Wonder Woman
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Creada por el psicólogo, historietista e inventor William Moulton Marston, y habiendo aparecido por primera vez en 1941 en las viñetas de All Star Comics #8, llega a nuestras pantallas de cine la tercera integrante de la conocida como “Trinidad DC”. Ella es la mejor guerrera del Universo de los DC Cómics y princesa de las amazonas. Agachamos la cabeza y rendimos pleitesía a las amazonas y vamos adelante con esta crítica de Wonder Woman.

“Es nuestro deber sagrado defender el mundo y yo quiero hacerlo”.-Diana Prince.

Crítica de Wonder Woman

Apareció de la nada en Batman v Superman: El amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016) y allí sólo pudimos disfrutar de ella en pequeñas “píldoras” en las que iba entrando y saliendo del film. Ahora, WB y DC le han hecho justicia y nos cuentan, en una película enteramente dedicada a ella, el origen de la mujer maravilla. Y como tal hay que tomarse esta cinta, es decir, ni más ni menos que como “una película de origen de personaje”. Su relevancia radica en ver, por fin, a una superheroína convertirse en la cabeza de cartel y salvadora de todo y de todos. Lo cual es un buen golpe para Marvel/Disney que, con tantas películas como llevan en su universo, no han teniendo el buen ojo de dedicar ni una sola cinta a sus muchas superheroínas. La audiencia mundial ha respondido a esta maniobra del DCEU y ha arropado a la princesa amazona con más de 570 millones, hasta la fecha…

He querido recalcar lo de “una película de origen de personaje” porque eso es lo que nos ofrece Patty Jenkins en su film: la historia de la mujer maravilla y su primera aventura en la tierra de los hombres (repasad el especial Conociendo a Wonder Woman). En este sentido, el libreto del film escrito por Allan Heinberg es fiel a lo que se contó en los inicios de los años 40, así queda expuesto cuando Hipólita dialoga con la pequeña Diana y le cuenta cómo el mismísimo Zeus le insufló vida. Además, en un guiño al “New 52” y a la labor de Brian Azzarello (agradecido en los créditos finales junto a otros artistas del calibre de George Perez), también se deja caer alguna que otra frase acerca de su nuevo origen…

Expuestos los inicios de Wonder Woman, y planteada la situación inicial del enfrentamiento entre Zeus y Ares en un deslumbrante entorno pictórico, el film avanza viendo como la amazona práctica y descubre sus poderes, y se decide a aventurarse fuera de Themyscira en compañía de Steve Trevor, todo ello para detener la I Guerra Mundial (que no la Segunda como sucedía en los cómics). Aquí viene la mejor parte del film, asistiendo a diferentes secuencias divertidas provocadas por la ingenuidad y espontaneidad del personaje y a las continuas advertencias de Trevor en un mundo esencialmente masculino. Luego la película nos muestra el horror de la guerra sin tapujos… y para lo que es una producción de este estilo ahonda lo suyo en las ansias de guerra y violencia de la condición humana, llegando incluso a mostrar en pantalla a un soldado con la pierna recién amputada (destaco esto porque no esperaba ver nada de este estilo en la cinta).

Resaltar que el rodaje del film tuvo lugar en países tan diferentes como Italia o Inglaterra. En Italia se recreó la bellísima isla de Themyscira en la espectacular costa Amalfitana, y en Inglaterra se usaron edificios como el Victoria House, la estación de King’s Cross en Londres, las pistas de la Royal Air Force en Heyford (Oxfordshire) o los estudios Warner Bros. de Leavesden.
La recreación de la época y la ambientación eran muy importantes para Patty Jenkins, dada la exigencia del público actual, así pues, los dólares se les han ido, fundamentalmente, en la recreación de exteriores/interiores y en los fxs de post-producción, con especial atención al clímax final.

Con respecto a la acción, decir que todas las secuencias están gozosamente filmadas, siendo un verdadero disfrute para los que amamos esta clase de cine (de aquí deberían tomar nota muchos de los directores actuales con su dichosa manía de mover la cámara). Ahora bien, hay una pega importante: Jenkins abusa en exceso del uso de cables y del empleo de la cámara “súperlenta”. Hacerlo una vez para una pelea queda bien y cool… pero repetir la jugada en todos y cada uno de los combates mano a mano se llega a hacer cansino.
Por otro lado, las armas de WW también tienen sus respectivos momentos de gloria, tanto las viejas (el lazo de la verdad que luce de maravilla y los brazaletes) como las nuevas (la espada matadioses y el escudo). Y sobre sus poderes cabe decir que la veremos dar colosales saltos, patear traseros alemanes, rechazar balas y levantar algún que otro vehículo pesado. ¿Se podía esperar más? Pues sí, pero me remito a lo que expuse unas líneas más arriba: estamos en un film de orígenes y claramente Diana no ha llegado a descubrir todo su verdadero potencial… algo que si comienza a intuir ya en el final del film…

De la BSO se ha ocupado Rupert Gregson-Williams, que ha empleado un amplio repertorio de instrumentos, tales como: tambores étnicos, violonchelos, cánticos e incluso notas más electrónicas. Destaca, sobre todo, el atractivo tema principal empleado también en los créditos finales en los que se repasa toda la acción del film.

“Tal vez algún día me cuentes tu historia”… Llámala Mujer Maravilla.

En el reparto del film hay que destacar clarísimamente a Gal Gadot. Y hay que destacarla porque la actriz israelita ha hecho un trabajo sensacional. No sólo luce en la presencia física del personaje (para lo que tuvo que trabajar con pesas, subir volumen y entrenar en diferentes artes marciales y con armas), sino que también luce en lo emocional, aportando grandísimas dosis de ingenuidad, espontaneidad, humor, drama… en definitiva: otorga verdadera alma a WW. En serio, no creo que hubieran podido encontrar a una Mujer Maravilla mejor que ella.

La pena es que, salvo excepciones, los demás personajes no están a su altura. Entre las amazonas, la que más se le acerca (e incluso supera en determinadas facetas) es Robin Wright como la amazona Antiope, la encargada de la instrucción militar en Themyscira. Wright está descomunal y transmite un fuerza impresionante en su actuación, tan es así que parece pudiera comerse crudo a un hombre… la pena es que su personaje se pierde en los primeros minutos del film en una decisión muy pero que muy cuestionable… sobre todo porque era la única que de verdad estaba rindiendo a un nivel superior al de Gadot…
Del resto de las amazonas sólo citar a Connie Nielsen que simplemente cumple como la reina Hipólita, cuando en verdad habría cabido esperar mayor majestuosidad de ella.

De los amiguetes de WW puntos positivos para Chris Pine, Lucy Davis y David Thewlis. Chris Pine hace buena pareja y contrapunto con Gadot, y asume a la perfección su rol de Steve Trevor, un héroe secundario que Pine acepta sin una mala cara y sin un mal gesto, todo lo contario. Lucy Davis está muy simpática como la secretaria personal de Trevor y, finalmente, David Thewlis está bien como el superior jerárquico de Trevor, la verdad, pocas o ninguna película hay en la que este actor lo haga mal.

Las decepciones vienen con el grupo de amiguetes de Steve Trevor y con los villanos del film. Los amiguetes de Trevor son interpretados por Saïd Taghmaoui (Sammer, el “actor”), Ewen Bremner (Charlie, el tirador) y Eugene Brave Rock (el jefe indio). Los personajes de este trío de intérpretes son típicos y tópicos hasta aburrir, no estorban ni molestan pero tampoco sobresalen… y si no estuvieran en la película tampoco habría pasado nada…

Finalmente nos quedan los villanos que, al igual que sucedió enEscuadrón Suicida (David Ayer, 2016), son lo peor de la propuesta, estándo poco o nada definidios y siendo malos porque sí… pues nada se profundiza en ellos. Es el caso de Danny Huston que da vida al General Ludendorff, limitándose a poner cara de malo-malísimo y a esnifar cada tres por cuatro un misterioso gas azúl cuya procedencia no se termina de aclarar… A su lado, Elena Anaya hace lo que buenamente puede como la especialista química Maru. Es una pena que los esfuerzos de Elena con tan interesante personaje (en apariencia externa, todo sea dicho) queden en nada porque nada se nos cuenta de Maru. En mera anécdota queda el intento de Steve Trevor de profundizar en su psique…

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Wonder Woman, ¿es esta la mejor película del DCEU como mantiene buena parte de la crítica especializada? No. ¿Es la más cuidada? Probablemente, sí. A nivel personal, y dentro de lo que es este universo, me sigo quedando conEl hombre de acero como ejemplo (tremendamente menospreciado) de lo que es currarse un gran film de superhéroes de manera global. WW es una destacada película de orígenes y de la transformación de una niña en una mujer hecha y derecha, pero tampoco la convirtamos en algo que no es (una obra maestra o casi) en favor de una propaganda decididamente interesada… flaco favor le haríamos al film y al personaje.