Contagio
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«Transmisión de una enfermedad por contacto con el germen o virus que la causa. Transmisión de una idea o sentimiento por influencia de una persona…». Estas son las definiciones de ‘Contagio’. Ya han pasado más de 10 años de esta película de Steven Soderbergh. Sin embargo, y a pesar del tiempo transcurrido, está de rabiosa actualidad… desgraciadamente.

“Debemos asegurarnos de que no se entere nadie… antes de que se entere todo el mundo” (Lyle Haggerty)

Crítica de Contagio

‘Contagio’ es un notable, interesante y francamente entretenido thriller coral de suspense con una pandemia mundial como telón de fondo. La película se pasa de un tirón gracias a su fabuloso ritmo y a un buen montaje. Este trabajo de edición de Stephen Mirrione te mantiene pegado al sofá desde el estallido de todo en el Día 2… hasta el final de la pandemia. Un final en el que se retrocederá al Día 1 para mostrarnos el origen del foco del «contagio».

En la dirección encontramos a un muy inspirado Steven Soderbergh. El cineasta se planteó hacer esta película a raíz de una conversación que mantuvo con su guionista, Scott Z. Burns, durante un viaje en avión. Así lo recuerda el propio Burns: “Steven y yo pasábamos mucho tiempo en el avión y hablábamos de que parece que, a menudo, la gente enferma cuando viaja. Así que la idea empezó siendo la vulnerabilidad del ser humano en lugares públicos. Creo que todos nosotros, cuando enfermamos, tendemos a pensar con quién hemos estado los días anteriores, con quién hemos hablado, con quién nos hemos sentado o a quién hemos tocado. Es la naturaleza humana”.

El principal reclamo para ver el film, y actualmente más que nunca, es el mortal virus. Un virus bautizado como MEV1. Ese es, sin duda, el «personaje principal». Un personaje mortal y terrorífico que no vemos… pero sí que presenciamos sus efectos. “A su lado” se mueven los protagonistas humanos que quedan perfectamente retratados. Aquí están aquellos que sólo tratan de ayudar a los demás buscando una cura. También los hay que se aprovechan de la situación para hacer dinero o buscar, de manera miserable, su momento de fama. Por supuesto están esos otros que intentan organizar la situación y gestionar la crisis. Finalmente también están aquellos inocentes que asisten impotentes al caos reinante. Soderbergh y Burns los retratan a todos o a casi todos. Este es el ser humano y estas son sus miserias que quedan al descubierto siempre que se produce un conflicto o una catástrofe.

Soderbergh rueda en tono realista y en cierta manera “minimalista”. El realizador huye de grandes efectos y alardes visuales porque lo que importa son los personajes, sus emociones y el virus. No obstante lo anterior, también hay cierto grado de parafernalia para conseguir recrear con veracidad situaciones de confinamiento y entrada en acción de la autoridad. En este sentido, Soderbergh contó con la colaboración de la Guardia Nacional. Este cuerpo militar de apoyo suministró gran cantidad de equipo y logística. Entre los préstamos se incluyeron vehículos militares (Humvees), escuadrones de combate aéreo (FMTV), jeeps y dos helicópteros Black Hawk UH 60. Por no hablar de las más de 100 uniformados de California, Illinois y Georgia.

Respecto al libreto, decir que en ‘Contagio’ se manejan varios conceptos o términos médicos con bastante acierto. De esta manera se consigue que cualquier espectador “lego” en medicina y virus pueda enterarse de todo lo que pasa sin ningún tipo de problema. Se trata de llegar al máximo público posible. Para conseguir este grado de cercanía y realismo a la hora de contar lo que vemos, el guionista Scott Z. Burns se reunió con los mejores expertos en enfermedades contagiosas, pandemias y epidemiólogos. Por si fuera poco, Burns estuvo investigando durante meses para asegurarse de que la historia que Soderbergh y él querían contar fuera lo más realista y verídica posible.

Lo más increíble del film es la habilidad que demuestra Steven Soderbergh para contarnos una historia de esta magnitud en tan sólo 106 minutos. Amén de hacernos ver y creer que la pandemia provocada por el MEV1 se desarrolla a escala global ¡cuando en el film apenas no salimos de la zona en la que reside el personaje de Matt Damon! Remata la película una moderna banda sonora de Cliff Martinez definida por mi compañero de web Jose Luis C. como: «una BSO agresiva que provoca un ambiente desasosegador y apocalíptico». Totalmente de acuerdo con esa definición.

“¿Estás enfermo?”… ¡Estallido!

Luchando, de un modo u otro contra el MEV1, tenemos un destacadísimo grupo de intérpretes que se unieron al proyecto cobrando salarios muy bajos. Empiezo con Gwyneth Paltrow y Matt Damon que dan vida al matrimonio Emhoff. La presencia de Paltrow casi es testimonial, pero muy importante porque es “la paciente cero”. Damon, por su parte, interpreta con bastante tino a Mitch Emhoff, su sufrido marido que se ve recluido para su observación por su peculiar resistencia al virus. Apoyando a Damon está la joven Anna Jacoby-Heron en una buena actuación como Jory, su hija adolescente y fruto de un matrimonio anterior. Resaltar que esta fue la primera película de Anna.

Intentando controlar la pandemia tenemos a Laurence Fishburne y Kate Winslet, ambos sobresalientes. Fishburne es el Doctor Ellis, máxima cabeza dirigente del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta. Ellis se ocupa de gestionar la crisis en EE.UU. con más o menos acierto. Winslet da vida a la Dra. Erin, una médico que viene a ser su mano derecha y que ejecuta el peligroso “trabajo de campo” estando “mano a mano” en la calle con el virus. Supervisando la crisis desde un punto de vista militar, y al lado del Doctor Ellis, encontramos a Bryan Cranston en un rol muy sólido como Lyle Haggerty. También en relación con Ellis está la actriz Sanaa Lathan encarnando a su esposa y aguardando en el hogar familiar la resolución de todo el «estallido».

Combatiendo al virus desde un punto de vista científico están Marion Cotillard y Jennifer Ehle como las Doctoras Leonora y Ally. La primera es la encargada de la OMS para buscar y detectar el origen del virus y la persona o personas que lo propagaron. La segunda trata de encontrar, a contrarreloj, una vacuna para el MEV1. En su intento probará cientos de muestras en primates sacrificados en beneficio de la humanidad. Sirviendo de ayuda en territorio oriental para la Doctora Leonora encontramos al actor Chin-Han como Sun Feng, un enlace que provocará una situación inesperada. En este sentido, esta parte de la historia que une a Feng y Leonora, queda un poco en el aire o no tan bien cerrada como las otras.

Por último, mención especial para Jude Law. El actor inglés se marca aquí una muy buena actuación dando vida al odioso Alan Krumwiede. Hablamos de un periodista freeland con cierta popularidad en Internet (siempre presume de sus «visitas únicas») que se dedica a sembrar su blog de teorías conspiranóicas. Amén de poner en duda todo lo que él considera como “las mentiras oficiales”. Alan resulta un tipo muy peligroso que termina sembrando la duda y el miedo en su propio beneficio.

“Si tenemos suerte en 72 horas sabremos lo que es” (Dra. Erin)

En conclusión.
Termino ya esta crítica de Contagio, una cinta que nos ofrece 106 minutos de un entretenimiento francamente interesante e instructivo. 106 minutos que esta vez dan para mucho y que transmiten al espectador la sensación de haber visto mucho más de lo que realmente se ofrece en pantalla. Uno de los grandes aciertos de Steven Soderbergh es precisamente ese: conseguir que el público se crea que ha visto una “tragedia global” cuando, en realidad, el drama ocurre en puntos muy “concretos y localizados”. Y, viendo nuestra situación actual, bien se puede decir que esta película cobra todavía más valor… un valor premonitorio y documentado.

Tráiler de Contagio

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