Dirty Grandpa
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“Jason, sólo quiero follar. Por primera vez, en cuarenta años, estoy libre y quiero follar… Le he sido fiel a tú abuela todos los días durante cuarenta años. Incluso con la menopausia y el cáncer. Era el amor de mi vida y la echaré de menos todos los días, pero sus últimas palabras fueron: Dick, sal y pásatelo bien”. Robert De Niro es ‘Dirty Grandpa’.

Crítica de Dirty Grandpa

Más de tres años después de su estreno en cines USA nos llegó a España, directa a televisión, ‘Dirty Grandpa’. Aquí tenemos una comedia salvaje de post-adolescentes universitarios. Una comedia que se centra en las típicas vacaciones de primavera con un desatado Robert De Niro como protagonista. El mítico actor da vida a un setentón recientemente viudo que decide vivir sus días finales de acuerdo al último aliento de su mujer: ¡pasándoselo bien! Aunque para ello tenga que llevarse el futuro de color de rosa de su nieto (Zac Efron) por delante…

El responsable tras las cámaras es Dan Mazer, un director con importantes antecedentes dentro de la comedia más escatológica. Recordemos que es el firmante de ‘Ali G anda suelto’ (2002) y responsable de los guiones de ‘Borat’ (Larry Charles, 2006), ‘Bruno’ (Larry Charles, 2009) y ‘Fiesta de empresa (Josh Gordon, Will Speck, 2016). Así pues, ya podemos saber a lo que atenernos en ‘Dirty Grandpa’. No obstante, entre chistes, set-pieces, vocabulario pasado de vueltas y mucha “carne”… también es posible encontrar un cierto mensaje: haz lo que te pida tu cuerpo, vive tu vida como si no hubiera un mañana y no tengas miedo al ridículo ni al qué dirán. Todo esto dentro de una comedia gamberra. Una cinta que, ante todo, busca las risas con los momentos más bizarros. Momentos incluso lo más incómodos que se puedan imaginar…

Sobre la dirección de Dan Mazer decir que cinematográficamente poco se le puede reprochar. Mazer se ajusta al objetivo que es buscar el desfase y lo hace sin desentonar. La música es obra de Michael Andrews y resulta de clara vocación fiestera. Por su parte, la fotografía de Eric Alan Edwards saca todo el partido al entorno playero/discotequero. En taquilla, y para un coste de 25 de millones, terminó por recaudar un total mundial de 96.

Es casi imposible hacer una review al uso de este film pues no se presta a ello. Aquí estamos para las risas y para ver a un hombre de setenta años que cambia el chip y se convierte nuevamente en un veinteañero que sólo piensa en follar. En consecuencia, el ya citado Robert De Niro se convierte en la principal baza de la cinta en su rol de Dick Kelly. Ver a De Niro trazando planes de conquista a toda mujer que se le ponga por delante, y soltando barbaridades a diestro y siniestro, es un cachondeo.

Intentando aplacar a De Niro tenemos a su atolondrado nieto interpretado por Zac Efron. Su personaje es Jason, un joven que solía ser un deportista de primera que quería comerse el mundo. Sin embargo, ahora viste como un “lesbiano” (varios personajes le llaman así en el film) y está a punto de casarse con su controladora novia. Además, parece plegarse totalmente a los deseos y designios de su padre, un pijo redomado. Claro está que el abuelo Dick, un antiguo militar de misiones especiales encubiertas y que se hacía pasar por mecánico, tiene algo que decir y hacer al respecto. Por ello, nada mejor que un fin de semana en Daytona para abrir los ojos a su cegado nieto.

El gran acierto de ‘Dirty Grandpa’, además de empeñarse en ridiculizar a un muy abierto al escarnio Zac Efron, es que sea un divertido De Niro quien lo hace. Es como si su personaje en ‘Los padres de ella’ (Jay Roach, 2000) se hubiese quedado viudo… De Niro saca adelante su rol soltando perlas brutales sin mirar a quién, tirando caña a jovencitas y poniendo firmes a unos aspirantes a chulitos de gimnasio y a una pandilla de gánsteres. Todo esto en apenas 100 minutos de metraje. Aclarar que, a pesar de ser un estreno directo a televisión en Atresmedia, el doblaje de De Niro lo puso su “voz” habitual: el veterano Ricard Solans.

Entre los secundarios podemos ver a Dermot Mulroney como el padre de Jason. Este hombre es un pijo que no tiene ni idea de lo que realmente quiere su hijo, ni tampoco de quién era en realidad su padre. Zoey Deutch es Shadia, una joven que quiere luchar contra las injusticias y que recuerda a un Jason muy diferente de cuando estudiaban juntos. Aubrey Plaza es Lenore, la mejor amiga de Shadia, que anda como loca por acostarse con un profesor. Julianne Hough es Meredith, la tremendamente insoportable prometida de Jason.

También destacan los papeles de claro alivio cómico de Jason Mantzoukas y Adam Pally. El primero da vida a Pam, un traficante que usa como tapadera una tienda de artículos playeros. El segundo es el primo Nick, el típico familiar descarriado que toda familia que se precie tiene en su haber en una comedia. Finalmente, cameo expendable sentado en una silla de ruedas esperando la muerte para Danny Glover, un antiguo amigo del Vietnam de Dick.

“Jason eres un bloquea-pollas. Eres como un Terminator que viene del futuro para bloquear pollas humanas. Tendrían que haberte enviado a ti en vez de a Schwarzenegger para bloquear la polla del padre de John Connor y no habría nacido” (Dick)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Dirty Grandpa, la típica película que sabes que no tiene manera de ser defendida pero que te hace reír. En consecuencia, cumple con su cometido. De Niro se nota que se lo pasó bien formando una pareja, a priori, imposible con un acertado Zac Efron. El film no pasará a la historia pero tampoco te hará sangrar los ojos. Sí eres de risa fácil, te encantará. Si te gusta el humor estilo Sacha Baron Cohen, la amarás. Si no, mejor déjala pasar.

Tráiler de Dirty Grandpa