Retrato de un amor
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Hoy vamos a conocer el trabajo de Stella Meghie que nos presenta su cuarta película detrás de las cámaras. En pantalla tenemos una historia que abraza el pasado y el presente para fotografiarnos el ‘Retrato de un amor’.

“Ojalá se me diera tan bien el amor como el trabajo. Ojalá no abandonara a la gente tan a menudo” (Christina)

Crítica de Retrato de un amor

Stella Meghie es una directora, productora y guionista afroamericana que ha dedicado buena parte de su corta trayectoria detrás de las cámaras al amor. Y en este marco temático se mueve totalmente su nueva película: ‘Retrato de un amor’. Este film fue de los pocos afortunados que pudieron estrenarse en cines USA antes del cierre provocado por el Covid-19. A la cinta no le fue del todo mal logrando casi 21 millones de $ sólo en la taquilla norteamericana.

En la dirección destaca lo bien que Stella Meghie es capaz de “retratar” ambientes de ricos y pobres. Me refiero a ese Nueva York de clase alta y a esa Louisiana de barrios y gente humilde. Para ejemplos el elitista museo en el que trabaja Mae o la humilde casa en la que vivía su madre cuando era joven. Por supuesto también resaltar las dos diferentes visiones: la actual y la pasada. Las primeras filmadas con lentes esféricas y las segundas con anamórficas.

El libreto del film también es obra de la propia cineasta que buscaba crear una icónica historia de amor entre afroamericanos. Para ello, Stella se inspiró en sus propias raíces: “Me inspiró una historia sobre mi abuela que no vio a una de sus hijas durante casi cuatro décadas. Me hizo preguntarme cómo era para ella pensar en su hija todos los días, pero no poder verla”.

Teniendo en cuenta las ideas de Stella, el film nos ofrece una historia que se mueve entre el pasado (los años 80) y el presente (la actualidad). En el pasado se ahonda en la vida familiar y en las relaciones de Christine, la madre de Mae. Por su parte, en el presente vemos como su hija, Mae, intenta llegar a comprender la clase de mujer que fue su madre a través de una serie de cartas que esta le dejó escritas. Además, Mae intentará no cometer los mismos errores que su progenitora en su relación con Michael. Naturalmente también seremos testigos de las aspiraciones de este y de cómo se van cruzando los personajes principales.

Cómo podemos ver, por lo que acabo de comentar, el guión de Stella Meghie incide bastante en lo familiar y en las relaciones amorosas. Relaciones que se perdieron y relaciones que se intentan ganar. También se intenta profundizar en los “errores” del pasado y en saber leerlos para no repetirlos. Creo que esta vez el título puesto en español, ‘Retrato de un amor’, es bastante acertado. Aunque yo lo habría puesto en plural porque aquí tenemos el amor pasado entre Christine e Isaac y el amor presente entre Mae y Michael.

Por otro lado, no se puede negar que buena parte de los diálogos se notan típicos de este tipo de producciones románticas. Ahora bien, justo es decir que son lo suficientemente naturales para quedar bien y que, en todo momento, se alejan de la ñoñería. Incluso personajes como el hermano de Michael aportan cierta gracia al asunto. En este sentido es una suerte que todos los personajes sean adultos y bien formados y que el script tire por esa línea.

En la banda sonora tenemos a Robert Glasper en su segundo trabajo como compositor tras ‘Miles Ahead’ (Don Cheadle, 2015). Glasper trufa la soundtrack de muy variados estilos de música negra. Mención especial incluida para el popular Al Green del que sonarán dos temas: “I’m Glad You’re Mine” y “For the Good Times”. Por supuesto, y dado que Glasper es un experto pianista, también hay bastante sitio para este bello instrumento y para el jazz.

“Mi Mae”. Retratos de amor.

En las actuaciones empiezo con la parte femenina porque hay dos actrices que me llamaron mucho la atención. Me refiero a las dos artistas que hacen de madre e hija. La primera es Chanté Adams encarnando a Christine y destacando por lo natural que queda delante de la cámara. En su actuación no necesita forzar porque demuestra ser de esas actrices con talento innato para salir bien en los planos. Su personaje es una mujer que no se conforma con su humilde destino y que lucha por cambiarlo a través de sus fotografías. Atención al valor y descaro que le echa en cierta entrevista de trabajo…

Por su parte, Issa Rae da vida a Mae y destaca por su sola presencia. Aquí tenemos a una mujer espectacular que sabe emplear fantásticamente bien dos armas esenciales: sus ojos y su brillante sonrisa. Respecto a su personaje nos encontramos con una mujer independiente y de elevado status pero con dudas hacia el pasado de su madre y hacia su propio futuro. Con independencia de que la película dedique bastante tiempo a estas dos actrices lo cierto es que ellas resultan lo mejor de la propuesta.

Respecto a la parte masculina la voz cantante la lleva LaKeith Stanfield interpretando a Michael Block. La suya es una performance muy tranquila y segura del personaje al que está representando. A mi modo de ver Michael es un hombre un tanto egoísta por mucho que el guión no lo describa así. Me explico, es una persona que quiere cumplir sus sueños y no parece dispuesto a renunciar a nada. En su labor diaria en el periódico destaca su compadreo con Andy, un becario un tanto simpático encarnado por Kelvin Harrison Jr.

También es importante hablar de la familia de Michael, concretamente de su hermano Kyle interpretado por Lil Rel Howery. En este caso Lil nos ofrece una representación divertida y agradable. Los momentos en los que aparece se hacen muy amenos por su propia personalidad y por la compañía de su mujer e hijas pequeñas. De la familia de Mae, al margen de su madre, simplemente llamar la atención a dos apariciones de Courtney B. Vance dando vida a su padre.

Por último destacan Y’lan Noel y Rob Morgan encarnando las dos versiones de Isaac, el amor imposible de Christine. Y’lan recrea a un joven incapaz de progresar más allá de su tradición familiar de pescadores y Rob nos ofrece a un anciano solitario y, en cierta manera, machacado por el paso del tiempo y las decisiones tomadas. Esta frase suya nos define muy bien su situación: “Te aconsejo que no envejezcas. Tienes poca gente con la que hablar y mucho tiempo para lamentarte”.

“Me gustaba el modo en que ella me veía” (Isaac)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Retrato de un amor, una película filmada de manera muy cuidada y adecuada para corazones románticos. Igualmente destaca por presentar un elenco francamente entregado a la causa y con ganas de sobresalir. Olvídense por un momento de sus problemas personales y conozcan la historia de Isaac y Christina, y Mae y Michael.

Tráiler de Retrato de un amor