Onward
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“La historia está inspirada en la relación con mi hermano y la conexión con nuestro padre, que falleció cuando yo tenía un año. Él siempre ha sido un misterio para nosotros. Un miembro de la familia nos envió una grabación suya en la que sólo decía dos palabras: Hola y adiós. Dos palabras. Pero para mi hermano y para mí fue algo mágico. Ese fue el punto de partida”. El director y guionista Dan Scanlon nos invita a conocer y adentrarnos en un nuevo y fantástico mundo. Sed bienvenidos a ‘Onward’.

“Con el tiempo… la magia desapareció”

Crítica de Onward

Después de escribir y dirigir Monstruos University (2013), Dan Scanlon repite las mismas labores para Disney/Pixar en ‘Onward’. Y, nuevamente, el director y guionista se mueve en un universo de seres fantásticos. Si en ‘MU’ los monstruos eran los protagonistas, aquí lo serán muy variadas criaturas, especialmente dos hermanos elfos. No obstante, por la película también desfilarán centauros, manticoras, hadas, trolls,… Eso sí, todos adoptando poses y comportamientos humanos, como ya sucedía también en la citada ‘MU’.

El punto de partida de la trama es el reflejado por el propio Scanlon en la introducción de esta reseña. En pantalla tenemos una aventura netamente familiar en la que dos elfos adolescentes intentarán pasar un último día con su padre. Para ello, emprenderán un viaje con destino a un punto secreto teniendo por el camino que aprender a creer y dominar la extinta magia.

El viaje mencionado en el párrafo anterior es lo que sirve de catalizador a toda la aventura que veremos y lo que configura la película como una auténtica road-movie a dos bandas. Así pues, por un lado irán los hermanos en su destartalada furgoneta y, por otro lado, su propia madre que saldrá a buscarlos en su pequeño turismo. Ni que decir tiene que la travesía de los hermanos es más larga y aventurera que la de su progenitora que se torna un tanto breve. Eso sí, ambas travesías están plagadas de momentos de humor pero también de ternura juntándose ambas al llegar el clímax.

El cariño de la familia y la fe en uno mismo y en las creencias son algunos de los valores que el libreto transmite claramente. Tampoco se puede pasar por alto la crítica que hace Scanlon a la modernidad. Una modernidad que ha enterrado las verdaderas raíces y mitos de dónde venimos o, mejor dicho, de donde vienen todas las criaturas de la película. En este sentido, no sólo es revelador la pérdida de la fe en la magia, sino en los propios orígenes personales. Un ejemplo de esto último lo representa la mismísima Manticora.

Lógicamente también tenemos diversión. Una diversión que viene provocada, fundamentalmente, por ver a seres míticos comportarse como humanos. Es el caso del oficial Colt que las pasa canutas para sentarse a la mesa a comer ¡siendo un centauro! O de esas hadas moteras que han sustituido la capacidad de volar por las dos ruedas. Por no hablar de nuestros elfos protagonistas y de lo torpemente que van usando su bastón de magia y, por supuesto, ¡las piernas del padre! que los acompañan dando lugar a varios gags.

Hablar de la animación en un film de Pixar es hablar de calidad y ‘Onward’ no es la excepción. Nuevamente destaca el gran trabajo realizado con mención especial para los efectos mágicos y para las diferentes criaturas que veremos. Al respecto de estas últimas destaca la Manticora y un espectacular “monstruo” que veremos en el clímax. Por supuesto también llama la atención el mundo fantástico recreado en el film. Un mundo en el que seres míticos como los elfos tienen nuestros mismos gustos y mobiliario. No obstante, esto es algo que ya vimos también en el díptico protagonizado por Mike y Sully. Respecto al color decir que uno de los más usados es el azul en sus diferentes tonalidades.

“Misiones ancestrales”. La familia Lightfoot.

Como ya he venido exponiendo en este texto, los dos protagonistas principales son los hermanos elfos, Ian y Barley. El primero recién acaba de cumplir los 16 años, es un buen chico y algo tímido. A destacar que echa mucho de menos no haber conocido a su padre del que sólo tiene fotografías y una vieja grabación de su voz en una cassette. Por su parte, Barley es el hermano mayor y resulta tremendamente extrovertido. Su rasgo más característico es su estilo rock y su gran afición por los juegos de rol. Barley conoce todas las cartas y mitología de las mismas aunque su talento como “mago” es igual a cero.

Los actores encargados de prestar su voz a Ian y Barley son Tom Holland y Chris Pratt que se amoldan por completo a los caracteres expuestos. Especialmente me gustaría destacar la labor de Pratt. El actor destaca no ya sólo por esta película, sino por otras que ha venido doblando demostrando ser un gran dominador del género. Tan es así que, si algún día se retira de la actuación, le veo futuro como doblador. Claramente tiene talento para ello y, lo más importante, se divierte haciéndolo y eso lo sabe transmitir al público.

Del resto de artistas que prestan sus voces en el film tan sólo tres nombres tienen un papel importante. La primera es Julia Louis-Dreyfus como Laurel, la madre de Ian y Barley que es una mujer aclimatada a la pérdida de su marido y que se lleva muy bien con sus dos hijos. Por su parte, Mel Rodriguez cede su voz a Colt Bronco, el jefe de policía. Aquí tenemos a un centauro que cumple bien con su labor policial y además es el actual novio de Laurel. Finalmente nos queda Octavia Spencer que hace una muy buena labor doblando a la “temible” Manticora aportándole mucho salero y diversión.

“Tenemos una misión” (Barley)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Onward, una película que tiene su mayor virtud en su potente mensaje. Un mensaje que no por repetido deja de surtir efecto. Y sigue surtiendo efecto porque, a día de hoy, seguimos buscando “la magia” fuera de casa cuando muy probablemente la tenemos siempre a nuestro lado y en nuestros familiares más cercanos.

Tráiler de Onward