues, la trama regala unas divertidas bromas con los consabidos tópicos carcelarios. Tópicos que tendrá que “entrenar” y “estudiar” el personaje de Will Ferrell. Todo si no quiere terminar convertido en “la chica” (por decirlo de manera suave) de algún “jefe de patio” nada más pisar el suelo de San Quintín. De su “entrenamiento” se encargará el personaje de Kevin Hart.

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Y es aquí donde la película gana todos sus enteros y diversión: en “el entrenamiento” al que se ve sometido James King por parte de Darnell. Estamos ante un “entrenamiento” estrambótico y repleto de ocurrencias. Ocurrencias tales como: pegarse con tipos cachas, convertir la bodega de la casa de James en una celda, fabricar pinchos, hacer “ejercicio”… Toda una serie de gags que apreciaremos especialmente los amantes del subgénero carcelario. Así pues, las bromas se sucederán a lo largo de los 100 minutos de duración del film con bastante acierto y diversión.

Algo en lo que flojea ‘Dale duro’ es en la trama. Dejando al margen los chistes del entrenamiento y demás gansadas, resultan claramente identificable los malos de la función. Encima esto se deja claro casi al principio. Además, prácticamente todos o casi todos sabemos cómo va a terminar el tema. En este sentido, la palabra que mejor define su argumento es: “previsible”. Divertida, tal y como expuse los primeros párrafos de esta crítica de Dale duro, pero también muy previsible.

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Por otro lado, esta no es una comedia para toda la familia, ya de entrada el tema de las cárceles no lo es. Por si fuera poco, la cinta está repleta de palabras malsonantes. Personalmente, perdí la cuenta de la de veces que los personajes soltaban expresiones tales como: “shit”, “fuck” o “motherfucker”… si todavía hay alguien que no sabe su significado que lo busque. Expresiones que tiene su punto culminante en el segmento dedicado a los raperos. En esa parte de la cinta la expresión “motherfucker” es una constante. También hay alguna que otra imagen explícita que sube la calificación a la “R” que le endosaron en USA. Así pues, ‘Dale duro’ se convierte en una parodia divertida, previsible y gamberra. Todo esto al precio de uno.

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En el terreno interpretativo destaca la pareja formada por Will Ferrell y Kevin Hart. Ambos están francamente bien y exhiben una gran química como pareja cómica de contrastes. Will Ferrell es James King, un tipo blanco de éxito que vive a lo grande y que tiene bastantes prejuicios sobre todo aquello que no conoce. Kevin Hart es Darnell, un honrado padre de familia negro que trabaja en el garaje donde James deja estacionado su coche. Ambos personajes firmarán un estrambótico y desesperado trato para que James pueda convertirse en un auténtico tipo duro.

Atención porque dentro de los secundarios sobresale la figura hoy muy olvidada de Craig T. Nelson, el famoso Steve Freeling de Poltergeist’. Nelson da vida a Martin, el paternalista jefe de James. A nivel personal fue toda una sorpresa reencontrarme con este buen actor al que la industria cinematográfica tiene olvidadísimo. También destaca Alison Brie como la novia de James. Finalmente, pequeña aparición como abogado (¡cómo no!) para Greg Germann.

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En conclusión.
Divertida, muy gamberra y con unas cuantas gansadas que harán las delicias de todos aquellos que disfrutamos con el cine de cárceles. Lógicamente no es apta para todos los públicos y no debe dársele mayor trascendencia que el de ser una comedia para echarse unas risas a costas de unos cuántos tópicos. Así es ‘Dale duro’ y así os lo he contado.

Tráiler de Dale duro