Fuego en el cuerpo

GÉNERO: Cine Negro, Intriga
DIRECTOR: Lawrence Kasdan
TÍTULO ORIGINAL: Body Heat
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 1981
DURACIÓN: 113 minutos
GUIÓN: Lawrence Kasdan
FOTOGRAFÍA: Richard H. Kline (Imágenes Warner Bros.)
MÚSICA: John Barry

📄 SINOPSIS:

Ned Racine es un mujeriego abogado de pleitos perdidos de la calurosa zona costera de Miranda Beach. Cansado de su profesión ansía poder “dar un golpe” con el que ganarse un retiro dorado. Será entonces cuando entable una adictiva relación con Matty Walker, una joven mujer casada con un maduro y áspero millonario. Entre sábanas y sexo, Ned y Matty terminarán por elaborar una estrategia para asesinar al magnate y así quedarse ellos con toda su fortuna. ¿Llevarán a cabo su plan o es sólo una calentura veraniega provocada por el fuego en el cuerpo? (Cineycine).

Es verano y la ola de calor está en su máximo apogeo. Las temperaturas suben, las pasiones se desatan y los malos pensamientos nacen de manera “espontánea”. Y es entonces cuando surge una irresistible atracción, un fenómeno sexual conocido como… ‘Fuego en el cuerpo’.

“Más hielo… me quemo por dentro” (Matty Walker)

Crítica de Fuego en el cuerpo

Hasta que llegó el estreno de esta película, el nombre de Lawrence Kasdan era conocido exclusivamente por sus fabulosos guiones. Suyos habían sido los libretos de El imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980) y En busca del arca perdida (Steven Spielberg, 1981). No obstante, Kasdan ansiaba debutar en la dirección. Para ello contaba también con un gran guión que él mismo había escrito. Su proyecto de película llevaba el título definitivo de ‘Fuego en el cuerpo’ (Body Heat, en el original inglés). Se trataba de una propuesta de cine negro con mujer fatal que, a la postre, terminaría convertida en todo un título de referencia.

Este film que comentamos hoy pudo convertirse en realidad gracias a que Kasdan contó con la ayuda de Alan Ladd Jr. El productor acababa de fundar la Ladd Company y apostó por el guionista y director novel. Otro aval muy importante fue el del mismísimo George Lucas. El padre de ‘Star Wars’ apoyó a Kasdan gracias a que había hecho muy buenas migas con él durante la producción de los primeros films de la citada franquicia galáctica. La primeriza dirección de Kasdan sobresale en varios apartados en los que ahondaremos unas líneas más abajo. Y estos serían, entre otros, la conseguida atmósfera de calor en Miranda Beach, y la estupenda selección y dirección de actores.

Tal y como ya adelanté, el guión fue escrito por el propio Kasdan. Estamos ante un libreto que responde perfectamente a la estructura básica de planteamiento, nudo y desenlace. Sin duda, es un libreto ejemplar de cine negro. Para empezar, Kasdan nos presenta muy notablemente a los protagonistas y sus circunstancias personales. Posteriormente, y poco a poco, se va plantando la semilla del conflicto. Aquí representada por las continuas referencias de Matty Walker contándole a Ned los millones de su marido y lo mucho que este le desagrada. Así va enredándolo en su tela de araña hasta que este decide resolver el “problema”. Y así llegamos al desenlace en el que se verán las consecuencias de todo lo anterior. Además, en esta parte, seremos testigos de alguna que otra sorpresa y cómo se va volcando todo en favor de uno de los amantes perjudicando claramente al otro.

También quisiera detenerme en la ambientación porque es francamente destacada. A nivel personal, esta es una de esas películas que pienso transmite mejor al espectador la sensación de calor y agobio en el ambiente. Esto es algo que se gracias a los personajes sudando, las camisas empapadas de sudor en los sobacos e incluso al empleo de diferente atrezo como ventiladores y, por supuesto, a la propia ambientación en sí misma, tanto la nocturna como la diurna. Me refiero aquí a los conciertos al aire libre, los clubs nocturnos, el muelle o la playa,… Y esta calurosa atmósfera lograda por Kasdan tiene doble mérito porque, según algunas fuentes, la filmación tuvo lugar en Florida en una época de frío.

Atención también a la excelente banda sonora a cargo de John Barry. Tal y como suelo decir en determinadas ocasiones, estamos ante una música que identifica claramente a la película en cuestión. Las composiciones de Barry desprenden un aire erótico y sexual… al mismo tiempo que añade notas propias del cine negro con melodías repletas de tensión e investigación. El citado tono tórrido se deja sentir ya en los títulos de crédito iniciales adornados con sensuales imágenes de “cortinas y/o sábanas imaginarias” que van tapando las postales desnudas del cuerpo de una mujer… así hasta terminar en una explosión de fuego que simula un claro estallido de éxtasis. Por su parte, las notas más tensas llegan con el crimen y la investigación posterior de Oscar.

En relación con la banda sonora, y también con todo lo anterior, están las secuencias de desnudos y sexo con los cuerpos sudando en el adúltero romance. En el primer tramo del film hay varias entre Ned y Matty. Estamos ante escenas eróticas breves y alejadas de la vulgaridad. En realidad se insinúa más de lo que se muestra. Lo que más destaca es ver tanto a William Hurt como a Kathleen Turner totalmente desnudos delante de las cámaras sin dobles de cuerpo ni otros engaños actuales.

La pareja protagonista la formaron William Hurt y Kathleen Turner. En el caso de Hurt encarna brillantemente a Ned Racine, un abogado mujeriego que va de cama en cama mientras pierde la mayor parte de sus pleitos. El objeto de su adicción amorosa y sexual lo representa como nadie Kathleen Turner encarnando a Matty Walker. Resulta increíble el grado de confianza y desinhibición con el que la actriz se muestra en pantalla. Nadie diría que estaba ante su primera película. Su poderío en pantalla es total. Y lo es tanto en lo sexual como en lo sensual y, por último, en la manipulación psicológica. Ya he comentado alguna que otra vez que su esplendor físico en aquella época era comparable a la actual Margot Robbie. Sin duda, este papel de Matty Walker convirtió a Kathleen Turner en la megaestrella del momento.

Los secundarios vienen encabezados por Richard Crenna como Edmun Walker, el maduro y cornudo esposo de Matty. Crenna no tiene muchos minutos pero los aprovecha para que su personaje resulte tosco o, al menos, no caiga bien al público. Y además no paramos de escuchar a Matty comentando lo infeliz y desagradable que es la vida en común con él. Para colmo, el fiscal y amigo de Ned, Peter Lowenstein, lo califica como “un tiparraco”. Precisamente al tal Lowenstein lo encarna Ted Danson en un papel muy logrado y diferente a lo que nos tenía acostumbrado. Otro amigo de Ned es Oscar interpretado por J.A. Preston. El suyo es uno de esos roles de inspector obsesionado por cumplir con su deber sin que ni siquiera la amistad se interponga en su camino.

Por último nos quedan dos papeles breves pero muy trascendentes en el devenir de los acontecimientos. El primero es un sorprendentemente tranquilo y joven Mickey Rourke que interpreta a Teddy Lewis, un delincuente fiel a Ned. Teddy es importante porque le enseña a manejar explosivos y además tiene a su cargo una de las mejores frases del film. Y, finalmente, atención a la breve pero también clave aparición de Kim Zimmer como Mary, una amiga de confianza de Matty que guarda un cierto parecido con ella.

“Cuando se proyecta cometer un crimen hay cincuenta modos de meter la pata. Si consigues rebajarlos a veinticinco eres un genio… y tú no eres un genio” (Teddy Lewis)

En conclusión.
Termino esta crítica de Fuego en el cuerpo, una de las películas más destacadas dentro del marco del cine negro, especialmente del filmado en la década de los 80. Todo aquí está a un nivel de notable sólido. Y, además, es uno de esos films que ameritan verlo en plena época de calor veraniego y sentirse así plenamente integrado en su ardorosa atmósfera…

Tráiler de Fuego en el cuerpo

+ Lo mejor:

La banda sonora de John Barry. La selección de casting con mención especial para una sensual y sexual Kathleen Turner comiéndose la pantalla y a William Hurt. Estamos ante una de las películas que sabe transmitir mejor la sensación de calor y agobio en pantalla.

- Lo peor:

Las gafas como elemento probatorio para acorralar, y llevar al abismo a un determinado personaje, es un recurso rebuscado y demasiado fácil… y, seguramente, no previsto en el plan inicial de la mente maestra del delito.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
8
GUIÓN
8
REPARTO
8
8

David González

En un mundo en que los héroes son metrosexuales y mean colonia, uno se pregunta: "¿Qué ha sido de los héroes de verdad?"… Entonces reaparece Sylvester Stallone y se restablece el orden.
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