Encerrado
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En 1989 Sylvester Stallone y Donald Sutherland se vieron las caras en la gran pantalla. Qué prevalecería: ¿La fuerza arrolladora de Stallone o la cruel frialdad de Sutherland? ¡Salgamos de dudas! Llegó la hora de visitar el infierno de Gateway para cumplir condena en… ‘Encerrado’.

“Bienvenido a Gateway, Leone. Te estábamos esperando” (Drumgoole)

Crítica de Encerrado

A finales de los ochenta, y principios de los noventa, Stallone decidió volver a las raíces de sus personajes heróicos. Este regreso al “origen” se produjo con ‘Encerrado’ y ‘Rocky V (John G. Avildsen, 1990). La jugada, en términos de taquilla, no salió como se esperaba. Además, la entrada en la década de los noventa de un tipo de héroe más chulesco hizo que Sly decidiera abandonar a sus personajes emblemas durante un lustro. Finalmente, recuperaría para la causa uno de sus roles clásicos de héroe de la calle en Daylight: Pánico en el túnel (Rob Cohen, 1996).

Regresando con ‘Encerrado’ puedo decir, sin miedo a equivocarme, que es uno de sus grandes films. Me refiero a esas producciones enfocadas de forma más modesta, o que no acabaron siendo sagas o mega-éxitos de taquilla. ‘Encerrado’ tiene todo lo que se le puede y debe exigir a un film de este tipo. Aunque, en su momento, fue vapuleada por la crítica, el tiempo la ha situado entre una de las películas carcelarias mejor rodadas y más disfrutables que se hayan visto. Esto último, y dada la gran cantidad de films del mismo tipo, habla muy bien de cómo fue rodada, interpretada y ambientada.

La cinta costó algo más de 20 millones de dólares y debía ser la primera de una serie de colaboraciones de Stallone con Carolco. No obstante, el contrato se anuló tras la quiebra de la compañía algunos años más tarde. El film fue distribuido en cines por Tristar el 4 de agosto de 1989. El estreno resultó desolador con un sexto puesto en su primer fin de semana. En una carrera a modo de hormiga acabaría haciendo 22 millones de dólares en su paso por cines. Finalmente, el mercado del alquiler y las reposiciones de televisión la alzarían como una gran y reivindicable obra dentro de la filmografía de Sly.

“NTF, Frank. Tú me lo enseñaste” (Dallas)

Todos los componentes de ‘Encerrado’ funcionan por un factor determinante e intrínseco del film: la veracidad. La prisión donde se filmó el grueso del rodaje era una cárcel de verdad donde, en aquel momento, estaba encerrado Chuck Wepner. Los propios guardias que interpretaban a los agentes en la cinta, y los mismísimos presos, fueron seleccionados para ser extras. Incluso Wepner fue invitado por Stallone para tener un rol secundario en el film, que este declinaría por considerarlo deshonroso. A posteriori, aparecería en televisión exclamando que Stallone estaba contando su vida de nuevo en ‘Encerrado’, al igual que habría hecho con Rocky (John G. Avildsen, 1976).

Respecto al guión, Stallone se encargó de pulir los diálogos del film una vez en el set. Esto se debió al retraso para terminar el libreto. Un libreto que, cuando dio comienzo la producción, aún estaba siendo redactado debido a la premura para filmar la cinta y el escaso tiempo de disponibilidad de Stallone para rodar sus escenas. Esto llevó a Sly a idear, por ejemplo, el tremebundo y mítico partido entre los reclusos en el embarrado patio de la prisión. Estas brutales secuencias de rugby fueron protagonizadas por Sylvester sin ningún doble y en un solo día. Por lo demás, el script contiene un buen puñado de frases y sentencias carcelarias memorables.

“No es un partido, es una lección”

Detrás de las cámaras se puso John Flynn, todo un currante de Hollywood. Su crédito más destacado antes de este film era la mitiquísima ‘El ex-preso de Corea’ (1977). Flynn fue contratado después de que James Woods le diera a Stallone buenas referencias suyas. Woods y Flynn habían trabajado juntos en ‘Best Seller’ (1987). Tras filmar ‘Encerrado’, su obra más redonda, Flynn rodaría ‘Buscando justicia’ (1991), thriller de acción a la mayor gloria de Steven Seagal. Finalmente se despediría de la primera base con una película de serie B de culto: ‘Juego mortal’ (1994).

En la película también brilla la magnífica banda sonora del Maestro Bill Conti. Aquí tenemos unas composiciones melancólicas que se vuelven totalmente frenéticas, agresivas y repletas de tensión en los minutos finales. Minutos en los que Leone (Stallone) intenta emprender una rabiosa escapada del penal.

“Aquí no hay nada muerto hasta que no está enterrado” (Leone)

En el reparto nos encontramos con un soberbio Sylvester Stallone como Frank Leone aka “preso 510” en Gateway. Haciéndole frente tenemos a un odioso Donald Sutherland como el sádico alcaide Drumgoole. La interpretación de éste último como el villano de la función es, sin duda, el elemento diferencial para que la cinta suba varios peldaños en su global. Cada vez que aparece en pantalla uno desea que Leone ajuste cuentas con él. Algo que todos sabemos que acabará ocurriendo tarde o temprano. Para la historia quedan los últimos minutos donde se da rienda suelta a la acción y Leone pasa al ataque. Todo esto ante el estallido de gozo de Drumgoole que ve abierta la veda para finiquitar su venganza.

En el bando de los aliados de Leone encontraremos a sus compañeros reclusos: Frank McRae (Eclipse), Larry Romano (Primera base) y Tom Sizemore (Dallas). Fuera de la prisión le espera Darlanne Fluegel encarnando a su novia, Melissa. De todos ellos merece destacarse la nerviosa recreación de Sizemore como Dallas, un tipo que quiere fugarse de Gateway. También destaca McRae como el gigante y bonachón Eclipse.

En el otro bando encontramos como colaboradores de Drumgoole al durísimo John Amos (Meissner) con sus gafas de sol de espejo con patas invisibles. Y al inimitable Sonny Landham como Chino Webber, un preso que recibe órdenes directas del alcaide. Su misión es minar la moral y el físico de Leone desde el minuto uno. Pequeño rol, de los primeros de su carrera, para el hoy muy conocido Danny Trejo como uno de los miembros de la banda de Webber.

“Señor Meissner, lleve al preso al agujero” (Drumgoole)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Encerrado, una de las películas carcelarias mejor rodadas de los ochenta. Resulta más amable y con más acción que ‘El tren del infierno’ (Andrey Konchalovsky, 1985), otra grande del género y coetánea de esta que tampoco fue precisamente un éxito de taquilla. En definitiva, ‘Encerrado’ es una pequeña pero gran joya dentro de la carrera de Sylvester Stallone.

Tráiler de Encerrado