Superdetective en Hollywood
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Tras debutar por todo lo alto en ‘Límite 48 horas’ (Walter Hill, 1982), a Eddie Murphy le llegó la hora de ser el protagonista absoluto de la función en una comedia de acción. Una cinta que lo llevaría desde Detroit hasta Beverly Hills. Prepárense para un descacharrante viaje y el lujo y el glamour de la costa este de los Estados Unidos de la mano del único e inimitable Axel Foley. ¿Quién es Axel Foley? Un tipo que usará todo su ingenio, su maña de poli callejero y sus incansables habilidades para el lío verbal con el fin de averiguar la verdad y ajustar cuentas con los asesinos de su amigo. Axel Foley es todo un… ‘Superdetective en Hollywood’.

“Sabes Víctor, me parece que estás de mierda hasta el cuello. Y me da que fuiste tú quien mando matar a Mickey. Me voy a enterar de todo y te voy a joder vivo” (Foley)

Crítica de Superdetective en Hollywood

La historia de cómo se gestó ‘Superdetective en Hollywood’ y cómo paso de ser un thriller policíaco setentero a la consolidación definitiva de Eddie Murphy como la primera gran estrella afroamericana de la historia, con permiso de Sidney Poitier, fue realmente interesante y abarcó casi diez años. Hagamos un breve recordatorio…

El primer borrador del libreto llevaba el título de ‘Beverly Drive’ y lo escribió Danilo Bach en 1977 como un thriller policíaco del estilo de los 70, con actores como Al Pacino, James Caan o Clint Eastwood en mente para el protagonista. Durante años, acumuló polvo en algún cajón de la Paramount, esperando que alguien lo rescatara, y ese alguien fue Michael Eisner en 1981. Eisner se lo pasó a Don Simpson para que le diera salida como próximo proyecto a producir. Simpson, y su mano derecha, Jerry Bruckheimer, rápidamente contrataron a Daniel Petrie Jr para que actualizara el guión a los 80 e incluyera un tono más ligero a la trama, pensando en Mickey Rourke para el rol protagonista.

Mickey Rourke estaba recién salido de su primer papel con cierta importancia en Fuego en el cuerpo (Lawrence Kasdan, 1981), pero no mostró ningún interés en el film. El siguiente en la lista era la mayor superestrella del momento, Sylvester Stallone, al que Eisner quería a toda costa. Pero Simpson y Bruckheimer preferían a Eddie Murphy, una opción mucho más barata y manejable que Stallone, que tenía fama de controlar en exceso todos los films en los cuales se involucraba. Aun así, los dos productores enviaron el libreto a Sly, creyendo que este lo declinaría por el tono de comedia que había impregnado Petrie Jr. Para su sorpresa, Stallone aceptó la propuesta… pero rápidamente comenzó a introducir cambios: el personaje pasaría a llamarse Axel Cobretti y se incrementarían sustancialmente las secuencias de acción del relato. Al mismo tiempo, Frank Stallone (su hermano) tendría un papel secundario como Michael Tandino, el amigo de Axel que resulta ser el personaje que desencadena su llegada a Beverly Hills.

A dos semanas de empezar el rodaje, con todo el reparto ya contratado, y las localizaciones buscadas, Sly abandonó el barco ante la imposibilidad de llevar el proyecto hasta los 20 millones de $ que este exigía de presupuesto para coordinar toda la acción. Los cambios introducidos por Sly en el guión serían retomados en Cobra (George P. Cosmatos, 1986).

Como consecuencia de lo anterior, Martin Brest (director) y Jerry Bruckheimer tomaron de nuevo el mando, y se pusieron en contacto con Eddie Murphy, que acababa de salir del descomunal éxito de la ya citada en la introducciónLímite 48 horas (Walter Hill, 1982). El presupuesto se mantuvo bajo control y no llegó a los 14 millones, incluso menos, ya que como relata Brest en el audio-comentario del film en DVD, tuvo muchísimas presiones e inconvenientes para rodar la cinta en el tiempo estimado y con el dinero asignado, sobre todo por parte de Don Simpson.

Sin un guión acabado comenzó la filmación en Detroit y Los Ángeles en el verano de 1983. A pesar de llevar el título original de ‘Beverly Hills Cop’, solamente se rodó en BH una escena del film, la que escenifica la llegada de Foley a California, y para ello tuvieron treinta minutos: desde las 07:30 hasta las 08:00 de la mañana.

La mayoría de las escenas cómicas de Murphy fueron escritas por él, en colaboración con Brest, y bajo la supervisión de Petrie. Varios personajes sufrieron cambios sustanciales tras la marcha de Stallone y la llegada de Murphy, que por aquel entonces era un cómico afroamericano con un particular y desvergonzado sentido del humor. Frank Stallone salió del elenco y en su lugar fue contratado James Russo. Además, el interés amoroso del relato, Jenny Summers (Lisa Eilbacher), pasó a ser sólo la amiga de la infancia del protagonista. Finalmente, la acción se redujo a lo justo y la comedia tomó claramente el protagonismo, poniéndose al servicio del políticamente incorrecto estilo Murphy.

Expuestos los importantes antecedentes, pasemos estrictamente a la reseña del film. Estamos ante la versión en clave de comedia de ‘En el calor de la noche’ (Norman Jewison, 1967) o por lo menos esa era una de las intenciones de Martin Brest. La verdad es que la frescura que Eddie Murphy le da al film es notable, viéndole en escena se nota que teníamos en pantalla a un cómico de primera, una metralleta humana con un humor políticamente incorrecto y que rompía con los esquemas de la época. Por aquellos tiempos, ver a un negro hablar sin pelos en la lengua, resolver la papeleta y ser el protagonista… todavía era algo muy poco usual, y en ese aspecto Murphy fue de los primeros en abrir el camino. Un camino que luego recorrieron gente como Martin Lawrence, Chris Rock y unos cuantos más.

Cinematográficamente hablando, todavía hoy en día los chistes de ‘Superdetective en Hollywood’ funcionan con bastante acierto, y su banda sonora sigue siendo cool. Incluso las ropas y el vestuario de los actores no se ve tan desfasado como el de otros films de los 80, por aquello de las que modas siempre vuelven. Más que la historia, lo que hace avanzar al film son los momentos de humor, puestos todos al servicio de Murphy, que se aprovecha del choque cultural entre Detroit (una de las zonas más pobres de Estados Unidos) y Beverly Hills (estandarte de la opulencia americana por excelencia). La palabrería de Foley, su risa (una de las grandes marcas registradas de Murphy que en este film fue labrándose su propia fama) y su pericia para salir indemne de cualquier lio, son las grandes bazas de la cinta. Además de la genial aparición de un buen número de personajes secundarios que acompañan a la perfección a Foley: los polis Taggart y Rosewood interpretados por John Ashton y Judge Reinhold, el indescriptible Serge al que da vida Bronson Pinchot (uno de los ‘Primos lejanos’) y unos malosos con unos rostros duros como el acero a los que dan vida unos imponentes Steven Berkoff y Jonathan Banks. Finalmente, cameo para Damon Wayans y apariciones de Ronny CoxGilbert R. Hill como el jefe de Foley.

También es de alabar la buena mano de Martin Brest (al que acababan de despedir de ‘Juegos de guerra’) para aunar comedia y acción. Aunque de esto último hay que admitir que tiene lo justo, y está condensando en su comienzo (la descomunal aparición del camión que arrasa con todo a su paso) y en su clímax en la Mansión Maitland. Entre medias, el humor sustenta el film con secuencias como la de los plátanos en el tubo de escape, las conversaciones entre Taggart & Rosewood, la escabechina en el bar de striptease y los cara a cara con Victor Maitland, a cada cual más genial.

Por último, sería un pecado cerrar esta reseña sin alabar la genial partitura de Harold Faltermeyer, que junto a Giorgio Moroder eran los reyes del sintetizador que tan de moda estaba en aquellos años. Entre las canciones no originales que podemos escuchar están: “The Heat is On” (Glen Ferry), “Neutron Dance” (The Pointer Sisters), “Stirt it Up” (Pati La Belle)… Temas que forman parte de la iconografía de la cinta y la elevan aún más como una de las imprescindibles de la época.

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Superdetective en Hollywood, un clásico de la comedia de los años 80. Un film que alzó hasta el olimpo a Eddie Murphy con un personaje para el recuerdo, Axel Foley. Además, preparó el camino para que su director, Martin Brest, hiciera carrera en Hollywood.

Tráiler de Superdetective en Hollywood