Adictos al amor
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Si tu pareja te abandona por otra persona, ¿Cuáles son tus opciones? Puedes sufrir y resignarte esperando a que el tiempo te la haga olvidar. Si eres demasiado optimista puedes pensar que la vida lo dicta así para luego encontrar algo mejor. Sin embargo, otra alternativa sería acechar a tu ex y vengarte. Este es el camino que se nos presenta en ‘Adictos al amor’.

Crítica de Adictos al amor

Cuando se habla del género de comedias románticas prácticamente casi todo está dicho. Siempre existe un patrón predefinido. Poco a poco va variando mientras el más actual se hace a los tiempos que corren, pero al fin y al cabo no deja de ser un patrón. Esto puede ser bueno o malo dependiendo de lo que pretendas encontrar… Una película que te haga pasar un buen rato o tratar de encontrar algo que te sorprenda rompiendo la rutina. Y es justamente aquí donde destaca ‘Adictos al amor’.

Casi siempre, por no decir siempre, Hollywood se encarga de presentarnos todo lo bonito que una relación puede llegar a ofrecer. Claro, te presentan altibajos y, en ocasiones, se van por el lado trágico. Eso sí, siempre mostrando que los personajes encontrarán la felicidad por otra parte, y muchas veces sin buscarla simplemente se les aparece. Pero, ¿por qué no mostrar de vez en cuando la realidad de la vida?

Todos sabemos que cuando se ha estado en una relación y esta termina se sufre. Puede pasar mucho tiempo hasta que nos recuperemos y, a diferencia del cine, el destino no tiene porque eventualmente llevarnos a conocer a una persona mejor o encontrar la felicidad definitiva. Y si la relación termina porque la otra persona ha encontrado a otra, entonces, nadie es tan bueno como para desearle que le vaya bien. No se tiene que llegar al extremo de vengarse, pero al menos no le desearemos éxito… aunque sea hasta el momento en el que ya no nos importe o seamos nosotros los que encontremos alguien más. Por este motivo, ‘Adictos al Amor’ es diferente a lo que ya estamos acostumbrados a ver.

No estoy aquí para decir que el film es absolutamente innovador… ya que todos podemos imaginar cómo acabará nada más leer la sinopsis. Y si ya has visto bastantes comedias de este género, es de esperar que casi todas las situaciones en las que los protagonistas se verán envueltos no terminarán de la manera esperada para ellos (aunque sí de manera graciosa para el espectador). Y claro, dependerá del tipo de sentido del humor que tenga cada uno para que la comedia sea más o menos efectiva.

Lo que me motivó a redactar esta reseña son las razones por las cuales la película se sale de lo común. De entrada, lo que ya he dicho: el planteamiento de la historia que me parece novedoso. Esto supone que muestran cómo queda la parte afectada de una relación. También está el hecho de que, sin llegar a exagerar, las personas sean capaces de ser rencorosas y quieran vengarse; a veces con razón como es el caso aquí. Además destaca porque la mayor parte de la película se centra en Sam (Matthew Broderick) y Maggie  (Meg Ryan) espiando a la nueva pareja (Kelly Preston y Tchéky Karyo) en planLa ventana indiscreta’. Y, finalmente, las motivaciones de los protagonistas son algo fuera de lo habitual: él aferrándose a su amor y ella decidida a que su ex sufra por lo hecho.

Conclusión.
Termino esta crítica de Adictos al amor, habiendo dado mi opinión suficientemente abarcadora en la valoración… poco me queda por exponer en este cierre. Tan sólo resumir lo más relevante: se trata de una comedia romántica cuyo planteamiento es diferente a la norma. En consecuencia, si alguna vez te topas con ella de casualidad dale una oportunidad y siéntate a verla.

Tráiler de Adictos al amor

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