Terminator Salvation
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Aunque todos esperaban un truñazo del quince, sobre todo por la presencia del terrible McG, este film se proclama como un espectáculo de primera, una masterpiece veraniega con todas las letras que no ofrece ni un instante de pausa, encadenando set pieces de acción una con otra a cada cual más grande. Todo esto da como resultado un film tremendamente disfrutable y una experiencia cinematográfica de primer orden. Bienvenidos a… ‘Terminator Salvation’.

“Tú y yo estamos en guerra. Matasteis a mi madre, Sarah Connor. Matasteis a mi padre, Kyle Reese. Pero a mi no me matareis” (John Connor)

Terminator Salvation

Humanos VS Máquinas: Capítulo IV.
‘Terminator Salvation’ da comienzo en el año 2003, cuando asistimos al primer encuentro con Marcus Wright (Sam Worthington), un preso en el corredor de la muerte, convencido por la doctora Serena Kogan (Helena Boham Carter) para que done su cuerpo a la ciencia. Una vez hecha la presentación de Wright, pasamos al verdadero protagonista y eje esencial de la saga Terminator, el eternamente perseguido John Connor (con el rostro y la voz de Christian Bale), uno de los pilares de la resistencia humana contra la aniquilación de Skynet, que vive con un ojo puesto en el pasado, vital para su futuro y que es la única esperanza humana del presente, aunque eso no lo tiene muy en cuenta el General Ashdown (Michael Ironside) que ve en él sólo a un soldado más con lo prescindible que eso conlleva. Además, Ashdown tiene un as en la manga, un plan para acabar con Skynet e inutilizar su base de operaciones. Pero su plan tiene un gran inconveniente: en la base de operaciones central de Skynet se encuentra retenidos miles de humanos que Ashdown sólo ve como daños colaterales. En cambio, Connor los ve como sus semejantes y no permitirá que estos mueran en vano por los aires de grandeza de un autonombrado General.

Los acontecimientos tomarán tintes épicos cuando Skynet filtre una lista con sus objetivos primordiales, en donde John Connor figura en segundo lugar, y el primero es para un civil adolescente, llamado Kyle Reese (Anton Yelchin), un joven al que el futuro le depara grandes oportunidades y que comenzará a forjar su carácter de soldado rebelde con la ayuda del extranjero Marcus Wright, que será su improvisado mentor.

Terminator Salvation

Crítica de Terminator Salvation

Ya era hora, después de tres films dedicados por entero a la figura del Terminator (T-800) interpretado con gran acierto y enormes dosis de carisma por Arnold Schwarzenegger, que el héroe y responsable de todas las paradojas temporales de la saga viera la luz. Estoy hablando, cómo no, del John Connor adulto, el gran azote de Skynet y Ciberdine Systems.

Connor toma el protagonismo en esta cuarta entrega de la saga que uno debe tomarse como una precuela en el sentido estricto de la franquicia, es decir, desde la perspectiva de la historia, ya que lo que en ella vamos descubriendo son hechos que nos fueron narrandos con cuenta gotas en las otras tres cintas anteriores, y que en esta toman cuerpo. Hechos como: el extermino casi total de la raza humana por parte de la maléfica Skynet (visto a ráfagas en breves prólogos de las anteriores cintas), la caza a Connor por parte de la propia Skynet en el presente y a su padre Kyle Reese (todavía un adolescente) y la presencia de numerosos tipos de Terminators como son las moto-terminators, el T-600 (anterior al modelo interpretado por Arnold) o los Terminators Harvest.

Terminator Salvation

El elegido para la ocasión fue Christian Bale que, desde que se subió al carro de la franquicia Batman, vio como su carrera daba el empujón que durante tantos años se le resistía. Aunque también es verdad que Bale no hacía mucho por querer convertirse en una estrella con todas las letras, pros y contras que ello conllevaba. Más bien disfrutaba interviniendo en films que supusieran para él un reto a todos los niveles. Por ello, prefería arrancar cabezas con cara de loco en ‘American Psycho’ o bordear el límite del esfuerzo sobrehumano para dar vida a un insomne en la notable ‘El maquinista’. Con ambos papeles no alcanzó mucha popularidad ni reventó taquillas, pero sí que se fue haciendo un nombre como un joven actor de enorme talento que venía pegando fuerte, y que ya había dejado atrás al niño que debutó en 1987 de la mano de Steven Spielberg en ‘El Imperio del sol’.

Bale lleva a cabo una interpretación notable en ‘Terminato Salvation’, sin llegar a las grandes cotas de recital dado en ‘El truco final’ o ‘Rescate al amanecer’. El mejor Batman de la historia logra dar vida al John Connor que todos habíamos imaginado alguna vez. Un auténtico tipo duro, un cabronazo duro de matar al que no le tiemblan las piernas ni el gatillo por nada. Vamos, el John Connor que todos estábamos esperando. Antológicos momentos son aquellos como los de Connor en busca de un resquicio de humanos que abre el film y lo que prosigue… o este en un río luchando con unas anguilas Terminators… ambos filmados de manera magistral por McG e interpretados de forma brillante por Bale, que también nos deja unas cuantas perlas en forma de diálogos y frases.

Bale ya es uno de los grandes del cine USA. Talento, carisma y ganas le contemplan, y su lista de films es de lo más jugosa con un futuro realmente brillante y prometedor. Esperemos que, aparte de sus grandes producciones que llegan siempre en excelentes condiciones a las salas de cines de todo el mundo, sus films más modestos también reciban el tratamiento que merecen, porque es acordarme de la citada ‘Rescate al amanecer’ o ‘Equilibrium’ y se me llevan los demonios.

TErminator Salvation

“Terminator ha vuelto”. Pues sí, amigos lectores, esa es la sensación que me inundó al terminar el visionado en pantalla grande y en la primera sesión del día de estreno, y esta es la sensación que todavía tengo al escribir esta crítica de Terminator Salvation. Cuando todo pintaba negro, las cosas sorprendentemente se han hecho bien, y es que hasta el menos puesto en el mundo del séptimo arte y de la saga Terminator se llevó las manos a la cabeza y se le pusieron de corbata cuando McG (las dos horrorosas adaptaciones de ‘Los Ángeles de Charlie’, eran su bagaje cinematográfico) fue nombrado el director de esta cuarta entrega de la saga. Saga inaugurada de forma magistral por James Cameron en 1984 con Terminator y continuada con la apoteósicaTerminator 2: El juicio final(una de las mejores cintas de todos los tiempos). De la tercera ni hablaré porque, para mi, no merece ni dos líneas.

Pero lo que son las cosas, McG lleva a cabo un gran trabajo tras las cámaras, dotando al film de un look oscuro y desolador, al mismo tiempo que nos deleita con espectaculares y muy curradas set pieces de acción, que harán las delicias del fan más exigente y con maravillosos guiños a la mitología de la franquicia, lo que sumado a un guión que prosigue con lo ya contado en las tres anteriores entregas de la franquicia y a un reparto de actores acertado, da como resultado una notable cinta de acción, ciencia ficción y espectáculo para los sentidos.

Terminator Salvation

La labor tras las cámaras de McG, como ya dije, es toda una sorpresa, pues era el gran temor generalizado de todos, el que este señor tirara por tierra los posibles logros del guión y el trabajo de los actores. Pero no, todo lo contrario, McG cumple sobradamente con su cometido, dando al film un ritmo vertiginoso hasta cuando sólo vemos diálogos en pantalla (que todo sea dicho es en contadas ocasiones). El espectador siempre tiene la sensación de que todo lo que acontece ante sí es vital para la trama y el engranaje del film gana y mucho con su labor. Secuencias como la caída del helicóptero que pilota Connor en la primera gran escena de acción del film son buena muestra de ello (magnífico uso de los espacios y la cámara dentro del aparato), más aún cuando vemos cómo un Terminator parcialmente incapacitado de cintura para abajo ataca por la espalda a Connor y cómo este acaba con él, una gran escena de tensión que uno no esperaba del director de ‘Los Ángeles de Charlie’.

Pero es que la cosa no acaba ahí, sino que sigue en aumento, como una montaña rusa de acción constante… el encuentro entre Marcus Wright y Kyle Reese mientras son asediados por un T-600, la impresionante destrucción de una gasolinera con la posterior huida/asedio de los terminator cazadores y las motos-terminators y ¡cómo no! el apoteósico clímax final en la central de Skynet, que yo no sé vosotros, pero a mi me pareció tan siniestra y maligna como había soñado. Vamos la guarida del villano perfecto.

A todo lo anterior hay que sumar una ambientación plenamente conseguida y un diseño de Terminator y derivados realmente magistral y heredados del difunto Dios de los efectos especiales Stan Winston, al que va dedicado el film. El resultado es un entretenimiento de primera orden que cumple sobradamente con las expectativas como hit palomitero de verano y que además es una gran película.

“¿Cómo les digo a tus soldados que les abandonaste?” (Kate Connor)

En resumidas cuentas. 
No llega al nivel de obra maestra de las dos primeras pero sí que se confirma como una notable continuación de la saga. Una nueva vuelta de tuerca a la serie y una reinvención necesaria al mismo tiempo. Si las demás van a ser como esta, aquí tienen a uno que estará el primero en el cine todas las veces.

Tráiler de Terminator Salvation