El Hombre de Acero
Comparte con tus amigos










Enviar

Rodeada de una enorme expectación y con la sombra de Christopher Reeve pisándole los talones, en 2013 llegó a nuestras pantallas ‘El Hombre de Acero’, la que por entonces era la última aventura cinematográfica de Zack Snyder. Es evidente que con cada película de Superman se suscita la misma pregunta: ¿esta vez sí? Juntos, en esta fortaleza de soledad llamada Cineycine, trataremos de encontrar la respuesta.

“Les darás a los habitantes de la Tierra un ideal por el que luchar. Se apresurarán a seguirte, tropezarán, caerán. Pero al final se unirán a ti en el Sol”.-Jor-El.

El Hombre de Acero

Crítica de El Hombre de Acero.
Cuando se anunció este proyecto reconozco que me mostré muy escéptico, una sensación que de buen seguro compartía mucha gente. Los motivos eran diversos… Por un lado estaba Zack Snyder, un director que nunca ha sido santo de mi devoción por lo excesivo que es su estilo. También tenía muy presente esa moda actual del cine que consiste en mostrar grandes alardes visuales para tapar las carencias. Y, obviamente, estaba el personaje de Superman, un superhéroe muy peculiar que por su tremenda humanidad y valores no termina de encajar con el arquetipo con que el público suele identificarse. No obstante, mantenía un hilo de esperanza que con cada trailer, con cada noticia, se iba reforzando. Quizás fuera porque la ilusión me podía o quizás porque esa es la magia de los trailers, pero lo importante es que esta vez creo que hay buenas noticias.

Superman es un personaje que a lo largo de las décadas ha ido evolucionando, cambiando. Pero se ha mantenido vivo y tras 75 años sigue siendo un modelo para la industria. No obstante, y aunque parezca extraño siendo tan popular, siempre ha sido un personaje difícil de adaptar a la gran pantalla. Quizás el que más. A lo largo de estas últimas semanas, en Cineycine hemos ido repasando todas las películas que ha dado el hombre de acero, desde la enorme Superman de Richard Donner hasta la terribleSuperman IV, pasando por Superman Returns, que buscaba resucitar al emblemático superhéroe de la DC tras veinte años en la sombra. Todo invitaba al pesimismo, puede que sea porque perdíamos la esperanza o quizás también porque la sombra de Christopher Reeve es muy alargada. Hasta ahora.

Man of Steel

Al principio hablaba del estilo excesivo y deslumbrante de Zack Snyder, pero vale la pena reconocer que tras experimentos mareantes como Sucker Punch o adaptaciones cuestionables como Watchmen‘, esta vez ha encontrado un rumbo mucho más apropiado, incluso equilibrado, dejando a un lado ese horroroso abuso del slow-motion que tanto le ha caracterizado siempre. Mezclando la épica con el desparrame visual, pero siempre sin olvidar el lado más humano de un superhéroe que se siente solo en el universo. Mezclando el drama con la acción más extrema. Así es como ha conseguido entregarnos una poderosa obra fílmica que, a pesar de su estridencia y sus excesos, consigue pasar la prueba con gran nota.

Pero en este proyecto quien más presión tuvo que soportar fue Henry Cavill, un actor que muy poca gente conocía y que tomó el testigo de Brandon Routh para interpretar a Superman. Toda una papeleta, porque si algo pesa en esta franquicia es la herencia dejada por Christopher Reeve. Afortunadamente Henry Cavill consiguió que brevemente olvidemos cualquier antecedente, lo cual es ya un éxito. No sólo con un portentoso físico, trabajado durante horas de entrenamiento, sino también con unas dotes interpretativas suficientes para resolver el papel. Obviamente no todo son buenas noticias, Cavill falló en lo mismo que falló Routh: la incapacidad de disociar a Kal-El de Clark Kent. Dos personajes, dos personalidades, algo que, en mi opinión, es vital y que no termina de funcionar. Por eso debo certificar una vez más que Christopher Reeve es eterno.

El equipo de Snyder no quiso arriesgar en exceso, por eso una vez más se nos cuenta el origen de Superman y por qué es enviado a la Tierra, dividiendo la película en dos partes diferenciadas. Y aquí es cuando, una vez más, la película consigue superar a todo lo visto hasta ahora, mostrando un Krypton esplendoroso y tecnológicamente avanzado, mucho más apropiado que los escenarios asépticos y fríos de Richard Donner. También es aquí donde Russell Crowe entra en escena, un Jor-El que se aleja mucho de aquel Marlon Brando etéreo y atemporal. Un Jor-El que pelea y defiende a su familia. Es en este momento donde también se nos revela el nombre del enemigo: el General Zod. Nuevamente una clara referencia a las películas originales, aunque debo decir que es todo un acierto haber prescindido por fin de Lex Luthor.

General Zod

Y Zod está genialmente interpretado por Michael Shannon, todo un veterano que consigue dotar al personaje de un odio visceral, extremo y malsano. Junto a él una kriptoniana con muy malas pulgas de nombre Faora, que curiosamente lleva de acompañante a una enorme mole que le pondrá las cosas difíciles a Superman. Tres villanos, una vez más se hace imposible no pensar en Superman II‘.

Y si la primera mitad de la película sirve para mostrarnos en clave dramática el origen de Kal-El y su camino hacia la edad adulta, en la segunda mitad asistimos a una ópera magna como pocas veces se ha visto. Combates brutales, sorprendentes y fantásticamente rodados que hasta ahora nunca habíamos visto en una película de Superman. Una destrucción sin paliativos que sirve para mostrarnos también qué tipo de sacrificios está dispuesto a realizar Kal-El para proteger a la humanidad.

Podríamos hablar también de las licencias, que hay unas cuantas y algunas de ellas importantes pero, francamente, creo que no merece la pena. Incluso el hecho de que Perry White sea negro es mejor tomárselo con filosofía. Como he dicho al principio, Superman ha cambiado con los años y es difícil que todo el mundo tenga lo mismo en mente cuando se dispone a ver una película suya. Recordemos que al principio era un superhéroe que ni siquiera volaba, sólo daba potentes saltos. Así que lo mejor es disfrutar con lo visto y dejar los debates sobre esas licencias para otro momento, sobre todo porque hacerlo aquí implicaría fastidiarle la película a nuestros lectores.

Superman

Conclusión.
Poco más puedo añadir a lo expuesto a lo largo de esta crítica de El Hombre de Acero, esta película invita a largos y jugosos debates pero lo primero es verla y disfrutarla. Creo que ningún aficionado al cine de superhéroes debería perdérsela. Probablemente estemos ante una de las mejores películas de la DC que se ha hecho hasta ahora, aunque no necesariamente la más taquillera. Superman es especial, y esta película logra ofrecer todo aquello que uno espera cuando va a ver una película de Superman. Bueno, casi todo.