Asesinato en 8mm
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El guionista de ‘Seven’ (David Fincher, 1995), Andrew Kevin Walker, se une a Joel Schumacher en esta película. “Algunas puertas nunca deberían abrirse cuando la verdad es más fuerte de lo que puedes soportar”. Nicolas Cage busca la verdad en… ‘Asesinato en 8mm’.

“Abuelo, si bailas con el Diablo… el Diablo no cambia, el Diablo te cambia a ti” (Max)

Crítica de Asesinato en 8mm

Joel Schumacher necesitaba recuperarse después del descalabro a todos los niveles que supusoBatman y Robin (1997). Para ello buscaba algo que le devolviera la vena provocativa de sus primeros films. Algo polémico, en un ambiente más sórdido y que fuera una película para adultos. Así fue como Sony/Columbia le envió el libreto de ‘8mm’, film que acababa de dejar pasar David Fincher. El director nacido en Denver había renunciado a falta de una estrella que se atreviera a sumergirse, a su lado, en un nuevo descenso a los infiernos tras su memorable ‘Seven’ (1995).

Sony/Columbia, ya con el sí de Schumacher, contactaron con Russell Crowe, recién salido de ‘L.A Confidential’ (Curtis Hanson, 1997). Crowe dio su aprobación al libreto pero, al mismo tiempo, el agente de Nicolas Cage mostró su interés. Con el interés de Cage, en Sony cambiaron de parecer y abandonaron la idea de Crowe y de un presupuesto bajo. Así las cosas, pasaron a una producción importante con una de las súper-estrellas del momento, Nicolas Cage.

La inflación de la inversión acarreó algunos en cambios en el tono oscuro de la cinta. Andrew Kevin Walker se encontraba trabajando paralelamente en los guiones ya en rodaje de ‘El club de la lucha’ (David Fincher, 1999) y ‘Sleepy Hollow’ (Tim Burton, 1999). Para ayudarle se contrató a Nicholas Kazan (script-doctor) con vistas a que rematara los puntos de fricción que necesitaban resolverse. Al mismo tiempo se mantuvo a Kevin Walker como único autor del libreto por motivos promocionales.

El rodaje se prolongó desde febrero hasta mayo de 1998 en localizaciones de Nueva York, Pennsylvania, Miami y Los Ángeles. El presupuesto oficial fue de 40 millones de dólares. El film se estrenó un 26 de febrero de 1999 recaudando 96.618.699 $ mundiales. Su éxito raspado dio pie a una secuela para el mercado del video, ‘8MM2’ (2005), sin Schumacher ni Cage.

‘Asesinato en 8mm’ (1999) fue, y sigue siendo, una de las mejores películas del muy irregular Joel Schumacher. También de su, por entonces, súper-estrella, Nicolas Cage. Estamos ante un largometraje que se adhiere a la fórmula del típico film entorno a la figura del detective privado. Todo para narrar un descenso a los infiernos de la mente y el alma humana, y no figurativa sino literalmente. Y lo hace arrojando algo de luz a un mercado ilegal mundial. Un mercado oscuro que, por mucho que nieguen su existencia, es real: el de las snuff-movies, un paso más allá del cine pornográfico. Aquí un (o una) joven acude a grabar una escena para una supuesta película de adultos y se encuentra con que en realidad van a grabar su sodomización y muerte.

Estamos ante un film que no escatima en imágenes truculentas y que permite a Joel Schumacher adentrarse en un estilo cinematográfico que le va como anillo al dedo. Un estilo del que parece disfrutar como un enano. ¡Ojo a la escena en donde Tom y Max acuden a visitar las oficinas del productor Dino Velvet!

Toda la fotografía a cargo de Robert Elswit es un prodigio. La misma se fusiona perfectamente con los estados de ánimo del protagonista y las diferentes localizaciones. Lugares por los que el detective se mueve a medida que las pistas le llevan de un sitio a otro. Por su parte, la música acompaña de forma siniestra y ciertamente innovadora a la trama. Atención al uso de una canción de reminiscencias étnicas muy marcadas cuando Tom llega a Los Ángeles y comienza a conducir con su descapotable por la llamada “Meca del cine” californiana.

El reparto de ‘8mm’ es de esos que uno diría que nació para esta película. Todos lucen perfectos en sus papeles. Nicolas Cage va en modo “tumba abierta”. Descomunal actuación por parte de un Cage muy controlado durante todo el metraje… Hasta que ya no puede aguantar más toda la mierda que va tragando a medida que avanza más y más en el caso. Así hasta acabar estallando en una épica secuencia “made in Cage”. Aquí tenemos al actor al servicio del guión, y no al mito entregándonos su show. Tal y como sucede actualmente en la gran mayoría de sus VOD.

Joaquin Phoenix también tiene muchos y buenos momentos, la gran mayoría como compañero a la fuerza del personaje de Cage. El suyo es un destacado papel sobre un dependiente de un sex-shop que siempre quiso ser músico… pero sabe que el tiempo ya se le pasó.

Papeles de peso para el fallecido James Gandolfini (Eddie), Peter Stormare (Dino Velvet) y Anthony Heald (Longdale). Gandolfini, como siempre, a un gran nivel cuando le tocaba dar vida a personajes desagradables. Stormare con menos minutos pero marcándose un papel tan cerca del descontrol como suele acostumbrar. Interpreta a un productor de sexo adulto que se cree Orson Welles. Por último, mención para Anthony Heald, el inolvidable Doctor Frederick Chilton de ‘El silencio de los corderos’ (Jonathan Demme, 1991).

En importantes papeles femeninos veremos a Catherine Keener como la esposa de Tom Welles y Amy Morton como la madre de la joven vista en la película. Su figura vendría a ser el “mcguffin” del film. La joven de la snuff-movie, Jenny Powell, tras su aparición en ‘8mm’ no volvería a rodar nada más. Para cinéfilos atentos queda la fugaz aparición, pasando el mocho, del hoy muy conocido Norman Reedus. Este fue uno de sus primeros papeles hablados en cine.

“¡Qué más quieres saber! ¿Viste la película, no? Pues ya sabes el final” (Eddie Poole)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Asesinato en 8mm, una tétrica vuelta de tuerca al típico cine de detectives. Esta cinta guarda innegables paralelismos con ‘Hardcore: un mundo oculto’ (Paul Schrader, 1979) y junto a ella forma el díptico definitivo de este tipo de cine. Cintas de culto que intentan arrojar algo de luz y verdad al submundo del mercado ilegal pornográfico. Para la historia queda el enorme descenso al infierno de su protagonista, Tom Welles, un sensacional Nicolas Cage cuando aún era una de las grandes estrellas de Hollywood y, decididamente, un actor sin miedo.

Tráiler de Asesinato en 8mm