Klaus
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Como bien dicen al principio de esta película: “Nadie parece preguntarse cómo empezó todo este tinglado”. Pues bien, hoy vamos a adentrarnos en sus orígenes. Hoy vamos a descubrir de dónde surgió y cómo empezó la mitología de escribir cartas navideñas pidiendo regalos. ¿Estáis preparados para conocer a ‘Klaus’?

“Un verdadero acto de generosidad siempre provoca otro” (Klaus)

Crítica de Klaus

Después de llevar desde los años 90 trabajando en el mundo de la animación, el nombre de Sergio Pablos saltó a la palestra cinematográfica en 2010 siendo uno de los creadores de Gru, mi villano favorito (Pierre Coffin y Chris Renaud). Posteriormente, el animador madrileño siguió trabajando en diferentes proyectos de animación. Así hasta que el pasado 2019 dio la campanada gracias a Netflix y Atresmedia. En el gigante del streaming estrenó ‘Klaus’ llegando a competir en los Oscars a la mejor cinta de animación en la gala del 2020. Lamentablemente, y aun siendo favorita, no consiguió de manera injusta el galardón final.

En ‘Klaus’, Sergio Pablos ha escrito la historia y ejercido como director, junto a Carlos Martínez López. El guión también es obra suya con el soporte de Jim Mahoney y Zach Lewis. Empecemos ahora ahondar en lo que nos ofrece la trama del film. Y la historia que tenemos aquí no es otra que una especie de “precuela” del mito que dio origen a Papá Nóel.

En relación a lo anterior, Pablos coge todos los elementos de la mitología del personaje y los va introduciendo, poco a poco, en el film y dándoles un sentido realista. De esta manera, veremos cómo fueron cogiendo forma todos los elementos mágicos y legendarios que acompañan a tan querida figura como son: los regalos, los renos, el trineo volador, las incursiones nocturnas, la chimenea, la Navidad,… Todo esto se introduce en la película de manera muy natural y, como digo, realista. Así hasta llegar al emotivo final en el que todo adquirirá la magia que siempre ha acompañado al personaje. Como vemos, estamos ante una idea principal no exenta de originalidad.

Al margen de desarrollar el mito de Santa Claus, el guión del film también se acerca a otros patrones más clásicos. Me refiero a los enfrentamientos que provocan las divisiones en la gente manteniéndose durante eones. Esta idea queda patente en los choques entre los clanes Krum (grises) y Ellingboe (naranjas). A tal punto ha llegado su enfrentamiento que no saben vivir sin la violencia y arrastran a ella hasta a los más pequeños. Sin embargo, de esto surge otro concepto importante del script: la inocencia de los niños. Una inocencia que, mezclada junto a la necesidad de aprender por un objetivo, les llevará a alejarse de la deriva de sus mayores.

También resulta interesante apreciar cómo las circunstancias pueden cambiar tu pensamiento y personalidad. Esto es lo que pasa con Jesper y Klaus. El primero, en un principio, sólo se mueve por su propio interés personal… pero, a lo largo de la historia, irá evolucionando como persona. Respecto a Klaus, al principio lo conocemos como un gigante cerrado pero la insistencia de Jesper también le hará evolucionar. Toda esta fusión de temáticas resulta perfecta y hace que el libreto funcione a plena potencia mandando mensajes ciertamente aprovechables, emotivos y muy reivindicables. Mensajes como el que he plasmado en la frase introductoria.

Respecto a la técnica de la animación hay que destacar que el film se rodó principalmente en 2D pero incorporando también técnicas en 3D. Esto último lo pueden comprobar en los propios créditos del film. Además, determinados juegos de luces y sombras ayudan a recrear la ilusión óptica de las 3D. Toda la animación fue recreada por el Sergio Pablos Animation Studios, un equipo muy diverso formado por gente desde los 20 hasta 60 años y con mucha pasión por los dibujos animados. El resultado final es que ‘Klaus’ presenta una animación sobresaliente.

Ahondando ahora en el estilo decir que parte de la escenografía de Smeerensburg me recordó al expresionismo alemán. Particularmente las perspectivas y diseños de algunas siniestras casas y objetos. Por otro lado, los rostros de los infantes me retrotrajeron a las tiernas postales de Navidad de los años 70 de mágicos ilustradores como como Juan Ferrándiz, Constanza Armengol y muchos/as más…

La banda sonora es obra del madrileño Alfonso G. Aguilar y está totalmente en la línea y espíritu del film. Además se incorpora como principal el hermoso tema “Invisible” por la artista sueca Zara Larsson. También destacan los temas “Don’t Mess With The Postman” por Borja Justo Franco y “How You Like Me Now” por The Heavy.

“Bienvenido a Smeerensburg”. Descubriendo a Klaus.

Pasando a los protagonistas empiezo por Jesper (voz de Jason Schwartzman) al que conocemos siendo un joven que abusa de su posición para disfrutar de la vida sin hacer nada. No obstante, a lo largo del film deberá aprender a trabajar y su personalidad cambiará por completo. Por su parte, Klaus (J.K. Simmons) es un anciano gigante y poderoso que intimida con su sola presencia. Su carácter callado tampoco juega a su favor… pero la amistad que forjará con Jesper irá sacando a la luz toda su emotiva historia personal. Finalmente, Alva (Rashida Jones) también comienza con una personalidad para evolucionar a otra a lo largo del metraje. En principio es una maestra que ha abandonado su profesión para convertirse en una agresiva pescadera que incluso da miedo. Al igual que Klaus, será su relación con Jesper y los sucesos que este provocará lo que la hagan recapacitar.

En un segundo plano quedan Mongens (Norm MacDonald) y la niñita Márgu (Neda Margrethe Labba). El primero es el barquero del pueblo y propietario del único medio de transporte para llegar hasta la isla. Respecto a su comportamiento destaca por su ironía ante las situaciones por las que pasa Jesper. Por su parte, Márgu es una adorable niña que viste peculiares y vistosas ropas y que habla una extraña lengua que le impide comunicarse de tú a tú con Jesper. Finalmente nos quedan los villanos representados por los cabezas de familia respectivas. Por un lado, Mrs. Krum (Joan Cusack) es la pérfida jefa del gris clan Krum. Y, por otro lado, Mister Ellingboe (Will Sasso) es el líder de los anaranjados Ellingboe.

“Sin franqueo no es una carta ¿verdad?”

En conclusión.
Termino esta crítica de Klaus, un film sobresaliente en todos y cada uno de sus apartados. Estamos ante una de esas películas que cobran su máximo sentido y brillo en fechas navideñas. Una emotiva cinta que nos invita a recuperar las ilusiones y los sueños, la generosidad, y a cambiar y aprender. Y no olviden una de sus grandes lecciones: “Un verdadero acto de generosidad siempre provoca otro”.

Tráiler de Klaus