Malditos bastardos
Comparte con tus amigos










Enviar

Quentin Tarantino nos da “su versión” de una de las guerras más atroces y famosas de la historia en ‘Malditos bastardos’. Evidentemente, quiere decir que no será fiel a la historia, si no tremendamente original y fresca en lo que concierne a los hechos históricos. Para conocerla, acompañaremos al teniente Raine y a sus bastardos para acabar con la amenaza del Tercer Reich.

“Estando bajo mi mando tendréis una deuda, una deuda personal conmigo. Cada hombre bajo mi mando me traerá un centenar de cabelleras nazis… y quiero mis cabelleras”.-Raine.

Malditos Bastardos

Crítica de Malditos bastardos

Comenzamos con esta crítica de Malditos bastardos hablando sobre Quentin Tarantino, uno de esos realizadores a los que “amas u odias”, razón simple: sus películas son completamente alocadas y realmente difíciles de digerir. Por ejemplo, cuando visioné por primera vez Kill Bill: Volumen 1’ (2003) mi experiencia fue un tanto decepcionante. Sin embargo, con el tiempo he podido valorar con mejor perspectiva el estilo de Tarantino, sus múltiples referencias fílmicas (especialmente al spaghetti-western de Sergio Leone) y el particular estilo de humor que existe en su filmografía. Desde que realizara esa magna obra que es Reservoir Dogs’ (1992), estos han sido los ingredientes y características de una fórmula que puede gustar o directamente aburrir. En el caso de este servidor, resulta muy notable y, en ocasiones, rozando la brillantez absoluta.

‘Malditos Bastardos’ es de las películas más destacadas de Tarantino, más que nada por el fondo en el que se ambienta: La Segunda Guerra Mundial, un marco temporal usado en infinidad de cintas (y bastante más dramáticas que la presente). Aquí es empleado de un modo diferente, a modo de spaghetti-western con cambios históricos incluidos, lo cual da al presente film un gran y genial toque de originalidad. Además, lo convierte en una experiencia endiabladamente divertida, con algunos diálogos brillantes (la conversación que sirve de prólogo al film entre Hans Landa y un granjero francés. Esa charla demuestra que Tarantino puede ser un maestro de los diálogos de suspense, aunque en ocasiones se le vaya la mano) y unas interpretaciones de primer nivel: Brad Pitt interpretando a Aldo Raine no tiene precio, de lejos y junto con Waltz (que ganó el Oscar a Mejor Secundario por esta película), son lo mejor de la misma e incluso Tarantino nos ofrece momentos para el recuerdo puro y duro.

Malditos Bastardos

Por contra, creo que se le va demasiado la mano con la duración de la película. 140 minutos se me antojan demasiado largos para una cinta que se puede dividir en dos mitades: la primera recae en la masacre de la familia de Shossana y la creación de los bastardos (por increíble que parezca son secundarios… pero sus apariciones ofrecen los mejores momentos), y la segunda nos remite a la “Operacion Kino” y la venganza de Shossana. En este sentido, se puede criticar la inclusión de la historia “de amor” entre los personajes de Zoller (Daniel Brülh) y Shossana (Melanie Laurent) ya que no hace otra cosa que ofrecer unos momentos un tanto aburridos… cuando lo importante para Tarantino debería haber sido la historia de los bastardos y la venganza de la chica.

No obstante, y aunque se haga larga, Malditos Bastardos’ ofrece un entretenimiento de primer nivel y referencias fílmicas por un tubo. Además de las ya citadas interpretaciones de un reparto entregado en cuerpo y alma a su labor. Todo ello conteniendo algunos de los momentos más potentes de la filmografía del realizador. Momentos que no desvelaremos para aquellos que pueden haber no visto la cinta, pero que harán las delicias de los que somos aficionados al que es uno de los realizadores más curiosos del panorama cinematográfico actual.

Malditos Bastardos

En conclusión.
Malditos Bastardos’ es de las películas más notables de Quentin Tarantino. Una película que destaca por su ambientación, sus momentazos y un reparto de lujo en un film atípico dentro de un género tan explotado como el bélico.

Tráiler de Malditos bastardos