El juego del ahorcado
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Un asesino que cuelga a sus víctimas con una letra en su pecho. Un mensaje claro para dos detectives: una palabra de ocho letras. Una hora límite: las 11:00 pm. Los jugadores ya están dispuestos. El tiempo corre y comienza la partida de… ‘El juego del ahorcado’.

“¿¡Sigues prefiriendo la jubilación!?” (Ruiney)

Crítica de El juego del ahorcado

Hace más de diez años Al Pacino aceptó “pecar” firmando para protagonizar 88 minutos (Jon Avnet, 2007). Si la película llegó a cines con retraso en España, y un montaje diferente al visto en USA, fue porque estaba bastante lejos de lo que uno podía esperar de una cinta que venía con el nombre de Pacino en lo más alto de la marquesina.

En 2018 el nombre de Al Pacino (uno de los mejores actores de la historia del cine) ya no vende tanto como antes… y es por ello que un pase por cines de ‘El juego del ahorcado’ (Hangman) era pedirle peras al olmo. Y no por la posible baja calidad de la misma (peores películas acaban llegando a las salas cada semana) sino porque a Pacino no lo acompañaba ni una trama llamativa, ni un reparto de nombres actuales, y ni tan siquiera un director con solera. ‘Hangman’, nos llegó a España directa a televisión el 5 de abril de 2018 con el título de ‘El juego del ahorcado’, siendo la segunda película con Al Pacino en su reparto “estrenada” de esa manera (la anterior fue ‘Corrupción y poder’ aka ‘Misconduct’ de Shintaro Shimosawa) y la primera como protagonista.

‘El juego del ahorcado’ es un intento de “sleeper”, esto es, un film pequeño con una trama simple pero efectiva y actores más o menos conocidos que nadie espera que sea un éxito… pero que acaba siéndolo contra todo pronóstico. Al mismo tiempo, estamos ante un acercamiento menos tétrico y mucho menos gore a la saga iniciada con ‘Saw’ (James Wan, 2004). El film se presenta dirigido por el coordinador de especialistas Johnny Martin, quién también firmó con anterioridad el drama ‘La hora de la venganza’ (Vengeance: A Love Story) con Nicolas Cage y Don Johnson, y que acabó corriendo la misma suerte que la cinta que hoy nos ocupa, es decir, se estrenó directa a televisión (exactamente en el mismo canal).

Aquí “caminamos” por todos los lugares comunes del thriller de asesino en serie con policías que le siguen la pista. No hay nada estrictamente malo en su trama… pero tampoco nada nuevo. No atrapa con un despliegue de suspense o de medios, simplemente cumple con un aprobado raspado en todos sus apartados, y depende de cuán curtido este el espectador en el género para que llame más o menos su atención el devenir del argumento.

Sin duda, el mayor atractivo del film es ver a toda una leyenda de la interpretación como Al Pacino en acción. Repitiendo los mismos tics y estados de ánimos que ya sacó a pasear en la ya citada88 minutoso enAsesinato justo (Jon Avnet, 2008), mismo rol de policía ya entrado en años y de vuelta de todo, es decir, piloto automático en modo ON. A estas alturas, un papel en una película claramente menor y “alimenticia” no tiene ningún secreto para un intérprete del nivel de Pacino, y eso es precisamente lo que hace: dar al espectador (y al director) lo que esperan de él dentro de la trama.

Al lado de Pacino (Archer) encontramos a Karl Urban (Ruiney) que es a quien ponen a investigar el caso del asesino del ahorcado. De la misma manera que Urban era un actor perfecto paraDredd (Pete Travis, 2012), aquí no brilla. Cierto es que da el pego como agente de la ley, pero no como un policía que arrastra una perdida y va a la deriva metido en un caso que le queda grande. Urban viene, además, a repetir exactamente el mismo papel que en ‘Actos de venganza’ (Isaac Florentine, 2018). Es más, sí uno ve primero dicho film, y luego esta, puede llegar a creer que usaron tomas descartadas de la primera para su papel en este film… lo cual no ocurrió en realidad, pero es que por su interpretación inamovible en gestos y plana en desarrollo daría el pego. No es mal actor Urban, pero en esta cinta podía dar mucho más.

La tercera en discordia en el reparto es Brittany Snow (Christi Davies) en un papel de periodista metomentodo de manual. Tanto Pacino como Urban deben cargar con su personaje, y en todo momento se cuela en el plano como una especie de pegote para justificar luego un giro de guión final. Snow cumple con la losa que le entregan. Finalmente, citar también a Sarah Shahi como la capitana Watson, la superior de Ruiney y Archer. Y a Joe Anderson, el mítico Mathias de Las ruinas (Carter Smith, 2008) en un personaje que aparece ya avanzado el metraje y que resultará clave para entender la cinta, y que además no defraudará si son fans suyos.

Pasando al trabajo tras las cámaras, en cuanto a la labor de Johnny Martin (director) digamos que es pasable, no apunta muy alto en prácticamente ningún aspecto, simplemente se dedica a introducir los rótulos de relojes digitales o analógicos para que el espectador sepa el tiempo que le queda a las víctimas para morir con una letra en el pecho… y a los policías para llegar tarde al lugar de los hechos. Digamos (suavemente) que su pericia tras las cámaras no hace que el film suba peldaños.

En cuanto al guión, aunque parte de una premisa imposible (un serial-killer tomando como referente de sus asesinatos un juego infantil para fomentar la concentración y la gramática) salva los muebles por no tomarse demasiado en serio y por introducir ciertos elementos que recuerdan a la mítica saga ‘Saw’, con mucho menos gore y unos asesinatos muchísimos menos intrincados y sádicos. Lo peor del libreto viene en su precipitado final, en donde quieren dar explicación a todo lo visto, al mismo tiempo que exponen las motivaciones del asesino. Deben de implicar a los tres protagonistas y cerrar todo en menos de diez minutos, introduciendo acción y suspense. Claramente quedan cosas en el aire, que luego quieren tapar con una pirueta final sobre la bocina.

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de El juego del ahorcado, una cinta meramente “completista” en la filmografía de Al Pacino. Sí no fuera por su presencia sería justo el destino que le fue adjudicado en nuestro país, esto es, directa a TV. Sólo apta para pasar el rato, y sí se hace sin muchas aspiraciones y siendo fan de las películas de acertijos.

Tráiler de El juego del ahorcado