Bullet Head: Trampa mortal
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“Hay tres clases de último golpe: el que acaba entre rejas, el que hace que te maten y el que te retira”. Adrien Brody y John Malkovich son dos ladrones en busca de su último golpe y Antonio Banderas es un jefe criminal que nunca pierde una apuesta. Esto es… ‘Bullet Head: Trampa mortal’.

“¿Eres más de perros o de gatos?” (Stacy)

Crítica de Bullet Head: Trampa mortal

Paul Solet presenta ‘Bullet Head: Trampa mortal’, un thriller en perpetua tensión ambientado por entero en un almacén en ruinas. Un film con apenas cuatro actores que van mostrándose como unos personajes, todos ellos, con sus sueños rotos. Solet previamente había dirigido cintas como ‘Grace’ (2009), ‘Dark Summer’ (2015) y un segmento deCuentos de Halloween (2015).

Tanto ‘Grace’ como ‘Dark Summer’ mostraban cierta solemnidad y un forzado nivel pretencioso. Esto se repite en ‘Bullet Head’, aunque justo es decir que el film que hoy nos ocupa se vuelca en su faceta más comercial y pirotécnica (se nota la mano en la producción de Millenium Films, la Cannon de nuestros días). El punto fuerte aquí viene cuando uno acude a ella sabiendo lo mínimo, es decir, sin conocer el material que van a encontrar los rateros en el lugar…

Los protagonistas principales son Adrien Brody, John Malkovich y el menos conocido de la saga Culkin, Rory Culkin. Estos tres actores interpretan a Stacy, Walker y Gage. Tres clichés del cine negro/criminal. Es decir el atracador con encanto (Stacy/Brody), el veterano pasado de vueltas con carisma (Walker/Malkovich), y el joven inexperto (Culkin/Gage). Los tres llegan, por casualidad, hasta el hangar donde transcurre el 90% de la película, ya que el director sólo nos saca del mismo cuando inserta flashbacks interactivos y explicativos de la vida pasada de los personajes. Es así como se nos presenta al cuarto elemento (la clave de la película). Además, desde un punto de vista subjetivo, nos introducirán también al personaje de Blue, interpretado por Antonio Banderas. Blue tendrá luego un protagonismo clave en el tercio final.

Por mucho que, a priori, pueda parecer un thriller de acción al uso con actores que antes solían lanzar sus películas a cine, es de justicia decir que ‘Bullet Head’ apuesta por tomar otros caminos de los que, presumiblemente, el espectador espera de ella. Así pues, tenemos el/los elementos humanos (los hombres, todos ellos corruptos en cierta forma). Y, por otro lado, el elemento oculto (un elemento empujado a matar o morir por unos amos sin escrúpulos). Todo esto mostrado dentro de un thriller angustioso, filmado a ritmo de vértigo y que apenas da respiro en sus noventa minutos.

Apenas existen tiempos muertos en ‘Bullet Head’, y los que hay son para coger aire viendo como algunos personajes lanzan una mirada hacia su pasado. Ahora bien, esto se va haciendo repetitivo y acaba quitando el elemento de angustia que se presenta con la introducción (ojo al plano en el que aparece) del “morador” del hangar.

El actor con más peso del film es Adrien Brody, ya lejos del físico que lució paraPredators (Nimrod Antal, 2010). Brody entrega una actuación bastante normal, nada en ella hace por reivindicarle como un intérprete ganador de un Oscar. Simplemente cumple mientras resopla buscando una salida del almacén en donde pretendía esconderse (ahora convertido en una especie de prisión). El segundo en importancia es John Malkovich. Aunque el suyo es un rol cómodo (llegado el momento recitará sus diálogos sentado a la fuerza) sí que se nota, aunque sea tirando de tics, que estamos ante un actor por encima de un material que incluso suena mejor cuando es él quien toma la palabra… Rory Culkin es el más prescindible de todos, algo que ya se intuye al ver su nombre junto al de los otros tres actores de peso. Culkin es otro que no hace nada para destacar y simplemente se adapta al cliché de ser el novato del grupo: un ratero post-adolescente que roba para pagar sus vicios.

Por último, mencionar a nuestro actor más internacional, Antonio Banderas. A pesar de parecer demasiado acartonado en sus primeros momentos delante de la pantalla, se irá entonando conforme su personaje se convierta en una amenaza mayor (justamente al verse amenazado). Banderas tendrá incluso un momento para su total lucimiento: cuando recuerde la primera vez que usó un arma para defender el jardín de su madre.

“No se puede enseñar un truco nuevo a un perro viejo” (Blue)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Bullet Head: Trampa mortal, un efectivo y claustrofóbico thriller con tintes de terror, comedia negra y un halo a cine criminal setentero. Funciona como vehículo de evasión y producto ciertamente distinto a lo esperado. Llegó a España directa a Netflix.

Curiosidad: Esta película nació de la extrema (en sus propias palabras) afición de Paul Solet por los perros y está dedicada a su propia perra, Doris. Elaborar el libreto llevó al director nueve años, desde que se redactó el primer borrador hasta que obtuvo luz verde para rodarla.

Tráiler de Bullet Head: Trampa mortal