Bunraku
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Guy Moshe nos trae una original y exótica propuesta. Un film para ser disfrutado por todos aquellos que somos amantes de los videojuegos, los comics, las artes marciales y el spaghetti-western. Un film para pasar un rato fenomenal viendo un espectáculo de… ‘Bunraku’.

“Siempre hay alguien más poderoso”

Crítica de Bunraku

¿Qué es exactamente un show de “Bunraku”? En resumidas cuentas es un espectáculo de marionetas japonés de más de 400 años de antigüedad. En ese espectáculo varios titiriteros manejan una serie de monigotes mientras un músico pone el ambiente sonoro. Al mismo tiempo, un narrador nos va describiendo las escenas y aportando información. Muy básicamente eso es lo que es un espectáculo de «Bunraku». Y esto es lo que vamos a encontrar en este film. Un film que no en vano se titula así: ‘Bunraku’. Aquí tenemos una película escrita y dirigida por Guy Moshe en lo que es una original propuesta cinematográfica. Una propuesta que homenajea a este espectáculo japonés, a los cómics, a los videojuegos, a los films de Artes Marciales y a los spaghetti-westerns de Sergio Leone.  En este sentido la película es muy disfrutable.

‘Bunraku’ tiene su propia y original estética. Al igual que en su día films como ‘Sin City’ o ‘The Spirit’ marcaron su propio camino, alejándose del aspecto visual de la mayoría de films “normales”, en ‘Bunraku’ pasa lo mismo. Guy Moshe da a la cinta un completo aire de espectáculo de marionetas y de cómic. Esta puesta en escena seguramente no será del agrado de muchos. Los escenarios en los que se desarrolla la acción no son los típicos escenarios habituales de cualquier film. Aquí tenemos platós teatrales en los que el cartón, el papel y demás son los elementos principales utilizados para recrear fondos, decorados, edificios, árboles… de la misma manera que las pantallas verdes han sido también utilizadas para ayudar a recrear determinadas escenas. Toda esta ambientación nos recuerda a ciertos musicales sólo que cambiando las canciones por los puños.

El estilo cómic también está muy presente. Y lo está no sólo por la propia estética de la cinta, sino también por los guiños que se le hacen a lo largo de la misma. De hecho, el personaje interpretado por Woody Harrelson es un declarado amante del mundo de las viñetas y creador de sus propios cómics. Los videojuegos también reciben su particular homenaje en esta película. Atención a cómo se va planteando la eliminación de los jefes del escuadrón de asesinos de “El Leñador” (como si fuera una lista de niveles típica de ‘Mortal Kombat’). Y también atención a la filmación de determinadas escenas (ese asalto a la comisaria que parece una secuencia del mítico ‘Kung-Fu Master’, esas persecuciones en coche absolutamente videojueguiles o ese estilo de Yoshi que en determinadas secuencias parece sacado de la saga Onimusha’).

Y para terminar tenemos las Artes Marciales y el spaghetti-western. Todo el film rebosa Artes Marciales por un tubo. Tenemos cientos de peleas bastante bien filmadas (ojo a las secuencias finales) tanto con armas blancas como sin ellas. Por supuesto, también están presentes los códigos de honor orientales. Por su parte, el spaghetti-western queda homenajeado con una trama argumental propia de la “Trilogía del dólar” y en ese extranjero «sin nombre». Hablamos de un tipo que es un habilidoso jugador de cartas que lo mismo te gana una partida de póker que te deja KO con sus rápidos puños.

Remata la propuesta la banda sonora con Terence Blanchard dirigiendo la orquesta. Sus notas musicales brillan con gran espectacularidad en los créditos que cierran el film. Allí unas guitarras clásicas se alzan destacadamente en esa composición musical de cierre.

En el reparto de esta exótica película de acción tenemos varias cabezas de cartel. El primero en llamar la atención es Josh Hartnett como “el extranjero sin nombre”. El extranjero es un brillantísimo jugador de cartas que viene a la ciudad dominada por “El Leñador” para jugar la partida de su vida. Rapidísimo de manos, lo mismo te despluma que te da una paliza brutal con su peculiar estilo pugilístico de lucha con el que no conoce igual. Su frase de presentación es esta: “Yo soy amigo o enemigo según quién me mire”.

Peleando en contra, y al lado de «El extranjero», está Gackt en el rol de Yoshi. La superestrella japonesa interpreta a un Maestro Marcial que viene a la ciudad en busca de un medallón que perteneció a su familia durante décadas. Un medallón que ahora se ha perdido y que parece haber sido visto en la ciudad. Al principio, su código, le hace rechazar la violencia… pero las circunstancias le obligarán a renunciar al mismo y a emplearse a fondo con las manos, la espada o el arco. Su lema: “Yo no resuelvo peleas con la violencia”.

El tercero en importancia es Woody Harrelson como “El Camarero”, un barman cojo amante de los cómics y de trágico pasado. Ahora se dedica a despachar copas desde detrás de la barra de “El Jinete sin caballo”, su propio bar. Un bar regentado por individuos de extraño aspecto que conspiran entre copa y copa contra el dueño de la ciudad. Según «El Camarero»: “Los cómics no son para niños. Son para gente con imaginación”.

El gran villano de la función es un Ron Perlman que parece sacado directamente del rodaje de Conan, el bárbaro (2011)’. Perlman da vida a “El Leñador”, un hombre que construyó su imperio a sangre y fuego matando en su ascensión al poder a cientos de enemigos. Casi nadie le ve… pero todos le temen. «El Leñador» ya es una leyenda maldita para los habitantes de su ciudad… A su lado tiene a Demi Moore encarnando a Alexandra, su prostituta favorita. Amargada y arrancada violentamente de los brazos del hombre al que amaba, ahora pasa sus días rechazando hombres y acostándose únicamente con “El Leñador”.

Finalmente, Kevin McKidd es el “Asesino número 2”, es decir, el segundo al mando y el mejor guardaespaldas de “El Leñador”. Asesino número 2 es el que da la cara por él y quien lo representa en la ciudad. Todo aquel que hable mal de su jefe o infrinja sus leyes se las verá con Asesino número 2… y su visita no será agradable.

“Yo soy el producto de una generación jodida”

En conclusión.
Y llegó la hora de cerrar esta crítica de Bunraku, una película diferente, distinta, exótica, original,… Una producción exagerada a más no poder y una película para que los que somos amantes de los cómics, los videojuegos, las artes marciales y el spaghetti-western. Ya sólo nos queda sentarnos a disfrutar del espectáculo viendo como unos tipos duros reparten justicia al este del Atlántico.

Tráiler de Bunraku