Pretty Woman
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Él era un ejecutivo que aspiraba a llegar a lo más alto. Ella una joven llena de sueños. Ambos lo tenían todo previsto ¡Menos enamorarse! Bienvenidos a un cuento de hadas moderno en plena urbe de Los Angeles en los años 90. Abran paso, Julia Roberts se dirige directa al estrellato convertida en ‘Pretty Woman’.

“Vamos a gastar una cantidad indecente de dinero y queremos que nos haga mucho más la pelota. Eso es lo que nos gusta” (Edward)

Crítica de Pretty Woman

El 23 de marzo de 1990 se estrenó la película que hoy nos ocupa. Hablamos de una cinta imprescindible del género de comedia romántica, por no decir un mito. Y todo gracias a la dupla entre el ya famoso Richard Gere y el descubrimiento de la década, Julia Roberts. Está claro que el guion también es uno de los factores relevantes en el éxito de ‘Pretty Woman’ pero, a día de hoy, nos resulta prácticamente imposible imaginar a otros dos protagonistas que no sea los ya citados.

La historia comienza presentando a los personajes por separado demostrando cuan diferentes son sus mundos. Por un lado tenemos a Edward, un empresario con crédito casi infinito que solo piensa en engullir empresas en quiebra para luego venderlas al mejor postor. Por otro lado está Vivian, una chica que se las da de dura y que se ve obligada a ejercer la prostitución en las calles de Los Ángeles, guiada por su fiel compañera Kit de Luca (Laura San Giacomo). Sus vidas se cruzan cuando Edward se pierde por Beverly Hills. Para colmo no se le ocurre mejor plan que parar por la zona donde trabajan las prostitutas. Será entonces cuando Vivian se le acerque y así empieza la verdadera comedia romántica. Una comedia a veces teñida con un poco de drama.

Sin duda estamos ante una historia “de cuento”. Una versión adulta de las historias de amor de Disney. En su momento tuvo mucho bombo, sobre todo para muchas de nuestras madres, ninguna se ha olvidado del guaperas de Gere. Conviene apuntar que una película como esta no sabemos si hubiera tenido el mismo impacto, y el mismo éxito, con los movimientos feministas que han surgido en los últimos años. Actualmente pocas chicas sueñas con ser rescatadas por un millonario pomposo. Eso sí, el personaje de Vivian recalca muy bien que es ella la que le rescata a él.

El director Garry Marshall, surgido de la escuela de la televisión en los ochenta, se marcó con esta película el inicio de una carrera dentro del género de comedias románticas, siendo ‘Pretty Woman’, a nivel de reconocimiento, su obra más relevante. Marshalll cumple de sobra con su cometido: enganchar al espectador desde el minuto uno para saber qué pasará con los protagonistas. Y esto a pesar de saber desde el principio que, supuestamente, todo acabará bien…

La influencia de esta cinta sobre las posteriores direcciones de Marshall es clara. Todas cuentan con ese punto de interés que nos hace quedarnos frente a la pantalla a pesar de saber cómo terminarán. El guion, como ya dije al comienzo de la reseña, es uno de los puntos fuertes. Su autor, J.F. Lawton, consigue atraparnos tal y como lo venían haciendo hasta el momento las historias románticas. Un hilo bien definido que presenta a los personajes y que hace que establezcamos vínculos emocionales, sobre todo con Vivian.

En el elenco nos encontramos primero con Richard Gere como Edward en una de sus interpretaciones más conocidas. Eso sí, para este papel hubo otros nombres como el del gran Al Pacino. Una vez rechazado, el personaje pasó de unos a otros hasta llegar a las manos de Gere. Sin duda, la performance que más fama le ha reportado junto a ‘Oficial y Caballero’ (Taylor Hackford, 1982) que lo alzó al estrellato. Su contrapartida femenina es Julia Roberts que, a pesar de ser prácticamente una desconocida en aquellos momentos, estuvo desde el principio propuesta para interpretar a Vivian Ward. Su única condición fue pedir ser doblada en las escenas donde debía salir desnuda. ‘Pretty Woman’ fue su salto a la fama. El film la convirtió en la sonrisa de América y en una de las actrices mejor pagadas de Hollywood.

Por último, la fotografía representa totalmente el ambiente de la época con esos looks tan extravagantes típicos de finales de los 80 y principios de los 90. También tenemos reflejado el ajetreo de la vida de los ejecutivos. Y, antes de terminar, un aplauso a la tan famosa banda sonora característica de la película y su mítico “Pretty Woman” de Roy Orbison, un tema que todos hemos cantado alguna vez, incluso aquellos que no han visto la película. Completa esta legendaria canción la música compuesta por James Newton Howard.

“Quiero el cuento completo” (Vivian)

En conclusión.
Termino esta crítica de Pretty Woman, una película tan mítica que es imposible que alguien no la haya visto o haya oído hablar de ella. Una película que cumple totalmente con lo que se le pide: un romance imposible que comienza como un simple trato por una semana y acaba complicándose e implicándonos de lleno. Y, finalmente, nos regaló una inolvidable pareja protagonista que nunca olvidaremos.

Tráiler de Pretty Woman