La habitación (The Room)
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¿Qué pasaría si encontraras una casa con una habitación “mágica” que concede deseos? Esta es la sugerente premisa que nos ofrece Christian Volckman en su debut con una película de imagen real. Es hora de abrir la puerta de… ‘La habitación (The Room)’.

“Lo único más peligroso que una persona que no puede conseguir lo que desea es una persona que lo consigue todo” (Juan Nadie)

Crítica de La habitación (The Room)

Resulta bastante curioso que esta película que tenemos entre manos tenga un título casi idéntico al film que dirigió en 2015 Lenny Abrahamson. Me refiero aLa habitación’. En España esto se sortea añadiendo entre paréntesis el título en inglés, The Room. Y en Estados Unidos simplemente se añade el artículo “The” para diferenciarla del film de Abrahamson, que inglés era simplemente ‘Room’. En este mismo sentido, tenemos también el film ‘The Room’ que en 2003 escribió y dirigió Tommy Wiseau. En cualquier caso, esta nueva película no guarda ningún parecido con las otras dos… pero como curiosidad para advertir al público casual ahí queda. Y ahora entremos en materia.

‘La habitación (The Room)’ es un thriller de misterio que se presenta dirigido por el polifacético Christian Volckman en la que es segunda película; la primera fue un film de animación de cierto prestigio, ‘Renacimiento’ (2006). Volckman es un realizador francés que también presume de ser pintor, diseñador gráfico, cortometrajista, director de videoclips y fotógrafo. Y lo cierto es que algunas de estas características las podemos ver aplicadas en ‘The Room’. Así pues, aquí tenemos el gusto por la pintura siendo pintor la profesión del protagonista (Matt) y exhibiendo varios cuadros importantes a lo largo del film como deseos que este pide. También se incluye un corto videoclip que recoge los momentos de felicidad y desfase de Matt y Kate pidiendo deseos. Por lo demás, la película está correctamente dirigida conteniendo planos bastante cuidados y una filmación muy limpia.

Del guión se ha ocupado el propio Christian Volckman con la colaboración de Eric Forestier sobre una historia original del primero. La trama empieza siendo bastante típica pero luego deviene en una amalgama de varias y sugerentes temáticas, entre ellas: los deseos, la maternidad, el complejo de Edipo, las quimeras,… Todo esto desarrollado en un entorno de ciencia-ficción o fantástico con la habitación que concede deseos. Sobre esta última decir que todo parte del monstruoso panel eléctrico del sótano del que salen un amasijo de siniestros cables. Precisamente esa parte del libreto es su gran fallo. Me explico: al principio parece que va a ser muy importante descubrir su origen y relación con la casa. Sin embargo, y posteriormente, otros sucesos terminan por taparlo totalmente dejando su misterio a la libre interpretación del público.

Por otro lado, la historia presenta algunos giros bastante atractivos que te llevan a no saber, en ningún momento, cómo va a terminar todo. Y el propio final no es nada reconfortante. Aquí tenemos un “The End” que no causa indiferencia y que admite un par de ideas y/o teorías sobre el mismo.

Respecto a los efectos especiales y golpes de terror decir que ambos son casi nulos. No es esta una película de cine de género explícito. En ‘The Room’ toda la intriga y desasosiego lo van causando los diálogos y el impacto de la degradación de las situaciones que vamos viendo en pantalla. Básicamente los efectos se limitan a los fallos en la corriente eléctrica que hace que las luces de la casa se cortocircuiten. En este sentido decir que casi todo el metraje se desarrolla en la casa. Una casa muy bien filmada y que termina convertida en una especie de cárcel para el matrimonio.

La pareja protagonista está formada por Olga Kurylenko y Kevin Janssens. Ambos encarnan a Kate y Matt, un matrimonio bien avenido pero que soportan una gran pena y frustración, especialmente ella. Con el descubrimiento de la mágica habitación parece haberles tocado la lotería, pero no todo será fiesta y desfase… Lo cierto es que Olga y Kevin funcionan bastante bien como pareja y ofrecen lo mejor de sí en el tramo final. Ella cayendo en una trampa imaginaria y él dándolo todo por rescatarla. También hay que resaltar la labor de Kevin aportando, en un momento determinado, una doble personalidad.

Del resto del casting es mejor no comentar nada so pena de caer en spoilers. Lo único citar la performance de John Flanders interpretando a Juan Nadie, un tipo encerrado en un psiquiátrico que parece saber bastante de la habitación mágica y al que acudirá Kevin en busca de información.

“Olvida la habitación y vete de esa casa antes de que sea demasiado tarde” (Juan Nadie)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de La habitación (The Room), una película que empieza con un planteamiento absolutamente típico y gastado para luego evolucionar hacia planteamientos bastante originales. Lo cierto es que no esperaba mucho al ver esta cinta pero su visionado me dejó ciertamente satisfecho. Por mi parte les puedo recomendar que le echen un vistazo… cuanto menos seguro que algo les sorprenderá.

Tráiler de La habitación (The Room)