Hellraiser
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Titulada en España ‘Hellraiser. Los que traen el Infierno‘, la película supuso el debut en la dirección del escritor británico Clive Barker, que logró convertir en auténticas criaturas de culto a los Cenobitas: un grupo de siniestros demonios con tendencias sadomasoquistas que procedían del mismísimo infierno y que provocaron auténtico pavor cuando se asomaron por la gran pantalla en el ya lejano 1987.

Este terrorífico clásico se define en pocas palabras como un perturbador relato plagado de horror, sangre y muerte. Una indiscutible obra maestra del cine de terror que aún en nuestros días produce escalofríos gracias a una ambientación digna de la peor de nuestras pesadillas, algo que sumado a una sucesión de escenas no aptas para todos los públicos y a una historia original que se encuentra arropada por unos impactantes efectos especiales, convirtieron esta película en una pieza imprescindible difícil de superar.

Somos exploradores de las regiones del más allá de los sentidos. Ángeles para unos… Demonios para otros…“.

Pinhead

Crítica de Hellraiser

Cuando uno es sólo un niño siempre tiende a magnificar, e incluso a sobrevalorar, aquellas películas de terror de nuestra infancia, las cuales se nos venían a nuestra mente todas las noches al acostarnos y nos provocaban pavor al recordar, bajo las sábanas, las crudas secuencias que se nos grabaron en la retina en aquel momento. Pero con el paso de los años y nuestra madurez, seguramente hemos ido midiendo muchas de aquellas deliciosas cintas con otro rasero, juzgándolas de un modo más serio y objetivo. Y obviamente, tras un nuevo visionado años después, comprendemos que no eran para tanto ni son ya capaces de provocarnos las sensaciones que nos hacían sentir cuando teníamos tan sólo 10 años.

Pero por otra parte, algunas otras de aquellas películas que nos marcaron siguen siendo verdaderas obras de terror que nos inquietan tanto o más que antaño, y que no por el paso del tiempo van a dejar de impactarnos e incluso invadirnos de angustia. Precisamente una de esas películas que, dicho sea de paso, me aterrorizó cuando era sólo un crío y que sigue haciéndolo en la actualidad, es Hellraiser, que independientemente de su fidelidad o no con respecto a la novela original (y que por cierto, desconozco), como ejercicio cinematográfico de horror funciona a la perfección desde el minuto 1 al 94.

Hellraiser

Precisamente una de las claves del éxito de esta película y su capacidad para inquietar incluso al espectador más versado en el género es su ambientación y atmósfera sórdida y malsana que planea durante toda la trama, sobre todo durante las escenas en las que aparecen los Cenobitas (terroríficos) y Frank, el ser monstruoso que co-protagoniza la cinta y cuya primera aparición resulta sencillamente pavorosa y apoteósica. Aquí no cabe ni un ápice de humor negro, ni de sarcasmo ni de ironía (elementos que funcionan a la perfección en sagas como Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street, que también giran en torno a asesinos sobrenaturales como son los Cenobitas), sino que es el propio horror, la crudeza visual, los tremendos efectos especiales y el mismísimo infierno lo que invade la pantalla en cada instante de proyección, no dando lugar ni a un mínimo guiño de complicidad humorística al espectador, algo que sí sucede en multitud de films de género que no se toman en serio a sí mismos quizás por su incapacidad de provocar lo que sí transmitió Barker con esta película.

Frank

Así pues, hablar de Hellraiser es hablar de una tremenda y dura visión de ‘La nueva carne’ (con ecos de la obra de Cronenberg o Lovecraft) entremezclada con sangrientos elementos sadomasoquistas proporcionados por Pinhead (un increíble Doug Brarley en el papel de su vida dando vida a un personaje iconográfico del cine fantástico) y sus excéntricos secuaces, que eran nada más y nada menos que humanos asesinados a manos de otros Cenobitas y que, en su regreso del inframundo, conservan los rasgos y el aspecto con el que murieron, siempre haciendo gala de una indumentaria plagada de objetos punzantes que atraviesan la carne, peircings, garfios y ropas de cuero. Sin duda se trata de toda una tétrica fábula del dolor y del placer.

Cenobitas

Hellraiser es sufrimiento, sufrimiento al que son sometidos los pobres protagonistas de la película a manos de unos demonios que prometen ofrecer placer ilimitado pero que, inevitablemente, lo llevan a cabo a través de la sangre, la destrucción y la amputación de cuerpos. Hablar de Hellraiser es hablar de una película ya mítica que se sostiene sobre un guión sencillo pero bien elaborado y coherente plagado de sorpresas, sustos y tensión, y que está salvajemente condimentado con brutales dosis gore que impactan visualmente como pocas veces se ha logrado en un film de terror/gore (donde no nos engañemos: en la mayoría de las ocasiones nos tomamos a guasa este tipo de secuencias quizás por la incapacidad, vuelvo a repetir, de numerosas películas de género que no son capaces de hacer sentir aquello para lo que están filmadas).

Frank

Todo esto combinado con una estética y elegancia sublimes, así como unos efectos especiales y decorados que como siempre afirmo dejan a la altura del betún a los Fx empleados actualmente, convierten ‘Hellraiser’, desde el humilde punto de vista de un servidor, en uno de los films de terror más carismáticos, eficaces y memorables de la historia del cine contemporáneo. Una obra maestra seguida por una excelente (aunque inferior) segunda entrega y que se prolongaría a lo largo de siete secuelas más (más una novena parte y un remake en proceso), la mayoría de ellas ya prescindibles.

Hellraiser

Hellraiser. El inicio del proyecto

Año 1985. Se acababa de estrenar en Londres el film ‘Underworld’, una cinta de corte fantástico dirigida por el director de origen ruso George Pavlou, y dos amigos que habían ido a ver la proyección con especial ilusión salieron del cine bastante insatisfechos con el resultado de la película, especialmente uno de ellos, el novelista británico Cliver Barker, quién había sido el guionista de la película. “Tan sólo he sido capaz de reconocer dos líneas de diálogo. Me parece que la única forma de hacer las cosas bien es haciéndolas tú mismo”, le digo Barker a su compañero, el actor de teatro Doug Bradley.

Hellraiser

Un año después, tras volver a sufrir la misma experiencia con el film ‘Rawhead Rex’, nueva película de Pavlou también basada en otra de las novelas de terror de Barker (‘Rex, el hombre lobo’), el famoso novelista británico decidió encargarse personalmente de todas y cada una de las nuevas adaptaciones al cine de sus cuentos de terror. Barker ya gozaba de un enorme prestigio literario gracias a sus cuentos de terror y a sus novelas, así que encontrar financiación para su primer proyecto cinematográfico le resultó más fácil de lo esperado, aunque por otra parte era arriesgado levantar un proyecto como este, dado que un film de estas características no era demasiado habitual en el cine Inglés de entonces. Tras redactar un primer guión basado en la novela ‘The Hellbound Hearth’, y cambiar su título inicial, ‘Sadomasochist from Beyond the Graven’ (‘Sadomasoquistas de más allá de la tumba’), por el definitivo ‘Hellraiser’ (‘Alzador de Infiernos’), Barker consiguió levantar la película gracias al concurso de la modesta compañía productora inglesa ‘Film Future’ y del apoyo de la distribuidora norteamericana ‘New World’, la que aportó bastante al millón de dólares que costó la producción cuando sus ejecutivos accedieron a ver algunas escenas filmadas, dando el visto bueno a las mismas.

Hellraiser

El reparto y los Cenobitas

El reparto se compuso por actores prácticamente desconocidos para el gran público; Ashley Laurence, que interpreta a Kirsty Cotton, la muchacha que deberá de enfrentarse a los demonios. Por otra parte tenemos a Andrew Robinson como Larry Cotton, el padre de Kirsty. La actriz británica Clare Higgins como Julia, la esposa de Larry y madrastra de Kirsty. Y por último el también inglés Sean Chapman como Frank, hermano de Larry y amante de Julia. Aunque las joyas de la corona del reparto son los Cenobitas, seres de otra dimensión capaces de provocar placer a través del dolor, que sin duda se trata de los personajes más originales del cine fantástico de los 80 junto con Freddy Krueger.

Julia

Los Cenobitas son “Ángeles para unos, demonios para otros”; criaturas que viven para proporcionar placer a través del dolor pero que al mismo tiempo no dejan de sufrir durante ese proceso. El actor y amigo íntimo de Barker, Doug Bradley, fue el elegido para meterse en la piel (y en los clavos) de Pinhead, líder de los Cenobitas, mientras que los actores que interpretaron al resto de Cenobitas fueron Nick Vince como ‘Castañeante’, Simon Bambord como ‘Bola de manteca’, y Grace Kirby como la Cenobita femenina, apodada como ‘Garganta profunda’.

Pero sin lugar a dudas, el personaje que se llevó la palma en lo que refiere a crítica y público fue Pinhead, creado gracias a los increíbles efectos de maquillaje obra de Bob Keen (‘Aliens‘, ‘Los Inmortales’). Keen diseñó el aspecto físico de los Cenobitas tras largas conversaciones con Barker sobre su fisonomía. Según Doug Bradley, Pinhead se inspira en una descripción que proporciona el escrito de la novela: Cada centímetro de su cabeza estaba tatuado con un intrincado cuadriculado y en cada intersección de los ejes verticales y horizontales se había insertado hasta el hueso un enjoyado alfiler. Su lengua estaba decorada de forma similar. La imagen descrita aquí por Barker es sustancialmente diferente de lo que apareció finalmente en la pantalla. Las joyas en los extremos de las agujas han desaparecido (una pesadilla para el iluminador, entre otras cosas) y también lo han hecho las agujas en la lengua. El cambio más significativo es el patrón del cuadriculado: tatuado en la cabeza según el libro, pero para la película se había convertido en cicatrices nunca curadas, como se muestra vívidamente en una de las secuencias de ‘Hellbound: Hellraiser 2. Seis horas diarias eran necesarias para convertir a Bradley en el jefe Cenobita.

Cenobitas

La novela

Y finalizamos esta crítica de Hellraiser hablando sobre la novela en la que el film se basa. Un artículo redactado por nuestro compañero colaborador Dc Fan.

Recientemente tuve en mis manos la novela de Clive Barker y decidí comprarla. Es una lectura muy amena a un precio sumamente asequible. Inclusive, me parece una genial lectura para aquellos que no sean asiduos lectores. El libro consta de solamente unas 154 páginas, además los capítulos son relativamente cortos y de letras y espacios grandes. Yo me lo leí en dos días porque no disponía de más tiempo, pero seguramente si le dedicas más horas te lo puedes leer fácilmente en una tarde. Además de costar alrededor de unos 14 euros.

Solamente descubrí dos diferencias importantes entre el libro y la película: la primera es que Kirstie no es la hija del protagonista (Rory), sino una amiga. Y la segunda es que se le da más profundidad al personaje de Frank. Por lo demás es tal cual la misma versión que la película.

Me parece entender porque Clive Barker decidió hacer en la versión película a Kirstie hija del protagonista. Y es que entiendo que para muchos sería demasiado pedir que su personaje actuara como tal siendo simplemente una amiga. Y sobre el personaje de Frank, siempre es agradable conocer algo diferente de lo que ya conocemos.

Personalmente no lo considero una lectura imprescindible, más aun teniendo en cuenta que es prácticamente clavado a la película. Tampoco me produjo el miedo que sentí al leer ‘El Exorcista’. Pero para aquellas personas que sean fan de la saga o deseen introducirse al mundo de la lectura me parece un muy buen libro. Preferiblemente leerlo por la noche.

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