Vida de este chico
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En esta reseña de hoy toca rescatar una de las primeras películas de Leonardo DiCaprio. El actualmente muy afamado actor se convierte en un joven Tobias Wolff y da la cara frente a Robert De Niro con Ellen Barkin como “árbitro”. Al acabar el rodaje, el propio De Niro terminaría recomendado a DiCaprio frente a Martin Scorsese. Llegó la hora de adentrarnos en la ‘Vida de este chico’.

“Esta es mi casa y mando yo, ¿entendido?” (Dwight)

Crítica de Vida de este chico

Michael Caton-Jones es un director que tuvo cierto predicamento en los años 90. Durante esa década dirigió varios films rescatables y reivindicables como el que hoy nos ocupa: ‘Vida de este chico’ (1993). Sin embargo, el cambio de siglo no le sentó nada bien y terminó dirigiendo productos mediocres y sin sentido como ‘Instinto básico 2: Adicción al riesgo’ (2006). Actualmente bien puedo decir que vive en el olvido comercial.

En ‘Vida de este chico’ nos entrega una buena filmación dejando que sean sus estrellas las que se lleven todo el aplauso. Lógicamente, si cuentas en tu plantel con artistas de la talla de Robert De Niro, Ellen Barkin y Leonardo DiCaprio lo suyo es dejar que ellos sean los auténticos protagonistas y tú, como director, filmarlo todo lo mejor posible pasando a un segundo plano. Y esto es lo que Canton-Jones hace de manera perfecta.

La trama fue escrita por el veterano Robert Getchell (1936-2017). Con esta cinta y con ‘El cliente’ (Joel Schumacher, 1994) enlazó dos adaptaciones literarias para luego desaparecer totalmente del circuito cinematográfico. En ‘Vida de este chico’ adapta el libro del autor Tobias Wolff titulado ‘This Boy’s Life: A Memoir’. A pesar de estar basado en su propia vida hay algunos cambios, por ejemplo: el nombre de la madre cambia de Rosemary (real) a Caroline (ficticio), y lo mismo ocurre con el padrastro pasando de Robert (real) a Dwight (ficticio). En cualquier caso, la cinta abarca un determinado espacio temporal en la adolescencia de Tobias Wolff. Un tiempo que en el film se divide claramente en dos partes.

La primera parte es la más breve y se centra en mostrarnos a Toby, y a su madre, peregrinando de ciudad en ciudad. La segunda, y más larga, tiene lugar cuando ambos recalan en Concrete de la mano de Dwight. Esta parte es el show de Robert De Niro que escupe historietas, firmezas y durezas casi sin parar. Eso sí, resulta alucinante como un casi principiante DiCaprio planta cara a sus abusos. El pobre Toby ya ve venir la que se le avecina en el primer viaje en coche que hace con Dwight. La conducción de este último es totalmente atemorizante rematada con esta frase: “Se acercan cambios, Míster. Las cosas van a cambiar radicalmente”. ¡Y vaya si cambiaron!

“¡Aquí estoy, gentecilla con suerte!”. Concrete’s People.

El film luce sus mejores galas a nivel interpretativo. Aquí empiezo destacando a Robert De Niro como Dwight, un mecánico “encantador” y deseoso de tener una nueva oportunidad amorosa. Sin embargo, una vez consumado su matrimonio con Caroline revelará su verdadera cara: la de un tipo amargado, envidioso y maltratador de palabra y obra. La performance de De Niro es brutal. Tan es así que su personaje se vuelve completamente odioso. Resulta impresionante, y de una veracidad increíble, verlo menospreciar continuamente a DiCaprio e incluso llegar a apalizarlo brutalmente varias veces aprovechándose de su superior envergadura. La recreación del actor deja a las claras que su personaje es un amargado y un absoluto envidioso de la figura de su hijastro. No obstante, también hay algún momento en que te ríes de Dwight. Por ejemplo, cuando “toca” el saxofón mientras intenta seguir el ritmo de la televisión.

Por su parte, un joven Leonardo DiCaprio también lleva a cabo una actuación de nivel superior. En su caso encarna al autor Tobias Wolff, Toby para los amigos. Atención a cómo la actuación de DiCaprio va pasando por diferentes fases: de tierno hijo querido por su madre a rebelde adolescente y a un intento de chico bueno para ir a la Universidad. Lógicamente destacan los ya referidos y brutales choques con De Niro. Estas confrontaciones resultan todavía más impresionantes si tenemos en cuenta que DiCaprio apenas había debutado en cines dos años antes con ‘Critters 3’ (Kristine Peterson, 1991). En consecuencia, el nivel que alcanza aquí es de un auténtico master. Ojo a sus gritos de rabia y gesticulación cuando, por fin, logra escapar de las garras de Dwight y de su “Matar o curar”.

La tercera en importancia es Ellen Barkin dando vida a Caroline, la madre de Toby y una mujer que se ve atrapada en un matrimonio desgraciado sólo para dejar de huir. Hay que decir que Barkin empieza muy fuerte pero la llegada a Concrete va ocultando a su personaje de la luz de los focos. También hay que dejar muy claro que la compenetración y química con Leonardo DiCaprio resulta total. Y no se pierdan la gran escena en la que Caroline deja en ridículo a todos los tiradores masculinos de Concrete con Dwight incluido y echando las culpas a su rifle.

Del resto de actores cabría destacar la muy buena labor que hace Jonah Blechman como Arthur Gayle, un chico estigmatizado en el pueblo por “ser de la otra acera”. El único “pero” que le pongo al elenco es el poco partido que se saca a los hijos e hijas de Dwight. Ellos son: Zachary Ansley como Skipper (el mayor), Carla Gugino como Norma (la mediana) y una jovencísima Eliza Dushku como Pearl (la pequeña). Zachary y Carla apenas tienen tiempo para demostrar nada y Eliza con más minutos sí que destaca como una chiquilla deseosa de volver a tener una madre. Una chiquilla que muestra cariño y sensibilidad hacia Toby pero que no recibe por parte de él un trato similar. Finalmente, también podremos ver a Chris Cooper y una breve aparición de Tobey Maguire en su primer rol acreditado en la gran pantalla.

En conclusión.
Termino esta crítica de Vida de este chico, el ejemplo perfecto de película en la que las actuaciones lo son todo. El nivel interpretativo de De Niro, DiCaprio y Barkin empequeñece a lo demás. Y no es que lo demás sea malo o no esté a la altura, no, sencillamente las performances del trío principal son demasiado buenas. En definitiva, una película no muy reconocida ni citada popularmente pero que merece ser reivindicada en esta reseña. Si la encuentran por ahí no duden en verla.

Tráiler de Vida de este chico