Aliens, el regreso

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En el lejano 1979 un desconocido Ridley Scott sorprendió a todo el mundo con un magistral film titulado Alien, el octavo pasajero‘; cinta que se convirtió, con el paso de los años, en una incuestionable obra maestra del cine de terror/ciencia ficción y en una de las películas más revelantes y míticas de todos los tiempos. Varios años después, un joven James Cameron fue contratado para continuar la historia, aunque el carácter que decidió imprimirle a la misma iba a diferir considerablemente con respecto al del film original. Pero el resultado final fue tan espectacular como sorprendente, logrando contra todo pronóstico una de las mejores segundas entregas jamás realizadas, lo que llevó a la película a alcanzar rápidamente la categoría de culto. Esta sobresaliente secuela se tituló ‘Aliens, el regreso’, y es el mejor ejemplo de que el dicho “segundas partes nunca fueron buenas” no siempre se ajusta a la realidad.

Aliens, el regreso

Crítica de Aliens, el regreso.
No debe resultar nada sencillo ponerse al mando del rodaje de la segunda entrega de una de las mejores películas de terror de la época y del cine moderno en general sin caer en el error, en la precipitación y en la imitación. Sin embargo, un joven realizador llamado James Cameron no sólo consiguió filmar una continuación a la altura de las circunstancias, sino que además logró superar a su antecesora en varios aspectos, entre ellos, la recaudación en taquilla. Ni más ni menos que 131 millones de dólares cosechó su impresionante cinta en el mercado Internacional.

James Cameron comenzó su carrera como realizador de largometrajes con la insufriblePiraña 2: Los vampiros del mar(1981), aunque anteriormente ya había debutado en la dirección con un cortometraje de 12 minutos de duración titulado ‘Xenogenesis’ (1978). Pero tan sólo tres años después de la secuela del mítico film de Joe Dante, un iluminado Cameron dio el campanazo en el mundo entero con Terminator (1984), incuestionable obra maestra del cine de ciencia ficción que contó con un presupuesto ínfimo y con unos medios verdaderamente escasos. Tras demostrar su valía y habilidad convirtiendo un barato producto de Serie B en un auténtico film de culto, le llegó una oportunidad única para poder consagrarse en Hollywood. Y esa oportunidad irrechazable se llamaba ‘Aliens, el regreso’, secuela de una película que allá por el 1979 había aterrorizado a propios y extraños gracias a la buena labor tras las cámaras de un por entonces desconocido Ridley Scott.

Aliens, el regreso

A priori, Cameron lo tenía sencillo para abrirse hueco en la potente industria cinematográfica norteamericana, ya que los productores le aseguraron un presupuesto holgado y un reparto de calidad para continuar una historia que no necesitaba una reinvención dado el abrumador éxito de su predecesora. Pero Cameron no estaba tan seguro de esto último, ya que rodar una película similar a la insuperableAlien, el octavo pasajerosería poco menos que una temeridad y un suicidio, pues estamos hablando de un film perfecto en todos sus ámbitos: tanto en guión, como en ambientación, tensión y atmósfera sórdida. La solución era pues palpable: dar un cambio radical en el planteamiento y en el concepto… en lugar de limitarse a crear una mera imitación del film original, algo que habría desembocado irremediablemente en un doloroso e inoportuno fiasco que podría haber frenado bruscamente la carrera del realizador.

‘Aliens, el regreso’ contó con un presupuesto cercano a los 19 millones de dólares, sin duda la película más cara de todas las que había filmado hasta ese momento el realizador, incluso superaba en unos pocos millones al presupuesto final del magistral film de Scott. Pero el mayor problema al que se tuvo que enfrentar James Cameron fue elegir el derrotero idóneo que debía de tomar su película para alejarse considerablemente de la cinta original pero sin provocar el rechazo del público. Y el nuevo camino a seguir no era otro que el de la acción por doquier, las apariciones continuadas de los alienígenas y el ritmo frenético sin concesiones; y todo a pesar de no contar con la aprobación inicial de los productores a aceptar dichos cambios. No olvidemos que el secreto esencial del éxito de la primera película fue precisamente el ocultar a la criatura entre sombras el mayor tiempo posible y no mostrarla completamente hasta el final del metraje, ya que una de las técnicas más eficientes para inducir al terror no es otra que a través de la penumbra, el silencio y la inquietud provocada por “aquello que intuimos pero que no podemos ver en su totalidad”. Todo lo contrario que planeaba James Cameron para su film, pues su intención no era otra que dejar ver en pantalla, sin disimulo, decenas y decenas de Xenomorfos atacando sin piedad a todo un grupo de implacables marines, liderados de forma inesperada por una Ripley que se convierte en la auténtica heroína del relato.

Aliens, el regreso

Pese a que ‘Aliens, el regreso’ está claramente enfocada hacía el terreno del cine de acción y el espectáculo, también es una cinta salpicada con buenas dosis de tensión y una atmósfera tremendamente lograda y apocalíptica, sobre todo hacía su parte final, aunque el nivel de terror propiamente dicho desciende bastantes peldaños con respecto a su predecesora; hecho que no evitó que la película se convirtiera en un triunfo a todas luces y, posiblemente, en una de las mejores (si no la mejor) segundas partes de toda la historia del cine contemporáneo. La clave del tremendo éxito de crítica y público que cosechó esta aclamada cinta no fue otra que sus memorables escenas de batalla, además de unos personajes rebosantes de carisma que son llevados al límite de la desesperación por el hecho de verse rodeados por cientos de monstruos: legiones de brutales alienígenas colapsan la pantalla durante la mayor parte del metraje en una consecución de secuencias plagadas de violencia, adrenalina, sangre y ácido que pasaron a la historia precisamente por la crueldad y realismo con que fueron plasmadas en pantalla. Queda de este modo patente que James Cameron concibió esta película como algo totalmente opuesto a ‘Alien, el octavo pasajero‘ en todos los sentidos: si en aquella Ripley apenas disponía de medios para luchar contra su enemigo, en “Aliens” los protagonistas gozan de todo tipo de armamento para hacer frente a una amenaza que deberá ser combatida no sólo con ametralladoras y bombas, sino también con astucia. Y es aquí donde entra nuestra querida Ripley, interpretada por una Sigourney Weaver que logró sin duda una de las mejores actuaciones, tanto a nivel físico como interpretativo, de toda su carrera.

Aliens, el regreso

Puede que “Aliens” no atesore ese elemento terrorífico de su antecesora, pero alejarse de la misma era posiblemente la única manera de asegurar el éxito de esta continuación. Cameron buscó innovar, y lo logró con creces aumentando el factor espectáculo hasta cotas elevadísimas, llevando la presencia en pantalla de los Xenomorfos a un escalafón superior, y deleitándonos con un montaje lleno de fuerza, unos instantes plagados de adrenalina y unos soberbios decorados arropados por una brillante ambientación y puesta en escena. Y todo esto convierte la película en la mejor secuela de toda la franquicia.

Mención especial debemos hacer a un reparto sencillamente magnífico encabezado por una Sigourney Weaver que pasó a la historia con un personaje que, además de mostrar un despliegue físico fuera de lo común, ansía volver a experimentar la sensación de la maternidad al “adoptar” a la pequeña Newt (interpretada por Carrie Henn), una niña superviviente que logró huir de los aliens y que dará pie al elemento más enternecedor de la trama. Por otra parte, el reparto contó con actores de la talla de Lance Henriksen, eterno secundario de nivel elevado que suele robar literalmente los planos a sus compañeros de profesión, algo que vuelve a suceder en esta ocasión con su entrañable papel del androide Bishop, personaje del que Ripley desconfía hasta el último momento debido a su mala experiencia del pasado con el androide que interpretó Ian Holm en el primer film; mientras que Michael Bienh, Bill Paxton, Jenette Goldstein y William Hope se encargan de dar vida al rudo equipo de marines.

Aliens, el regreso

En una clara muestra de que “las chicas también son guerreras”, Ripley nos regala posiblemente los mejores planos de la cinta, los cuales tienen lugar durante el último tercio de metraje con su enfrentamiento contra la Reina Alien: un aterrador e imponente monstruo alienígena que marcó una época en el mundo de los FX; obra, ¡cómo no! del desaparecido Stan Winston. Precisamente estamos hablando de los mejores momentos de la película. Unos minutos sencillamente magistrales que pasarán al recuerdo precisamente por sus efectos especiales, su derroche de tensión y una confrontación final memorable entre una heroína desatada que quiere volver a ser madre, y otra gigantesca y aterradora madre que debe ser derrotada para acabar definitivamente con la colmena de dantescas criaturas. Ni que decir que todo el último tercio de la película es un verdadero festín para el espectador en todos los sentidos.

“Aliens” es una aventura épica imprescindible calificada desde el momento de su estreno como la secuela perfecta (con permiso deTerminator 2‘, curiosamente también de James Cameron). Unos efectos especiales envidiables incluso hoy día a pesar de los avance técnicos, unas actuaciones rebosantes de garra y carisma, y un montaje hyper-violento e inteligente convierten la cinta en un producto para el recuerdo que será difícilmente superado.

Aliens, el regreso

En resumidas cuentas.
Llegando a las conclusiones de esta crítica de Aliens, el regreso, esta primera secuela se puede considerar como un peculiar film bélico plagado de violencia explícita, de secuencias frenéticas, de tensión desmedida y de pura épica en sus momentos más álgidos. Algo que, sumado a un guión excelente, a unos efectos especiales de Oscar y a unas actuaciones para el recuerdo, hacen del film un ejercicio magistral en todos sus ámbitos que creó escuela y que sigue impactando tanto o más que el primer día, a pesar del transcurso de los años. James Cameron logró de este modo, y con creces, rodar una película tan buena como el primer “Alien”, y esto ya son palabras mayores. Su apuesta por ofrecer un producto genial pero radicalmente diferente a lo presentado años atrás por Ridley Scott funcionó hasta el punto de lograr que la película sea considerada una de las mejores secuelas de toda la historia del cine; y por supuesto, la mejor continuación de una franquicia que años después decayó por completo.
Película imprescindible para todo aficionado a la ciencia ficción, al género fantástico y, por supuesto, al cine de acción sin concesiones. Si Alien, el octavo pasajero es una obra maestra incuestionable en su género, ‘Aliens, el regreso’ lo es sin lugar a dudas en el suyo.

Aliens, el regreso

Curiosidades.
-El actor James Remar era el elegido para interpretar el papel de Hicks. Pero a los pocos días de comenzar el rodaje Remar protagonizó una colosal discusión con James Cameron, por lo que éste decidió sustituirle por Michael Bienh.
-Los actores que interpretaron a los marines pasaron dos semanas entrenándose con los comandos de las fuerzas especiales británicas (Special Air Service). El único que se quedó sin dicho entrenamiento fue Michael Bienh que, tras lo ocurrido con Remar, se incorporó tarde al reparto.
-Lo primero que hizo Cameron cuando llegó a los estudios cercanos a Londres en los que se iba a rodar el film, fue pelearse con parte de los técnicos británicos que iban a colaborar en la producción de la película. Cameron finalmente prescindió de sus servicios.
-Para la secuencia en la que el alien se libera en el laboratorio se empleó el mismo truco visual que Cameron había aplicado para mover a las criaturas caníbales en su primera película como director, ‘Piraña 2. Los Vampiros del Mar’. El modelo del alienígena en esa secuencia necesitaba a un equipo de nueve personas para ponerse en funcionamiento.
-A pesar de que en la película parecía que los marines se enfrentaban a cientos de aliens que infestaban la base de los colonos, lo cierto es que sólo se utilizaron seis trajes de alien para rodar toda la película. La multitud de las criaturas se consiguió jugando con los planos en la sala de montaje, ya que en aquel momento no se realizaba aún un trabajo de duplicado de imágenes por ordenador.
-Los rifles que portan los marines son una mezcla de la metralleta Thomsom M1A1 con un Franchi SPAS 12. Se construyeron además armas más pequeñas, las M56 que siguen el modelo de la MG 42 alemana.
-En el momento de rodar la secuela no se conservaba ninguno de los modelos de la nave de salvamento Narcisso con la cual en la primera película Ripley escapaba de la Nostromo. De manera que fue preciso reconstruir el modelo. Para ello los diseñadores sólo contaban con la película anterior como única fuente de inspiración.
-Jeanette Goldstein, que también apareció en Arma letal 2‘ y ‘Terminator 2‘, y que se encargó de interpretar a la marine Vasquez, acudió a las pruebas de casting convencida de que se trataba de un film sobre inmigrantes ilegales.
-En la versión extendida de la película, el papel de la hija de Ripley, la cual podemos ver en una fotografía, es interpretado por la madre de Sigourney Weaver.
-El compositor James Horner tomó prestados algunos de los compases que él mismo había creado e incluido en la banda sonora de ‘Star Trek III: en busca de Spock’. Posteriormente algunas notas de la banda sonora de Aliens fueron empleadas en la promoción de diferentes películas de acción y ciencia ficción, como ‘Starship Troopers’ de Paul Verhoeven.