La primera película de Cameron Diaz
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Hoy viene a visitar nuestra “cápsula del tiempo” una actriz que se ganó merecidamente el favor del público muy rápidamente. Y se lo ganó a base de papeles que podrían incluso calificarse como míticos. Una joven que rebosó energía, talento, belleza y grandes dotes para la comedia. Hoy viene a ser rescatada…

La primera película de Cameron Diaz

Aunque parezca que fue ayer, ya anda lejano el año 1994. Ese fue el año en el que Cameron Diaz fue descubierta por un cazatalentos para acompañar a Jim Carrey. No olvidemos que, por aquel entonces, Carrey era el talento pujante de la comedia. El caso es que la pareja se puso a las órdenes de Chuck Russell en ‘La máscara’.

Pocas actrices entran por la puerta grande en Hollywood de una manera tan fulgurante como lo hizo Cameron en la citada película. Si se hace un top 10 de actrices importantes de los años noventa, ella debe estar en lo más alto de manera casi unánime. Y todo empezó con su papel de Tina Carlyle, una cantante de cabaret y femme fatale en imagen, pero una mujer atrapada por el amor de un gánster (Peter Greene), que la luce como un trofeo en la realidad. Pronto su vida dará un auténtico vuelco cuando una chispeante aparición acuda a su rescate. Esa aparición la despertará de su letargo insuflándola de alegría. Ese torrente de locura es La máscara/Stanley Ipkiss (Jim Carrey).

De los 101 minutos que dura ‘La máscara’ nuestra protagonista no saldrá más de 30. No obstante, y aun así, logra que no podamos apartar la mirada de ella en cada escena donde aparece. Y ¡ojo! ocupando pantalla casi siempre junto al tornado incontrolable que es The Mask. Esto último tiene mucho mérito.

Sí bien no hay dudas de que Carrey es el auténtico rey de la función, no lo es menos que Diaz fue el gran descubrimiento del film. Aquí lució un físico que recordaba, salvando las distancias, al de una joven Marilyn Monroe. Cameron Diaz fue descubierta en una agencia de modelos cuando los productores estaban a punto de ofrecer su rol a la playboy Anne Nicole Smith. Rápidamente se le hicieron pruebas de cámara y, aunque su voz no tenía nada que ver con la de una cantante de cabaret, la contrataron por el potencial que vieron en ella. Destacar que la actriz no usó su propia voz en las canciones y que fue doblada en algunos pasos de baile complicados. Sin embargo, su explosión fue de tal calibre que en los créditos iniciales a su nombre le precede el rótulo “And Introducing”.

El presupuesto del film fue de unos 20 millones de dólares de la época y acabó por recaudar 119 millones a nivel mundial, sin contar su tremebunda aceptación en alquiler y ventas de derechos a televisión y del explotation de la serie de animación a la que dio pie. Conviene puntualizar que en la serie animada nunca se hace alusión a su personaje, y que el papel de Jim Carrey (voz) lo hereda Rob Paulsen. Carrey aceptó salir en un cameo interpretándose a sí mismo, pero Cameron no lo hizo. La actriz se desentendió totalmente del show. Curiosamente, y a pesar de la indudable buena pareja y química que Carrey y Diaz exhibieron en pantalla, no volverían a trabajar juntos en años posteriores. Ambos seguirían sus caminos por separado.

Lo cierto es que ‘La máscara’ acabó por convertirse en un auténtico super-éxito, no solo de 1994, sino de los años noventa. Gracias a ella, Carrey elevó de forma muy superior su caché. Por su parte, Diaz comenzó una escalada de éxitos que la llevó a ser considerada como la novia rubia de América, llegando incluso a alcanzar cuatro nominaciones a los globos de oro. Además, fue de las grandes protagonistas de films comerciales del nivel de ‘La boda de mi mejor amigo’ (P.J. Hogan, 1997), ‘Algo pasa con Mary’ (Farrelly Brothers, 1998), ‘Los ángeles de Charlie’ (McG, 2000) o ‘Gangs of New York’ (Martin Scorsese, 2002).

Por otro lado, Cameron prácticamente se aseguró una buena entrada de ingresos, de forma casi perpetua, cuando ‘Shrek’ (2001) se convirtió en la gran piedra donde se cimentó el crecimiento de Dreamworks a nivel de animación. Ella ponía la voz a la princesa Fiona. Con el paso del tiempo sus apariciones en cines fueron volviéndose más esporádicas. Finalmente, en 2014, dejó de aparecer por la gran pantalla para centrarse en su vida familiar. Sin duda, el cine perdió a una buena actriz y a una de sus grandes musas de la comedia… Quién sabe si algún día anunciará su regreso. Mientras tanto nos quedan sus películas para que su nombre y talento no queden nunca en el olvido. Y hasta aquí este merecido rescate a uno de los rostros claves de la comedia americana de la década de los noventa: la gran e inigualable Cameron Diaz.