Happy Feet: Rompiendo el hielo
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Si os hablo de Animal Logic, posiblemente no os suene nada o casi nada. Por eso os comento que es un estudio encargado de «dar vida» a miles de efectos digitales en multitud de películas y anuncios. Y también os informo que ‘Happy Feet: Rompiendo el hielo’ fue su primer largometraje en el campo de la animación, cautivando a todo el público. Hoy nos toca bailar para celebrar el ¡15º aniversario de Mumble!

Crítica de Happy Feet: Rompiendo el hielo

Corría el año 2007 cuando ‘Happy Feet: Rompiendo el hielo’ se coronaba como la mejor película de animación en la gala de los Oscar adelantando a Cars’. Y lo hizo no sin cierta polémica. El debate se suscitó en el hecho de si un film con captura de movimiento podía competir por el Oscar en la categoría de animación. Fue entonces cuando mucha gente empezó a sentir curiosidad por esta película. Y es que, ¿una de pingüinos que cantan y bailan claqué? A priori puede sonar bastante disparatado, por decirlo de alguna manera. Sin embargo, no nos dejemos engañar, ‘Happy Feet’ es todo un recital de emociones, sentimiento y mucha ilusión. Aquí el gran George Miller demuestra cómo rodar una gran cinta animada y no morir en el intento.

Además, el film es una mezcla de musical y aventuras. Musical porque resulta que los pingüinos protagonistas se pasan el día entero cantando, sobre todo para cortejarse. Entonces, un buen día, nace alguien especial. Alguien que no tendrá voz para cantar, pero poseerá una habilidad única: la de bailar. Mumble, que así se llama dicho pingüino, sufrirá las burlas de sus compañeros por ser diferente, por no saber cantar y, sobre todo, por bailar. Le darán de lado e incluso sufrirá algo mucho peor… Vemos de esta manera como se retrata en la película algo que es muy común hoy en día: dar de lado a la gente que no es como nosotros, que es diferente por los motivos que sean.

La película también posee un fuerte mensaje ecologista que no voy a tratar a fondo para no desvelar ninguna sorpresa. Y es que la primera hora es muy feliz con mucho baile y cante… pero luego empieza a cambiar de tercio. Así las cosas, más de uno quedará asombrado viendo lo que sucederá…

La animación recayó en un estudio especializado en efectos visuales y animaciones, Animal Logic. Sus profesionales nos demostraron estar a la altura de la mismísima Pixar y del resto de estudios importantes. Actualmente hay muchos estudios capaces de plantar cara al estudio propiedad de Disney, pero antes no había tantos… Sobre todo tengo que destacar que se hizo un colosal trabajo retratando con una calidad que roza la perfección a los pingüinos emperadores.

Por otro lado, ver la película es una delicia: la nieve brilla y es pura, los pingüinos pequeños tienen unas plumas que están perfectamente «retratadas» y, en general, se ofrece un aspecto visual impecable. Además, y tal y como expuse antes, la animación fue conjugada con captura de movimientos de bailarines de claqué encabezados por Savion Glover, que daba vida a Mumble. El resultado, obviamente, es superior al que se habría obtenido de haberlo hecho sólo con animación artesanal. Imaginad el impacto que debería causar todo esto cuando se estrenó un 17 de noviembre de 2006. Gracias a esta cinta, Animal Logic realizaría en 2010 Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes’ de Zack Snyder con un resultado abrumador. Posteriormente repetirían con Happy Feet 2 (George Miller, 2011).

En un film donde la música tiene tal cota de protagonismo, las voces debían ser otra decisión fundamental. En este caso recayeron, como viene siendo habitual en las producciones animadas, en actores conocidos. Gente como Elijah Wood, Robin Williams, Brittany Murphy, Hugh Jackman, Nicole Kidman o Hugo Weaving prestaron sus voces al servicio de ‘Happy Feet’. El resultado es realmente espectacular. Es por ello que, una vez vista en español, recomiendo que su siguiente visionado sea en versión original. Así podréis apreciar en su plenitud esta maravillosa película.

Y como no todo podía ser perfecto, encontramos algunos detalles quizás no tan positivos. Eso si, buscando con lupa y muy bien buscado. Estos aspectos no tan destacados serían algunas partes un tanto más lentas en las que nada avanza y a más de uno se le harán algo pesadas. Por lo demás es una película de referencia en todos su aspectos.

Conclusiones.
Finalizo esta crítica de Happy Feet: Rompiendo el hielo afirmando que no es una película más de animación. Y es que su singularidad a la hora de haberla convertido en un medio musical, y medio cine de aventuras, la destacan del resto. Y por si no tenéis bastante, también resaltan sus importantes mensajes de trasfondo que resultan realmente impactantes… George Miller nos demuestra que el cine de animación, si se hace bien, puede ser algo maravilloso.

Tráiler de Happy Feet: Rompiendo el hielo