Cuando todo está perdido
Comparte con tus amigos










Enviar

J.C. Chandor trae de regreso, en un papel de único protagonista, a todo un mito de Hollywood: Robert Redford. Un mito que demuestra que todavía le queda cine dentro de sí. Una leyenda que, incluso actualmente, puede dar alguna que otra lección en… ‘Cuando todo está perdido’.

“Todo está perdido salvo el alma y el cuerpo” (Hombre)

Crítica de Cuando todo está perdido

Conviene advertir, de manera muy clara, que J.C. Chandor nos ofrece en ‘Cuando todo está perdido’ una odisea marítima en toda regla. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que os olvidéis de otros personajes que no sean el interpretado por Robert Redford. También que vayáis pensando que vais a ver un film absolutamente solitario en el que no habrá ningún tipo de diálogo. Efectivamente, quitando el monólogo inicial, los únicos sonidos que tendremos son los producidos en alta mar por el viento, las tormentas, alguna palabra que ocasionalmente pronunciará “El hombre” (Redford) y una música minimalista. Una banda sonora obra de Alexander Ebert (su primera BSO) que aún siendo hermosa raya en la tristeza y desesperanza. Una música que es culminada con la canción “Amén” de los títulos de crédito finales obra del propio Ebert.

Tampoco esperéis encontrar aquí nada de efectos especiales de esos que quitan el hipo, 3Ds, cámaras lentas y demás pijadas que se usan actualmente en el cine para atraer a la gente. No, nada de eso hay en esta cinta. Los únicos efectos digitales empleados se usaron para realzar la lejanía y el cielo, así como las olas que golpean el barco. Un equipo de SPIN VFX se encargó de los efectos visuales bajo la supervisión del propio J.C. Chandor. Por otro lado, durante el rodaje se emplearon tres veleros Cal de 12 metros de eslora para recrear el “Virginia Jean”. Cada velero tenía una utilidad muy concreta. Uno sirvió para rodar las escenas exteriores en alta mar, otro para los interiores y el tercero para efectos especiales.

Este es un film intimista que nos narra con una poderosa franqueza la lucha del hombre contra la naturaleza. En este caso, la mar. Un hombre que se ve absolutamente solo en la inmensidad del Océano. A partir de ahí deberá basarlo todo en sus conocimientos y pericia náutica para poder sobrevivir en una increíble y épica aventura. Una odisea en la que no contará con ningún otro tipo de ayuda.

‘Cuando todo está perdido’ resulta un gran film para verlo sabiendo lo que nos vamos a encontrar y con el ánimo tranquilo. No  conviene incomodar el silencio del salón que sólo se romperá con las poderosas tormentas nocturnas. No me cabe la menor duda de que esta es una gran cinta. Pero es una película que, por su singularidad, es clarísimo que no fue realizada para acumular tropecientos millones en taquilla. Además, tampoco creo que sea del gusto del público actual. Unos espectadores acostumbrado a otro tipo de películas más “llamativas”. El film es una propuesta para los que amamos “el cine natural” y las películas de supervivencia. También pienso que está muy recomendada para los amantes de la navegación. Los marineros podrán apreciar en ella algunos detalles familiares de su mundo.

En relación a lo anterior, resaltar que estamos ante una película sin una sola toma en tierra firme. El equipo filmó en varias zonas del Caribe y del Pacífico, entre otras frente a la costa de Ensenada, México, a unos 130 kilómetros de San Diego. Además, para el rodaje de determinadas escenas, los cineastas recurrieron a las piscinas de filmación más grandes del mundo en los Baja Studios de Rosarito Beach, en Baja California, México. Estas gigantescas piscinas fueron construidas para el rodaje de ‘Titanic’ de James Cameron.

El protagonista absoluto de la cinta es el ya legendario Robert Redford, una auténtica Leyenda Viviente de Hollywood. En la película da un curso de cómo mantener la calma en una situación altamente desesperada. Redford apenas articula palabra. Su interpretación es puramente gestual y física. Muchas veces, al mirarle a la cara, nos preguntáremos: “¿Qué está pensando? ¿Qué va a hacer ahora?”… entonces serán sus ojos, expresiones y movimientos los que nos indiquen las acciones que va a llevar a cabo su personaje y las decisiones que va a tomar. Si la historia de ‘Cuando todo está perdido’ ya me parecía original, entonces, esta manera de interpretación “muda o mímica” me parece todavía más original. ¡Excelentes estos aspectos del film!

A destacar que cuando J.C. Chandor entregó a su productor, Neal Dodson, el guión de unas 30 páginas sin una sola línea de diálogo ¡Este se quedó estupefacto! Y exclamó: “¿Cómo porras voy a conseguir que alguien financie esto?”. Robert Redford se mostró interesado y al aceptarlo se manifestó en estos términos: “Me gustó mucho el guión porque era diferente. Era atrevido, excéntrico, sin diálogos. Estaba convencido de que J.C. sería capaz de llevarlo a cabo y de ir más allá de lo que había escrito”.

En conclusión.
Termino ya esta crítica de Cuando todo está perdido, una gran odisea marítima que demuestra lo inquebrantable que es el espíritu humano. Un espíritu capaz de sacar fuerzas y esperanzas de donde no las hay. Una lucha para intentar sobrevivir ante las circunstancias y ambientes más imposibles y adversos. Recomendada.

Tráiler de Cuando todo está perdido

Escucha nuestro podcast