Scanners
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A estas alturas no hace falta decir quién es David Cronenberg, cualquier aficionado al cine fantástico y de terror lo conoce sobradamente. Pero merece la pena hacer un pequeño repaso a la película que encarriló su carrera dentro del género. Un film que nos regaló una trama que, sin duda, volaba las cabezas… ¡literalmente! ¿Estáis preparados para recordar los 40 años de ‘Scanners’?

Crítica de Scanners

El director canadiense David Cronenberg empezó su singladura en el mundo del cine con pequeños cortometrajes y un par de películas inquietantes. Películas donde experimentaba con conceptos como la sexualidad y la degeneración del ser humano. Las malas críticas amenazaron con dejar a Cronenberg en dique seco… pero fue entonces cuando se sacó de la chistera dos títulos interesantes como fueron ‘Rabia’ (1977) y Cromosoma 3 (1979). Estos dos films le permitieron remontar el vuelo y demostrar su talento. Así llegó hasta ‘Scanners’, una película que mezclaba acción, ciencia ficción y suspense.

Hay que decir que, inicialmente, ni siquiera el propio Cronenberg las tenía todas consigo. Había aceptado a toda prisa el encargo de la productora y el guión estaba en pañales. Por si fuera poco, el rodaje terminó siendo un verdadero desastre. Incluso el propio Cronenberg acabó llevándose mal con algunos actores y llegando a calificar de “milagro” el haber podido terminar la cinta. Sin embargo, el resultado final fue una de sus películas más taquilleras y dio lugar a varias secuelas e imitaciones.

La trama se fundamenta en la existencia de un reducido grupo de personas con poderes mentales. Esta personas, llamados “scanners”, pueden no sólo manipular la mente de los demás… sino incluso matar o provocar tremendos dolores y sufrimientos. La escena que da inicio a la película, ubicada en un centro comercial, es toda una declaración de intenciones y una promesa de lo que vamos a encontrarnos. No olvidemos que el guión fue obra del mismo David Cronenberg.

Negativamente quiero destacar que, en todo momento, nos importa muy poco lo que les pase a los protagonistas. En este aspecto no se logra que el espectador empatice con ninguno de ellos. El conjunto se centra en la historia que nos cuentan y los personajes son sólo marionetas al servicio de la misma. Eso sí, todo aderezado con unos efectos especiales muy correctos para la época. Efectos y trucajes que nos dejaron imágenes inolvidables y para la posteridad. En este sentido, atención porque el desarrollo de los poderes mentales de los “scanners” va en aumento exponencial. Así hasta llegar a un enfrentamiento final absolutamente delirante donde todo vale.

El grupo de “exploradores mentales” están liderados por Darryl Revok, interpretado por el siempre correcto Michael Ironside. Con esta película, Ironside, logró su primer éxito y la posibilidad de conseguir inolvidables papeles ochenteros. Entre ellos el papel de Ham Tyler en la mítica serie V’. Para hacer frente a este grupo de mentalistas encontramos al doctor Paul Ruth encarnado por Patrick McGoohan. Hablamos de un actor de segunda fila cuyo papel más recordado seguramente sea el de alcaide en la memorable ‘Fuga de Alcatraz’ (Don Siegel, 1979). Junto a él, un hombre rescatado de la miseria llamado Cameron Vale. Este último posee unos poderes que rivalizan con los de Revok y que será el encargado de intentar destruir al grupo. Por cierto, el actor que lo interpreta, Stephen Lack, terminó siendo un respetado artista pictórico. En la parte femenina destaca Jennifer O’Neill, toda una estrella de los 70.

Del apartado interpretativo no merece la pena hablar más. Hay que tener en cuenta que ‘Scanners’ es una película de serie B cuya magia o encanto reside en lo que vemos y en cómo lo vemos. Se incluye aquí el mensaje subliminal de Cronenberg, que se consideraba un loco incomprendido a quien no dejaban hacer las películas que le gustaban. En cierto modo siempre ha sido un director más interesado en hacer películas de serie B correctas y entretenidas que obras cinematográficas memorables con apartados destacados. Otra cosa es que, con el tiempo, haya acabado entregando títulos inolvidables. Títulos como ‘Videodrome’ (1983) o ‘La mosca’ (1986). Algo que, en palabras del propio Cronenberg, ha sido siempre “cuestión de suerte”.

Conclusión.
Termino esta crítica de Scanners, no estamos ante un peliculón y en algunos aspectos ha envejecido mal. No obstante, sigue siendo un producto interesante dentro del género y lo suficientemente entretenido como para recomendar su visionado a quien aún no la haya visto. Algo hizo bien David Cronenberg cuando esta película resultó un éxito y además propició la aparición de hasta cuatro secuelas, aunque a cada cual más mediocre y ya sin su participación directa.

Tráiler de Scanners