Quentin Tarantino
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Filmografía de Quentin Tarantino.

Tarantino es un director que ha transcendido el medio cinematográfico con su estilo personal y avasalladora forma de ser. Un icono pulp. Un genio para unos, y un farsante para otros. Querido u odiado. Con él, no existe el término medio. Acompañarnos en este viaje de ida y vuelta a la vida de: Quentin Tarantino: El chico del Videoclub.

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Datos Personales:
Quentin Tarantino nació el 27 de marzo de 1963 en Knoxville (Tennesse). Hijo de un músico de cuarta categoría con descendencia italiana, Tony Tarantino, y de una camarera, Connie McHugh, de raíces medio-irlandesas y medio-cherokee. Su padre, Tony Tarantino, le dejó el apellido y nada más. Ya que cuando se enteró de que la joven Connie (solo tenía 16 años cuando quedó embarazada) estaba en cinta, se dio a la fuga. Así las cosas, el pequeño Quentin fue criado a medias por sus abuelos maternos y por su madre.
Su nombre de pila, dependiendo de quién cuente la historia, vendría, del personaje de Burt Reynolds en la serie de la CBS: ‘La Ley del Revolver’ que se llamaba Quint Asper. O de uno de los personajes centrales de la novela preferida de su madre: ‘El Ruido y La Furia’.

Siendo niño, su alcohólica abuela lo maltrataba psicológica y físicamente. Esto le llevó a un estado de soledad total, incluso tuvo una dura etapa de tartamudez e hiperactividad. Por aquella época, su madre lo llevó a ver en un cine de verano ‘Grupo Salvaje’ de Sam Peckinpah, un film que lo marcó irremediablemente. Ya adolescente comenzó a sentirse fascinado por el cine de Dario Argento y las dos entregas de ‘El Padrino’, intentando sin éxito, aprender a hablar italiano. También siendo menor de edad, y para costearse sus estudios de interpretación, trabajó como repartidor de revistas porno o acomodador de salas X. Ya mayor de edad, tuvo su época yuppie, cuando consiguió un empleo muy bien pagado de cazatalentos.

Su primer contacto con el Cine:
Pero Tarantino siempre tuvo claro que lo suyo era el cine. Aunque nunca pensó que llegaría tan lejos. Por entonces, comenzó a trabajar como dependiente en unos de los más famosos y transitados videoclubes de Los Angeles: Video Archives. Por allí, pasaban clientes tan selectos como Joe Dante, John Millius, o futuros colegas de Tarantino como Roger Avary, que fue su socio y amigo, hasta que la autoría del guión de ‘Pulp Fiction’ los separó. De su etapa en el videoclub surgieron muchas de las futuras ideas para sus guiones, sobre todo, sus dos primeras cintas: ‘Reservoir Dogs’ y ‘Pulp Fiction’.

Junto a un amigo de la escuela de interpretación llevó a cabo su primer intento serio de largometraje: ‘My Best Friends Birthday’. Fue filmado con una casi inservible cámara de 16mm, y el resultado tan lastimoso que Tarantino nunca lo mostró en público… aunque aquello no lo desanimó, más bien le dio fuerzas para seguir probando fortuna. Del sinfín de ideas que pululaban por el libreto de ‘My Best Friends Birthday’, acabarían saliendo futuros guiones firmados por Tarantino, concretamente los de ‘Amor a Quemarropa’ (1991) y ‘Asesinos Natos’ (1994) que luego serían retocados por Tony Scott, el primero, y por Oliver Stone & Roger Avary el segundo.

Hablando de guiones que Tarantino firmó sin dirigirlos y que oficialmente están escritos enteramente por él. El único supervisado totalmente por Tarantino hasta su rodaje fue el de ‘Abierto Hasta el Amanecer’ (1996), aquí el cineasta se reservó un pequeño rol de desquiciado hermano del protagonista, al que daba vida George Clooney, que logró la fama definitiva en la gran pantalla con esta película, y que, como anécdota curiosa, consiguió el papel gracias a que Tarantino era un gran fan de ‘Urgencias’, serie para la cual Tarantino filmó un episodio como director, el que hacía el número 24 de la primera temporada de la serie titulado “Motherhood” en 1995.
Ya sin acreditar oficialmente, pero dónde retocó o pulió parte o gran parte del guión, encontramos los scripts de ‘Pats Midnight’, cinta de Rutger Hauer en su época más oscura. ‘Marea Roja’, también de Tony Scott o La Roca de Michael Bay. Y con créditos compartidos en ‘Four Rooms’ (1995), dónde dirigía y co-protagonizaba junto a Tim Roth, Paul Calderon y un no acreditado Bruce Willis el segmento: “El Hombre de Hollywood”, homenaje a uno de los más celebres capítulos de “Alfred Hitchcock Presenta…” que en su día protagonizaron Steve McQueen y un impagable Peter Lorre. Y que luego reinterpretarían en color, Steven Bauer y (el siempre reptiliano, cuando se ponía delante de la cámara) John Huston.
También se ocupó de echar un ojo al libreto de ‘Tú Asesina, que nosotras limpiamos la sangre’ (1996) de Reb Braddock, protagonizada por Angela Jones, que es la taxista Esmeralda Villalobos que recoge al personaje de Bruce Willis tras el combate en ‘Pulp Fiction’.

Filmografía destacada:

‘Reservoir Dogs’ (1992)

Reservoir Dogs

Presentada en España en el momento de su lanzamiento en cine y VHS con el subtítulo, ‘Perros Encerrados’. Esta cinta vino auspiciada a medias por Harvey Keitel (que se quedó prendado del libreto de film y de la inventiva del joven aspirante a director) y el legendario gurú del cine de serie B, Monte Hellman. Fue ganadora del “Premio del Público” del Festival de Sundance de ese año, y se llevó los galardones al mejor director, guión y el “Premio Especial del Jurado” en el Festival de Sitges de 1992.

‘Reservoir Dogs’ es un visceral thriller de atracos. La trama de la cinta de Tarantino sigue a un grupo de maleantes que planean y ejecutan un robo en una joyería que acaba saliendo rana. El robo en cuestión no es mostrado nunca en pantalla, ni siquiera se rodó. Y lo que nos es narrado en el film son: el preparativo del mismo, un desayuno que sirve de presentación de los personajes (de los cuales nunca conocemos sus nombres, solo sus apodos, que responden a colores) y luego pasamos a las consecuencias que nos son mostradas en un hangar abandonado, en dónde los asaltantes quedaron citados para reunirse y repartir el teórico botín.

El título del film es un juego de palabras entre Straw Dogs (‘Perros de Paja’, de Sam Peckinpah) y ‘Au revoir les Enfants’ de Louis Malle. En el reparto encontramos un variado elenco de actores de todos los tiempos con el ya citado, Harvey Keitel como intérprete más conocido acompañado de Tim Roth, Lawrence Tirney, el ya fallecido Chris Penn (hermano de Sean Penn), el inimitable Steve Buscemi o Michael Madsen (uno de los grandes asiduos del cine de Tarantino).
De esta cinta sobresalen: la cultural conversación inicial que reúne a todos los personajes en la mesa circular de un restaurante, allí hablan de la conveniencia o no de dejar propina a las camareras y del verdadero significado del single “Like a Virgen” de Maddona. La brutal tortura que el Señor Rubio (Michael Madsen) infringe a un policía. Además, de su banda sonora de canciones no originales, un sello de calidad, que hasta el día de hoy sigue vigente en todos los films de su autor. Para los fans tardíos del director, busquen en él, las innumerables referencias a obras posteriores del director. Las hay a patadas. Eso sí, háganlo en la versión original porque en su doblaje español se perdieron algunas de ellas.

‘Pulp Fiction’ (1994)

Pulp Fiction

El noventa y cuatro fue el año en que Tarantino se consagró definitivamente como uno de los grandes talentos en potencia de Hollywood. Una cinta de gánsteres enclavada dentro del nuevo cine negro, con todos los clichés del género llevados hasta el límite y que hacía gala de multitud de homenajes a la mayoría de películas favoritas del director. Además, toda esta película estaba plenamente salpicada de la poderosa personalidad de su director y guionista.

El film estaba protagonizado por un reparto colosal de actores destacando: un tremendísimo Samuel L. Jackson en el papel del asesino a sueldo Jules Winfield, rol que lo lanzó a la fama. Un renacido John Travolta como Vincent Vega, hermano del personaje de Michael Madsen en ‘Reservoir Dogs’, y rol que justamente ese mismo actor iba a interpretar (siguiendo la línea de auto-homenajes que plagan la filmografía de nuestro protagonista) hasta que lo declinó en, sin duda ninguna, uno de los mayores errores de su vida para filmar (la muy pretenciosa) ‘Wyatt Earp’. Bruce Willis como un boxeador que se niega a perder un combate amañado. A Willis le llevó en persona el libreto de ‘Pulp Fiction’ un Harvey Keitel que por aquellos años era vecino suyo, y lo hizo aprovechando que las hijas de ambos eran amigas. Ving Rhames como el todopoderoso mafioso que chantajea al boxeador. Uma Thurman como la esposa de este último. Además, en roles mucho más secundarios o cameos tenemos a: Christopher Walken, Harvey Keitel, María de Medeiros, Paul Calderon, Tim Roth o el propio Tarantino.

Estamos, sin duda ninguna, ante un largometraje básico e ineludible para entender el cine de Tarantino. En este film hacen acto de presencia todas sus señas de identidad, sus trademarkes. Su esencia impregna cada fotograma y sus diálogos, se encuentran entre lo mejor que nunca ha escrito el genio de Tennesse. Tarantino mezcla en el guión de la cinta, anécdotas reales junto a esbozos de guiones nunca terminados y un claro homenaje a las novelas de bolsillo de los 70s: Los Pulp Magazines.
Además, el libreto y por ende la película, aunque no sigue una estructura lineal, esconden en su metraje y redacción muchos detalles que relacionan las diferentes sub-tramas de la cinta. Algunas de ellas obvias y otras no tanto. Una de estas es la que tiene que ver con la enemistad entre los personajes de Travolta & Willis, que viene de un hecho que es narrado antes de que podamos comprobar que esos dos tipos van a tener más que palabras y coincidan en el mismo plano por primera vez: Cuando Vincent (Travolta) acude a pillar cocaína en casa de Lance, el camello al que da vida Eric Stoltz, le cuenta un hecho que acaba de sucederle y lo está carcomiendo. Y es que alguien ha rayado la puerta de su coche mientras se encontraba aparcado. Vincent cuenta que odia a ese tipo de personas, y que hubiese dado lo que fuera por encontrarse a semejante tipejo llevando a cabo tal fechoría. Pues bien, ese tipo es el personaje de Willis.
Otros hechos que son narrados en la cinta, y que tienen su propia leyenda son la tirita que lleva en su nuca Marsellus Wallace (que obedece simple y llanamente a una cicatriz que Ving Rhames tiene en dicha zona) y al nunca revelado contenido del maletín que Jules & Vincent acuden a recuperar a un piso, en la secuencia que tiene lugar tras el fundido en negro de los créditos iniciales del largometraje. Un contenido, el del maletín, que nunca fue revelado por la sencilla razón de que Tarantino nunca llegó a escribir la escena en donde se hacía.
Por cierto, que uno de los innumerables guiños a la propia obra de Tarantino es el verso de la Biblia que recita Jules, y que luego retomaría el ex-sacerdote al que da vida Harvey Keitel en ‘Abierto hasta el Amanecer’. Otros guiños, serían: la emisora que oyen los protagonistas K-Bill. La marca de tabacos inventada por el propio Tarantino (Red Apple) que fuma el personaje de Butch. Las hamburguesas Big Kahuna que también son una invención del director. O guiños visuales, como el recurrente plano picado desde un maletero, visto en todos los films del autor. O simplemente personales, como el fetichismo de los pies.

El guión del film fue firmado por el propio Tarantino mientras se encontraba en Ámsterdam (de ahí el pasado del personaje de Vincent Vega) mientras aún resonaba en sus oídos el éxito de crítica de ‘Reservoir Dogs’. El libreto fue escrito por encargo y por el mismo Tarantino cobró 1 millón de $. Parte del guión proviene de un escrito anterior que Tarantino firmó a medias con Roger Avary. En concreto, la historia que sigue los pasos del boxeador Butch Coolidge. Ésta (según dice Avary) fue ideada enteramente por el director de ‘Killing Zoe’, aunque Tarantino siempre negó esto último, argumentando que Avary sólo le había dado un esbozo de la idea y no la historia entera. Como ambos siempre expresaron un punto de vista diferente sobre la autoría de tal capítulo, nunca se supo a ciencia cierta cuánto de cada uno hay en los diálogos y situaciones que finalmente se rodaron.

‘Pulp Fiction’ fue una producción independiente por la que todos sus actores aceptaron cobrar el salario mínimo estipulado, y que acabó levantando el imperio Miramax (luego de que TriStar renunciara a su derecho de producir el film, por considerarlo demasiado violento). Por el camino se llevó muchos premios: “La Palma de Oro” del Festival de Cannes que aquel año estaba presidido por Clint Eastwood, y cuyo momento, el de la recogida del galardón, fue tristemente manchado por el indigno abucheo del público al equipo del film, entre ellos, Tarantino y Willis… A lo que el director contestó con un corte de mangas. También fue nominada y ganadora del “Globo de Oro” y el “Oscar” en la categoría de mejor guión. Este último premio, fue compartido entre Tarantino & Avary, llevándose cada uno a casa una estatuilla.

Jackie Brown’ (1997)

Jackie Brown

Tras el atronador boom de ‘Pulp Fiction’, Tarantino tenía vía libre para llevar a cabo el proyecto que le viniera en gana. Y eligió llevar a la gran pantalla una historia de uno de sus más admirados escritores (y también ocasional guionista cinematográfico) Elmore Leonard. Uno de los más grandes novelistas americanos que en su juventud llegó a servir a EE.UU. en la segunda guerra mundial. Sus aportaciones al séptimo arte más notables son El tren de las 3:10 (ambas versiones son de gran nivel e imprescindibles del western), ‘Cómo conquistar Hollywood’ con John Travolta aprovechando el revival que fue para su carrera la colaboración con Tarantino, y KillShot de John Madden que se rodó allá por el lejano 2008.

12 Millones de $ fue el presupuesto con el que contó el director para llevar adelante este film que es una adaptación casi línea a línea (sólo cambiando pequeños detalles como la localización de la historia, Chicago por Los Angeles, y la raza de la protagonista que en la novela de Leonard es una mujer caucásica mientras que en el film de Tarantino, es afroamericana) de la novela ‘Rum Punch’.
‘Jackie Brown’ es una cinta de buscavidas a los que ya se les han pasado sus mejores años. Un thriller rebosante de grandes diálogos, excelentes personajes y una melancolía a flor de piel (atención al recurrente uso de música de The Delfonics) dentro de la sequedad de su estilo cinematográfico. Un film en el que casi todos los personajes que lo pueblan se encuentran en la cuesta abajo de sus vidas.
La cinta está protagonizada por unos enormes Pam Grier y Robert Foster como los amores imposibles del relato. Y con notables apariciones secundarias de actores del calibre de Samuel L. Jackson, Robert De Niro junto a una Bridget Fonda más bronceada y oxigenada que nunca… además de un soberbio Michael Keaton y Chris Tucker en un sensacional cameo como aparición especial que da pie a unas de las mejores secuencias de la filmografía de Tarantino: aquella, en la que Ordell (un imponente y descomunal Sam Jackson) lo envía al corral de los quietos: Primero consigue convencer a un yonki (Tucker) de que se meta en el maletero con la excusa de que van a un intercambio de droga. Y lo que hace es dar la vuelta a la manzana, para el coche, coge un arma con silenciador de debajo de su sillón y cuando Tucker está preparado para su gran intervención llena el cuerpo del yonki de plomo. Una secuencia que es filmada desde un sólo ángulo en donde vemos al coche doblar las cuatro esquinas y volver al punto de partida.

El eje central de ‘Jackie Brown’ es el personaje homónimo interpretado por la reina del black-explotation de los 70s, Pam Grier, que en sus años de esplendor lucía unos impresionantes encantos, vistos en cintas como ‘Foxy Brown’ o ‘Coffy’, y que en los 80s y 90s intentó incursionarse dentro del cine de acción con apariciones en ‘Nico’, ‘Por encima de la Ley’, ‘A la Caza del lobo rojo’ o ‘2013: Rescate en L.A.’ Aquí, Pam Grier da vida a una azafata de vuelo que se encarga de limpiar el dinero sucio de su jefe, Ordell, al que da vida el ya mencionado Jackson. Hasta que un día decide que ya es hora de dejar de ser sicaria. Por lo que traza un plan para meter entre rejas a su jefe, quedarse con el último botín y salir indemne de todo.
En esta ocasión, Tarantino deja de lado su montaje por capítulos intercalados y nos ofrece un excelente thriller de delincuentes y buscavidas. Sin que apenas hagan acto de presencia el típico estereotipo de personajes buenos o malos, ya que todos buscan su propio interés. Destacar su magistral montaje, sobre todo, en el engaño final en donde veremos la misma secuencia desde dos ángulos diferentes. Y los actores, en especial, una soberbia Grier, Sam Jackson, un intencionadamente patético Robert de Niro, y un magistral Robert Foster en la que es sin duda alguna la mejor interpretación de la carrera de este infravalorado intérprete. Sobre Foster decir que en su extensa carrera basó casi enteramente su bagaje actoral en series policíacas o cine de segunda. Aquí con un rol muy bien trabajado logra una admirable y merecidamente aplaudida performance.
En el otro lado del espectro estaría Robert De Niro, una leyenda del cine, tanto en la época en que Foster se arrastraba por la basura como en los 90s. De Niro recurre a uno de sus acercamientos a ese personaje falto de luces que tan bien explotó en films como ‘El rey de la comedia’ o ‘La chica del gangster’, y es que este Louis Gara es una de las más bizarras creaciones de la carrera del protagonista de la masterpiece definitiva de mafias ‘Érase una vez en América’. El propio Tarantino resume en estas acertadísimas palabras el personaje: “Creo que es un poco simple. Es muy interesante ver a un actor como Bob dando vida a un tonto… Eso es demasiado fácil… Louis no es un tonto. En realidad era muy agudo y espabilado… en su época, claro. Ahora las cosas han cambiado. Y lo que vemos en el film es el final de su historia vital. Pasa que ahora, después de salir de la cárcel por tercera vez en su vida –en la medianía de edad- tras una condena de cuatro años, la última experiencia le ha dejado un poco tocado. De la misma manera que le ocurre a los boxeadores cuando pelean más allá de su límite. Una especie de… yo lo definiría como carnaza. Y al propio Louis esta situación le sorprende. Ya ha salido más veces del chiquero, y ha manejado la transición de un medio a otro. Y ha sido capaz de manejar la vida, la sociedad, la libertad… Pero esta vez le cuesta más, y no sabe por qué”.

A pesar de su alto nivel cinematográfico, ‘Jackie Brown’ está considerada como el mayor fracaso comercial de la carrera de Tarantino, puesto que el público esperaba una nueva ‘Pulp Fiction’, y lo que Tarantino les entregó fue una desoladora cinta sobre el ocaso de la vida de un atajo de perdedores. Un film tremendamente potente, posiblemente el más redondo de todos los dirigidos por Tarantino pero que vio la luz en el momento equivocado.

‘Kill Bill Volumen I’ (2003)

Kill Bill

Siguiendo con la filmografía de Quentin Tarantino llega el turno de adentrándonos en la época de consagración definitiva del genio de Tennese. Y empezamos con su glorioso díptico de la venganza: ‘Kill Bill I & II’. Dividido en dos tomos una vez terminada la producción, ya que, en primera instancia, fue concebida como una sola película de una duración estimada de 90 minutos y con un presupuesto ajustado. Pero la devoción de Tarantino y su inventiva visual, acabaron dando como resultado horas y horas de metraje utilizable. Y la decisión, a la que llegó el director, su montadora Sally Menke (1953-2010) y los hermanos Weinstein, productores del film, fue la de dividir en dos capítulos el proyecto. Así las cosas, primero llegó en cines ‘Kill Bill Vol. I’.

Es en este primer capítulo en donde se nos presentaba al personaje de “La Novia”, también conocida como “Black Mamba” (y de la cual no sabremos su verdadero nombre hasta el clímax final de ‘Kill Bill II’) y cómo en la víspera de su boda recibía la visita de antiguo jefe y mentor, Bill, y del “Escuadrón Asesino Víbora Letal” que éste comanda. El resultado de tan insigne visita es que acaba muriendo hasta al pianista (interpretado por Samuel L. Jackson), y dando por muerta a “La Novia” después de recibir un brutal disparo a quemarropa en la cabeza (filmado en un incómodo primerísimo primer plano por Tarantino) y luego de que ella, suelte a la audiencia la bomba de que está embarazada de un hijo del propio Bill. Pero… milagrosamente “La Novia”, sobrevive al mortal disparo y entra en un coma que la postra en la cama del hospital durante cuatro años. Al cabo de ese tiempo, despierta y da comienzo su venganza visitando uno a uno a todos los que aquel día quisieron mandarla al corral de los quietos.

Uma Thurman es la protagonista de la función como “La Novia” en el que es, sin duda, el mejor papel de su carrera. Comparen, por ejemplo, esta interpretación y la que llevó a cabo en el apreciable thriller ‘Jennifer 8’, donde daba vida a una testigo ciega de un asesinato, en una interpretación que rozaba el patetismo. David Carradine como Bill, al que en este primer volumen no vemos el rostro de manera intencionada por parte de Tarantino. Vivica A. Fox como Vernita Green con quién “La Novia” tendrá el primer enfrentamiento a muerte en pantalla. Daryl Hannah como Elle Driver, la asesina letal del parche en el ojo. Y Lucy Liu como O Ren Ishi, en un personaje que da pie a las mejores y más logradas secuencias del film, como es ese impresionante episodio, enteramente animado al estilo manga, que detalla su juventud y que alcanza momentos de una belleza visual insuperable.

‘Kill Bill Volumen I’ es uno de los mayores homenajes al spaghetti-western y al cine de samuráis asiático que se ha hecho jamás. Plagado de momentos gloriosos y personajes memorables y culminado con un clímax final descomunal que vive su punto más álgido con el enfrentamiento entre “La Novia & O-Rhen”, bajo una lluvia de nieve y una partitura memorable por parte del maestro Ennio Morricone. Clímax que está precedido por un inenarrable duelo fratricida entre “La Novia” y todo el sicariato de O-Rhen, compuesto por los célebres “88 maniacos” que en algunos momentos pasa a ser visionado en blanco y negro por su extrema violencia y con el mayor número de miembros amputados de esbirros malignos que se haya visto jamás. Destacar, aparte del ya mencionado capítulo animado de la juventud de O-Rhen (atención al empleo de la música en dicho segmento obra de RZA), la descarnada y durísima masacre de la iglesia que en este capítulo veremos en toda su crudeza, mientras que en el segundo se hará hincapié en los diálogos entre Bill y La Novia, y dónde descubriremos los verdaderos motivos del primero por hacer lo que hace.

Después del montaje lineal de ‘Jackie Brown’, Tarantino volvió a su estilo atemporal y su división de capítulos aleatorios, y a los homenajes por doquier al cine de artes marciales asiático de los 70s, y que muchos de ellos sólo serán apreciados por los fans de este tipo y muy barato cine: cómo la presencia de Sonny Chiba, gurú del sub-género, y uno de los más grandes héroes de la pantalla de Tarantino, al que ya homenajeaba en ‘Amor a Quemarropa’ (recuerden como celebra su cumpleaños el personaje de Clarence). Aquí, Chiba da vida al legendario Hattori Hanzo, el creador de katanas más grande de todos los tiempos, en uno de los pocos segmentos con toques humorísticos del relato.

‘Kill Bill Volumen II’ (2004)

Kill Bill 2

Unos cuantos meses después llegó el segundo volumen que se alejaba de la acción desenfrenada de los 111 minutos anteriores para profundizar en los verdaderos motivos y sentimientos de los personajes. Sus rencillas pasadas y en algunos casos sus desalentadores presentes, como el que vive Bud (Michael Madsen), el hermano de Bill, trabajando como hombre-para-todo en un asqueroso burdel en mitad del desierto.

Ya desde la primera secuencia Tarantino deja claro que estamos casi en otro film completamente distinto pero con los mismos personajes protagonistas. En dicha secuencia veremos la matanza de la iglesia, desde el punto de vista del diálogo y no de la matanza en sí misma, que no es mostrada. Y en ella, entendemos, dentro de lo que cabe, los motivos que llevaron a Bill (un colosal David Carradine) a hacer lo que hizo aquel día: intentar asesinar, sin éxito, a su discípula número uno, su amiga, su pareja y la mujer que en aquel instante llevaba a su hija en su vientre. De ese momento, pasamos al camino que lleva a “La Novia” hasta Bud, la presentación de este y la aparición de Bill para avisar a su hermano de que “La Mamba Negra” está viva y quiere revancha. A lo que Bud, contesta: “Esa mujer merece vengarse, y nosotros merecemos morir por lo que hicimos”. Esto puede llevar al espectador a la inequívoca posibilidad de que Bud, por muy paleto y pasota que parezca, va a dejarse matar fácilmente. Ni mucho menos, siendo, y muy de lejos el personaje que está más cerca de acabar con “La Novia” a la que dispara por sorpresa con una escopeta rellena de cartuchos de sal, para luego enterrarla viva en un ataúd en la secuencia más angustiosa que se recuerde en un film del autor. Y una temática argumental, que recuperaría Tarantino, para un episodio de la serie CSI, que el mismo escribió y dirigió, titulado “Peligro Sepulcral”.

‘Kill Bill II’ es, ante todo, una epopeya emocional logradísima que se aleja de los homenajes y pastiches del primer volumen, para contarnos, ante todo, un drama de personajes y de diálogos. Los mejores en boca de Bill, un jefe de asesinos al que llegamos a conocer y comprender, a pesar de sus actos y de la gente que conoció en su juventud como el maestro dominador de todas las artes marciales conocidas, Pai-Mei. Uno de los personajes que tuvieron una importancia dentro de la vida del joven Bill. O su padre adoptivo, un anciano, llamado Esteban Vihaio (un notable e irreconocible Michael Parks, fumando en pipa), un traficante de mujeres que dará la dirección definitiva de Bill a “La Novia”, para que, en los últimos veinte minutos del film, aquella y Bill se enfrenten a muerte. No sin que antes, Bill obsequie a la audiencia con un merecidamente recordado monólogo sobre “Superman”. Y que finaliza, con una de las muertes más elegantes de la historia del cine moderno.

En definitiva, y globalmente, ‘Kill Bill 1 y 2’, forman una fascinante obra maestra de la historia del cine que debe ser vista, por lo menos una vez en la vida, por todo buen cinéfilo que se precie.

Death Proof’ (2007)

Death Proof

En un primer momento ‘Death Proof’ era un mediometraje que formaba parte de una doble sesión de dos películas, divididas por falsos trailers de films que se titulaba GrindHouse, y que se completaba con la cinta sobre una invasión zombi dirigida por Robert Rodriguez. Pero Tarantino, Rodriguez y los siempre avariciosos hermanos Weinstein, decidieron que GrindHouse se vería en todo el planeta (menos Estados Unidos) como dos películas separadas entre sí. A los films se le añadió metraje eliminado para llevar su duración a la hora y media, que suele ser la duración estándar de un largometraje… y así llegaron a España, primero Planet Terror de Rodriguez (que se convirtió en una toda revelación, y en un espectáculo chusco en el mejor sentido de la palabra) y luego la producción firmada,en la dirección y guión por Tarantino. Un film que acabó aburriendo hasta a las ovejas… en gran parte, por un error de Tarantino que prendado de su propio ego pensó que sus diálogos eran igual de ingeniosos y conseguidos en la boca de actores masculinos (dando vida a asesinos, sheriffs, tipos duros en general o buscavidas de profesión) que en los labios de un grupo de insoportables niñatas malcriadas y pedantes.

El sopor y la falta de buenas ideas de ‘Death Proof’ es evidente y sólo se salva por las dos y muy logradas persecuciones que protagoniza el psicópata personaje de Especialista Mike (Kurt Russell, homenajeándose a sí mismo en versión macarra total), sobre todo, la que es visualizada de forma detallada en primerísimos planos y slow-motion, y que incluye un desgarrador choque frontal y varias muertes y amputaciones de miembros humanos. El resto es tremendamente prescindible.

Su estreno se saldó con las críticas más negativas de la carrera de Tarantino, incluso de los sectores más acérrimos al cineasta. Esto llevó al autor a desempolvar un antiguo esbozo de historia en la línea del camino que siguió tras el semi-fracaso de taquilla de ‘Jackie Brown’, un proyecto que llevaba por título ‘Inglorious Bastards’ y que acabó mutando en ‘Ingloriuos Basterds’, con error tipográfico incluido.

Malditos Bastardos’ (2009)

Malditos Bastardos

Llegamos ahora a ‘Malditos Bastardos’. Un film, que se apoyaba, sobre todo en la presencia de Brad Pitt, repitiendo la jugada que lo llevó a trabajar con Guy Ritchie en ‘Snatch: Cerdos & Diamantes’ en esa minuciosamente planificada sucesión de proyectos entre serios y/u oscarizables, films palomiteros o placeres culpables que sigue el marido de Angelina Jolie en su carrera. Esto último es lo que vendría a ser ‘Malditos Bastardos’, un caramelo que Pitt degusta con sumo gusto aunque finalmente su personaje no pasa de ser un secundario de la trama. Pitt se lo pasa en grande en el film dando rienda suelta a su vena cómica y otorgando a su personaje esa pose red-neck, ese acento sureño, y ese bigote y papada heredada del Marlon Brando de ‘El Padrino’.

La historia del film sigue los pasos del escuadrón de caza-nazis encabezado por Pitt que busca ajustar cuentas con un escuadrón rival de caza-judíos, comandado por el sobresaliente Christopher Waltz, un austriaco que se cree más alemán que las salchichas Frankfurt, y que tiene un olfato especial para detectar y aniquilar, eso mismo: judíos.

Tarantino juega en ‘Malditos Bastardos’ con la historia, incluyendo una falsa muerte de Hitler a manos de los Bastardos de Pitt. Además de recuperar su montaje de capítulos, siempre unos más logrados que otros. Ya licenciado en la acción, después del díptico ‘K-Bill’, Tarantino se permite el lujo de jugar a ser Brian de Palma, ver ese tiroteo en la taberna, entre soldados alemanes, y bastardos infiltrados entre ellos… o el suspense tan DePalmamiano que impregna el film con la escena que abre las hostilidades, en dónde presenta de forma gloriosa, todo sea dicho, al personaje de Hans Landa (Waltz), que sólo bebe leche fría y que rumia sus diálogos en busca de nazis como nadie, por mucho que parezca que sólo busca cháchara. Así las cosas, ‘Malditos Bastardos’ es traicionada por su propio título, siendo lo menos interesante y trabajado los “Bastardos” del título y llevándose la palma en la historia, tanto el personaje de Waltz, como la magnífica labor en busca de una venganza milimétricamente planificada por parte del personaje de Diane Kruger.

El film fue una leve recuperación del Tarantino de su mejor época. Un Tarantino que con el paso de los años parece haber sido engullido por su propio personaje público, siendo muchas veces, menospreciado por la creación que él mismo cimentó a su alrededor.

Django desencadenado‘ (2012)

django

La séptima película de Quentin fue ‘Django Unchained’, que partía del personaje de los films de Corbucci con Franco Nero (cameo incluido). El primer actor que iba a protagonizar la cinta era Will Smith, durante meses, tanto Tarantino como el propio Smith estuvieron viéndose regularmente para ajustar el tono. Smith quería más protagonismo, y aliviar cierta carga de violencia en el clímax. Tras no llegar a un acuerdo, Tarantino se fue al que luego diría que siempre era su primera opción: Jamie Foxx, quien había trabajado con Will Smith en ‘Ali’ (2001).

Lo cierto es que Smith tiene razón en que el personaje del título no es el protagonista absoluto, sino que como viene siendo habitual en los largometraje de Tarantino son unos cuantos quien se reparten los minutos, siendo “El Dentista” de Christoph Waltz el verdadero desencadenante de los acontecimientos, cuando intercepta la partida de esclavos que lleva a Django. Tras ver su destreza, “El Dentista”, le cuenta cómo se gana la vida y Django acepta encantado formar parte de ella… pues matar blancos y cobrar por ello es todo un sueño para un antiguo esclavo. El objetivo de ambos será encontrar a Broomhilda (Kerry Washington), la esposa de Django, quien es parte del servicio del sinuoso Calvin Candie (descomunal Leonardo DiCaprio) en la plantación Candyland que heredó de sus padres, donde podremos ver al mítico Dennis Christopher de Fundido a negro o a uno de los personajes más descacharrantes interpretados por Samuel L. Jackson, Stephen, la mano derecha de Candie, un negro que odia profundamente a los negros. Por el metraje tambien harán acto de aparición Don Johnson (en un pequeño papel que iba a ser para Kevin Costner), Jonah Hill, James Remar, James Russo, Bruce Dern, Walton Goggins (estos dos últimos también repetirán en ‘Los odiosos ocho’) y como fin de fiesta James Parks (un habitual del cine de nuestro biografiado) y el propio Quentin Tarantino en un cameo explosivo.

Sin tirar de minutero exacto, y tampoco arriesgándome demasiado, se puede decir que “Django” es el film de Tarantino más largo jamás rodado en cuanto a metraje. Aunque el hecho de que sobrepase las dos horas no quiere decir que se hago pesado en ningún momento, “Django” es una notable mirada de su autor al western, y también una necesaria recuperación de un tema tan controvertido como fue la esclavitud en EEUU. Contiene una serie de secuencias impresionantes, un reparto tremendo, y un uso de la violencia realmente magistral, siendo un film que se puede enclavar entre lo mejor de Tarantino. A pesar de que se vendió a Foxx como el protagonista, debemos incidir nuevamente en que Will Smith tenía razón cuando le dijo a Tarantino que su venganza se diluía en parte por las escenas que le robaban tanto “El Dentista” (un Waltz siempre brillante cuando lo atan en corto) y DiCaprio totalmente volcado en su personaje, ojo a cuando en la cena descubre el engaño tanto de Django como “El Dentista” y golpea la mesa, el corte que vemos en la mano es real, y el propio DiCaprio lo aprovechó para seguir llenando la aberrante barra de poder su personaje restregándola por la cara de Broomhilda, eso sí, tras el corte, cuando ya la sangre era de atrezzo y la herida de DiCaprio se había suturado.

Tras el éxito de un film tan crítico con la historia de su propio País, Tarantino mostró su comodidad con el género y dejó abierta una vuelta al western para su octavo film, Los odiosos ocho‘, adelantando que se retiraría cuando llegara a los 10, para ser él quien se va, y no el publico quien lo eche. Pero esa ya es otra historia que les contaremos próximamente.

Quentin Tarantino

El Efecto “Collateral” de Tarantino:
Son muchos los actores y actrices que, tras colaborar con Tarantino, ascendieron o resurgieron al estrellato, entre ellos:
-Michael Madsen, actor de intimidante presencia y voz rota que aterrorizó a muchos con la grotesca tortura que infringía a un policía en ‘Reservoir Dogs’.
-Samuel L. Jackson desde ‘Pulp Fiction’ siempre se ha convertido en una presencia habitual en los films del director.
-John Travolta que volvió a lo más alto, tras unos años de cintas muy olvidables.
-Uma Thurman musa indiscutible de Tarantino.
-Ving Rhames y su tirita en la nuca que catapultaron a este armario de más de 110 kilos a numerosos papeles de reparto, y algunos protagonistas durante las siguientes dos décadas.
-Salma Hayek que se alzó como sex symbol internacional gracias al baile sensual con pitón de más de dos metros incluida en el western de camioneros chupasangres que fue ‘Abierto hasta el amanecer’.
-Pam Grier que con ‘Jackie Brown’ vivió una tercera juventud, tras su decadencia en los ochenta.
-David Carradine que llevó a cabo la mejor interpretación de su carrera en el díptico ‘Kill Bill’.
-Y el último de todos (por el momento) Christopher Waltz que se llevó un merecidísimo Oscar al mejor actor secundario por su destacadísima personificación de un nazi-caza judíos, el Coronel Hans Landa, en ‘Malditos Bastardos’.

Aunque no todos, han corrido tras la llamada de Tarantino: Mickey Rourke es uno de los pocos actores de Hollywood, por no decir el único, que puede presumir de haber rechazado, hasta tres veces, papeles ofrecidos por el propio Tarantino. En ‘Pulp Fiction’ no quiso ponerse los guantes de Buth Coolidge. No formó parte del escuadrón de asesinos letales comandado por el sádico Bill en ‘Kill Bill’, dónde iba a ser el hermano del jefazo, papel que fue a parar a Michael Madsen. Y en ‘Death Proof’ no se prestó a ser Especialista Mike, al no ponerse de acuerdo con el director, en cuánto al destino final de su personaje. Recientemente, Sylvester Stallone también declaró haber rechazado participar en dos films de Tarantino: ‘Death Proof’ donde era la primera opción para el rol protagonista, y ‘Django Desencadenado’ (2013).

Rourke y Stallone

Lista de Premios:
-Ganador del Premio Especial de la crítica en el festival Internacional de Toronto en 1992 por ‘Reservoir Dogs’.
-Prix Tournage a la mejor película USA en 1992 por ‘Reservoir Dogs’ en el Films Festival de Avignon.
-Mejor Director, Guión & Película en Sitges 1992.
-En el Festival de Stockolm. Ha sido galardonado en cuatro ocasiones, en diferentes categorías: Mejor guión, Bronze Horse y Lifetime Archievement Award por ‘Pulp Fiction’. Y Bronze Horse, por ‘Reservoir Dogs’. En 1992 & 1994 respectivamente.
-Mejor Director. Y mejor guión original, junto a Roger Avary por el Círculo de Críticos de Nueva York en 1994.
-En 1994 fue obsequiado con el LAFCA Award a la mejor película & guión, junto a Roger Avary por ‘Pulp Fiction’.
-En 1995 fue ganador del NSFC Award por ‘Pulp Fiction’.
-Galardonado al SEFCA al mejor director en 1995 por ‘Pulp Fiction’.
-Oscar al mejor guión original 1995 junto a Roger Avary por ‘Pulp Fiction’.
-En 1996 fue obsequiado con el Premio a su carrera en el Festival de Sitges.
-Premio Especial del Público en 2003 por ‘Kill Bill Volumen I’.
-Ganador del ‘World Stunt Award’ al mejor director de acción de 2005.
-Mejor Película Extranjera en el Festival de Sant Jordi en 2005, por los dos volúmenes de ‘Kill Bill’.
-Director del año, conjunto a Robert Rodriguez en 2007 por la ShoWest Convention de California.
-Obsequiado con el Golden Eddie Filmmaker of the Year Award en 2007.
-Filmmaker of the edge Award en 2008 por el Festival Internacional de Provincetown
-Ganador en 2009 del Premio de la crítica de Washington al mejor guión original por ‘Malditos Bastardos’.
-Ganador del Austin Film Critics Award, en 2009 al mejor guión por ‘Malditos Bastardos’.
-Mejor director en los PFCS Award de 2009 por ‘Malditos Bastardos’.
-Ganador del TFCA Award en 2009 al mejor guión original por ‘Malditos Bastardos’.
-Mejor Película Extranjera en el Festival de Sant Jordi en 2009 por ‘Malditos Bastardos’.
-SFFCC Award al mejor guión original en 2009 por ‘Malditos Bastardos’.
-SDFCS Award al mejor guión original en 2009 por ‘Malditos Bastardos’.
-Ganador del Sonny Bono Visionary Award en 2010.
-Ganador en 2010 del premio al mejor guión original por ‘Malditos Bastardos’ del Online Film Critics Society Awards.

Quentin Tarantino

Filmografía de Quentin Tarantino. Actualizada a 15/01/16.